A veces uno tiene que hacer lo que…

—Sacale las manos de encima, infeliz —sugirió con total tranquilidad Teodoro Ayala, quien había desenfundado el Llama Martial calibre 38 que lo acompañaba desde que tomara la decisión de cruzar a la vereda de enfrente…

A veces uno tiene que hacer lo que…

—Se ve que era grande el camión que te pasó por encima, chaval —comentó Mario Garrido. —Hasta donde me acuerdo fueron dos, señor —respondió el muchacho—. Y sí, eran grandes. —Se llama Javier —dijo María…

A veces uno tiene que hacer lo que…

—Vamos, una más compañero —pidió Garrido—. Una más y me olvido de todas tus llegadas tarde. El entrenador acompañó el movimiento de la barra. Javier completó con éxito la última serie de quince repeticiones de…