20N, el bondi nunca vino y gracias a eso conocí a el mejor amigo que nunca jamás tendré

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Atinaba a ser un anormal como cualquier otro en mi vida. Pero no, fue peor de lo que me esperaba. Me levanté como todos los días: “correte, correte que me tengo que ir al laburo” Le dije a mi actual saliente.“Mirá como me dejas la cama llena de pelos rubios y bien perfumados”. “A ver, dejáme salir de la sábana que ya no quiero estar más cuchareando ese culo perfecto. El mundo no va a cambiar si yo te la sigo apoyando todo el día, nena”. Me casé los pantalones, mi camisa y cuando quise atinar a abandonar la habitación, la blonda mas sensual del mundo me enredó de nuevo en las sábanas, me sacó la ropa y comenzó a besarme apasionadamente. Fue un beso tan fogoso que me encendió, me olvidé del trabajo, del mundo y solo me entregué…

_¡Aaaaaaa la concha de tu hermana!

El cagaso que me pegue no tiene nombre, otra vez estaba soñando la puta madre. ¡Puaj! estaba lleno de baba de perro

_¿Y vos quien sos?

_¿Que acaso no hablás?

_Mmm veo que sos un poco tímido, pero me caes simpático. Te voy a poner Apéndice. ¿Te gusta ese nombre?

Fue con esa mirada penetrante de Apendice, mi nuevo mejor amigo, que caí en la cuenta de que estaba en una parada de micro, miré el reloj y me percaté que hacía dos horas que estaba ahí, solo, en un pueblo fantasma, sin gente, sin autos…pero sobre todo sin micros. Claro, hoy es el 20N.

_¿Vos que micro esperás Apéndice?

_aaah, No, yo espero el 2. ¿Sabés que es lo que mas extraño de los micros?

A la gente higiénica, qu no sabe en qué momento le vienen ganas de cagar, y llevan el papel a todas partes.

A los señores con bonete de papel de diario.

A los intrépidos que se masturban en el bondi.

A la señora que cambia el bebé a bordo, luego de ingerir frijoles hervidos.

A la portadora de ese orto infernal, que sube siempre en la parada de Patricias.

Al gordo que me apoya la buzarda en la cara.

_¿Y vos que extrañás de los micros?

_Ah, cierto que sos de los tímidos. Huuu, ¡mirá la hora que es! Tengo que partir viejo amigo, pero no, odio las despedidas, va a ser mejor que me vaya sin tanto rodeo…

Y así fue como una vez  más el destino me alejó de un ser amado. Que será de ti mi viejo amigo, como voy a llenar este inmenso vacío que has dejado. Tantas aventuras compartidas, nunca voy a olvidarte, nada ni nadie te va a reemplaz…¡Oh una bolsa movida por el viento! Te voy a poner Meli…

Esta historia continuará…

 

También podes leer: 
Las Lasherinas son todas putas ¿mito o realidad?

El año pasado escribíamos:
La viuda negra de Lavalle

ETIQUETAS: