La gran “generación dorada” del básquet nacional

Si me pongo a escribir, podría hacerlo de muchos fenómenos deportivos que hicieron historia en nuestro país, grandes jugadores de múltiples disciplinas que marcaron un antes y un después para todos nosotros.

Hoy no elegí una persona particular, sino que elegí un equipo, un grupo de individuos que tuvieron la suerte de compartir la misma bandera, en un tiempo y espacio determinado y con un objetivo común: ganar.

Muchos saben a quienes me estoy refiriendo, especialmente los jugadores de este deporte y los seguidores de los atletas nacionales; estoy hablando de la Selección Argentina de Basquetbol.

Recibieron este nombre debido a su presea dorada en los Juegos Olímpicos de 2004 en Atenas, donde le quitaron el título a la súper potencia mundial: EEUU, a la cuál derrotó luego de también haberlo hecho en el Mundial de Indianápolis 2002 donde éste combinado fue sub-campeón.

Puedo hacer referencia durante toda la nota a los títulos y hazañas de este seleccionado, pero yo quiero hacer referencia a algo que siempre tuvo este combinado y espero lo siga teniendo pese al cambio generacional, ellos siempre tuvieron ese espíritu de equipo, ese espíritu de lucha, siempre saliendo a ganar, hambre de gloria. Si bien contó con muchas estrellas y grandes jugadores, no cabe la menor duda que se ganaron el respeto del mundo basquetbolístico, de todo un país y quizás de él planeta entero.

Pocas veces vi tantos buenos jugadores que se comprometieran con una causa, que nos llevaran a la gloria como lo hicieron y que pese a varias derrotas siempre estuvo esa idea de unidad, de grupo, de solidaridad entre ellos.

Gloria, gloria y más gloria para ellos, que lloraron en la derrota y en la victoria, que fueron al frente siempre con una actitud de conjunto, donde todos formaron parte de uno; ésta fue su mejor carta.

A partir de éste equipo estoy seguro que muchos chicos eligieron este maravilloso deporte para su práctica, que también el basquetbol nacional subió notablemente su nivel y que cada vez en más ligas provinciales se juega de manera profesional, ni hablar de la liga nacional que tiene una gran competencia y un gran auge a nivel internacional.

Gracias a los Ginobili, a los Delfino, a los Monteccia, a los Paladino, a los Sánchez, a los Oberto, a los Wolkowisky, a los Escola, a los Gutierrez, a los Nocioni, a los Prigioni, a los Campazzo, a los Aguerre (orgullo mendocino), a los Camerichs y muchos otros más que hoy en día no recuerdo y que dieron todo por esta casaca.

Emanuel Ginóbili, recalco éste nombre, ésta persona, un líder muy positivo, uno de los mejores jugadores extranjeros de la historia de la NBA, ganador de todo título que se le cruzo y para mi el mejor deportista argentino que saco nuestro país. Respetuoso dentro y fuera de la cancha, un ejemplo de persona, ¡sos un grande Manu!.

En modo de conclusión quiero decir que espero que con el paso de los años y el cambio de jugadores se siga manteniendo ésta mística, aunque no se ganen títulos ni trofeos, quiero seguir viendo los torneos internacionales sabiendo que van a dejar todo en la cancha, que van a dar pelea ante el dream team y las superpotencias. Gracias muchachos por hacerme saltar, gritar, putear y cantar gol cada vez que el balón ingresa en ese aro.

Títulos más importantes de la generación dorada:

  • Medalla de plata en el Mundial de Indianapolis 2002
  • Medalla de plata en el preolimpico San Juan 2003
  • Medalla de oro en los Juegos Olimpicos Atenas 2004
  • Medalla de plata en el premundial 2005
  • Cuarto puesto en el mundial 2006
  • Medalla de plata en el preolimpico Las Vegas 2007
  • Medalla de bronce en los Juegos Olimpicos Beijing 2008
  • Medalla de bronce en el premundial Puerto Rico 2009
  • Quinto puesto mundial de Turquia 2010
  • Campeón FIBA Américas 2011
  • Cuarto puesto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012
  • Medalla de bronce en el premundial Caracas 2013


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