El yugoslavo

Vista en ese momento, la proeza que cometerá Boris Wladimirovich, parece una locura, una empresa imposible. Pero a aquel anarquista ruso de bigote negro y gesto adusto, no le cabe en la mente la idea…

La caminata en Ang Thong

La brisa tibia entraba por la ventana de su choza, y el sol ya le calentaba los pies, que quedaban por fuera de la cama improvisada. Se puso de pie súbitamente, y decidió que no…