El futbol y los barras: negocio y violencia

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Como muchos saben, este fin de semana comenzó el futbol en nuestro país. La noticia más importante a mi parecer aparte de las incorporaciones, deudas y problemas con la AFIP de los clubes, es la restricción de la entrada a la cancha del público visitante y personas no socias de los clubes. A continuación voy a contar un poco sobre esta situación que perjudica a los verdaderos amantes de este deporte.

Cuando éramos pibes, íbamos a la cancha con nuestro viejo querido. Éramos poco conocedores del ambiente y de los aspectos mas trascendentes de este lugar glorioso plagado de mucho personajes singulares. Llegábamos a la popu y veíamos un espacio en el medio, al principio no entendíamos mucho y no comprendíamos el porque de ese lugar vacío el cual nadie o muy pocos se atrevían a pisar, al tiempo caímos en la realidad de saber quien era dueño de ese singular pedazo de tribuna. Lo único que queríamos era ver a esos seres que entraban un ratito después que nosotros con muchos bombos y banderas, vestidos con esos colores que tanto nos llenan el alma, esas cubatas singulares, fumando maringa a lo loco con el 25 en el bolsillo y los lillos en la campera. Eran nuestros ídolos, como éstos muñecos alentaban todo el partido y gritaban orgullosamente el nombre de la institución, esas gratas personas ardían con los goles propios y cuando nos comíamos uno seguían alentando porque ellos en las malas siempre están.

Dentro de la barra se encuentran varios personajes típicos que están en todas las tribunas de este país:

El del paravalancha: flaco, con la última indumentaria, 62 tatuajes y uno que dice “Mirta te amo”, esta en todos los partidos y siempre putea si le aflojan el tirante.

El del bombo: el tipo es enorme, lleva el ritmo en la sangre, en la espalda tiene un tatuaje gigante del escudo del club, chupa vino en caja como loco.

El jefe: tipo que no parece barra, anda con la radio conectado con sus secuaces, tiene facha y usa ropa de marca traída de Europa.

El viejo: tuvo su época dorada y ahora no le da la garganta para cantar, es plomero y esta mas arrugado que cuello de tortuga.

Con el paso del tiempo nos fuimos dando cuenta de algunas cositas y de cómo realmente esos tipos habían llegado ahí, que es lo que hacen, como subsisten y aparecen en todas las canchas del país. Hablan mucho del aguante, de las malas y de las buenas, de todo tipo de drogas y adicciones, de cuando corrieron a tal y a cual y cuantas veces sacaron pecho en esa piñadera tan recordada.

Hoy cuando hablo de estos tipos me fluye la bronca, la impotencia, esa sensación que te da cuando tenés que pagarle a un cuida coche en la puerta del boliche para que él mismo no te afane el estereo. Estos tipos que viven de la venta de indumentaria del club, de los estacionamientos, de los puestos de comida, de la reventa de entradas, de la guita de los jugadores y las instituciones y del choreo en las tribunas son los que nos amargan el futbol de cada fin de semana, este deporte que alguna vez mi abuelo tanto amo y ahora en la actualidad no le da bola porque sabe que está contaminado por el negocio sucio de estos individuos que se la aguantan una banda.

Este fin de semana comenzó el torneo del deporte mas popular de este país, y vos papá que estabas esperando este momento para ir a la cancha, yo te informo que si sos visitante olvidate y que si no sos socio también olvidate. Lo viste en la casa del Gordo Juan (chupando unas birras y comiendo maní a lo loco para matar los nervios) lejos de esa popular que tantas alegrías te dio. Y lo peor, Tito querido, es que estos violentos, estos tipos bancados por un gobierno nacional y popular, son socios de los clubes y estuvieron en la cancha “haciendo el aguante”.

Si loco lindo, estás más caliente que Messi con la rubia tetona y yo te entiendo “amiwo”. Como si las ultimas peleas en las canchas o los últimos muertos hayan sido por enfrentamientos de barras de diferentes equipos como River y Boca. Las ultimas peleas han sido entre fracciones del mismo club por el poder de la tribuna y no es para ver quien grita mas fuerte o quien lleva mas bombos, lo hacen porque en el medio de todo este bolonqui corre mucha guita, o se creen que somos tan ingenuos de creer que van a la cancha porque son hinchas del club, ¡yo soy hincha de mi club!, como vos, como el Pepe, el Flaco y el Pelado.

En el trasfondo de esto queda la institución, maltratada y manoseada por presidentes que también buscan su pedazo y que no pueden hacer nada para erradicar a estos lindos pibes, porque si lo quisieran hacer corre riesgo su vida, su familia, su auto, su perro y hasta el club mismo porque comienzan a boicotear partidos, apretar a los jugadores (por guita), chorear en las tribunas y maltratar a los hinchas genuinos.

Para agregarle otra cosa mas a este hermoso guiso (que con 15p no lo haces ni en pedo porque la inflación esta en un 25%) si tenés “afa plus” o la querés tramitar olvidate, porque en este torneo no sirve ni para usarla de regla en la facultad, así es compadre, recién se utilizaría el año que viene, en el cual capaz se llegue a jugar sin publico asíque fijate si con el plástico duro ese te podes falsificar la tarjeta del “neverland”.

Párrafo aparte para mi querido amigo del alma, mi ídolo, “mi único héroe en este lío”, para la imagen de cualquier dirigente correcto, el gran “Don” Julio Grondona. Tipos mafiosos si los hay, el gran dirigente argentino hace mas de treinta años que esta en AFA haciendo lo que le da la gana y decidiendo sólo el destino de este deporte tan popular en este país y lo peor de todo, el que banca estas lacras. Gracias “Don Julio” por tantas alegrías, todo pasa…

Volviendo a estos buenos samaritanos, personas solidarias si las hay, nuestros queridos barras se llenan los bolsillos a cuestas de todo lo que tenga que ver con este deporte que consiste meter una pelota con el pie dentro de tres palos y una red tratando de vencer al arquero. Sí, es así como acabas de leer, estos tipos no pasan necesidades, viven en hermosas casas, tienen muchas camisetas e indumentaria (las cuales las manguearon a jugadores y dirigentes), andan en autos lindos y manejan el futbol argentino. Si vamos a la cancha o no depende de ellos, si hay fiesta o no depende de ellos (si les pagan hay fiesta, si no les pagan hay quilombo), si suspenden la cancha depende de ellos, si nos sentimos seguros o inseguros en las tribunas depende de ellos…

Yo les quiero decir gracias, de corazón, porque si no fuera por ustedes no habría muertos todas las fechas, no cambiarían los horarios de todos los partidos porque no alcanzan los policías disponibles, podrían ir niños y familias enteras a la cancha sin correr peligro alguno, no existiría el aguante ni la violencia.

Gracias muchachos, ustedes son la clave del futbol argentino, el futuro promisorio de este país y espero que aparezcan en Brasil 2014 haciendo de las suyas, capaz allá alguien los puede parar…

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