El día que me levanté una sueca

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Si en el barrio me conocen por algo, es por mi aparato urinario. No por pijón, ni mucho menos. Lo que pasa es que cuando tenía 10 años tuve un cálculo renal con el cual sufrí 6 meses y lo tuve que expulsar por el pito…o sea, gente… imagínense. Si ahora tengo el pito diminuto, cuando tenía 10 años de pedo si se asemejaba a un chizito en cuanto a longitud, consistencia, textura y… ¿sabor? Pero lo hice mientras estaba en clase de Lengua y fui corriendo al baño cerrando de un portazo.

Cuando la puerta se volvió a abrir estaba yo con el brazo hasta el codo empapado en meo y agua de inodoro y con los ojos llorosos pero con una sonrisa de oreja a oreja porque sabía que significaba el fin de mi sufrimiento.

No explico la parte del dolor porque los que sepan lo que se siente expulsar una piedra por la uretra, entenderán. Y los que no, no es muy difícil imaginar lo que se siente que una solidificación con aristas como navajas te atraviese el canal del meo. 

Y les explico todo esto porque es parte neurálgica de lo que sigue. 

La cuestión es que andaba con una infección urinaria de las feas, hacia una semana mas o menos había sufrido lo de expulsar otra solidificación por el William Wallace (sí, así lo llamo). Era una de esas infecciones en las que tenía ganas de mear cada 40 segundos cronometrados y cuando el golpe al esfínter llega, no podía retener ni UN minuto.

Me levantaba a la mañana y siempre tenia que dejar un calzón limpio en la mesita de luz para cambiarme porque de la cama al baño se me salían como 10 o 15 gotas y quedaba como mojadito el boxer. En esos mismos putos días es que se me da por darle bola al Enanos e ir al Por Acá.

A los dos nos gusta la idea de engancharnos algún atorranta extranjera que se viene a vivir todo acá sin preocupaciones. Como el Enanos es el facha del grupo, dejo que haga su magia y al ratito trae 2 minas que, para qué decirlo, estaban muy fuera de mi alcance. Dos suecas hermanas con unos ojos lindos como perlas y unas tetas ASI. Astrid y Kerstin, nombres que comprobé que en pedo son dificilísimos de pronunciar.

Hechas las presentaciones, chistes van, chistes vienen, encaramos a la barra y la cosa es que me tome como 14 birras mientras le decía que le iba a llamar Lola porque ya me estaba pegando el alcohol y se acercaba el punto de no retorno donde intentar deletrear su nombre real iba a ser un intento por demás útil.

Nos caemos bien y ya medio en pedo los dos arrancamos para la habitación que la mina estaba alquilando con la hermana. 

Vamos despacito caminando, zigzagueando, y ahí es cuando; como un cachetazo a la vejiga me agarran unas ganas de descargar feo. No piensonopiensonopiensonopienso me repetía mientras se me empezaba a hinchar el estómago y me empezaba a dificultar hasta caminar. 

En una de esas a punto de mearme me freno. Lola al toque se frenó y la miré fijo como con una cara de susto, como ‘‘¡Dios me meo!’’ ella entre el pedo y la esperanza creyó que yo estaba extasiado de amor como todo un romántico galán príncipe azul y se me tiró encima a los besos. 

Fueron como 20 segundos de cuasi besos en los que yo rígido intentaba no permitirle a mi fisionomía no soltarle un chorro de pis en la cara… y la mina seguía y seguía apretujándome contra ella y cuando ya está, o me explotaba el pene o me desmayaba de la continencia o la meaba a ella. Me separo un poquito de ella y con una voz confidente, segura y hasta seductora le digo (en inglés todo esto eh?): 

‘‘Por favor adelantate un segundo, mi vejiga está colapsando y me veo en la necesidad de visitar el toilette» apenas se dio vuelta me entre a mear encima… se me fue mas de media meada antes de poder bajarme los lonpas… me moje todos los pantalones como un niño… 

Recé, realmente recé a ese supuesto Dios creador que tenemos para que fuera todo un sueño y me despertara meado en la cama. Pero no. 

Avergonzado y vulnerable, me di vuelta y ella seguía caminando, no les miento que pensé en salir corriendo como mi mejor plan e irme a mi casa a llorar solo y maldecir a William Wallace, pero mis ganas de ponerla superaban todo, además supuse que le podía echar la culpa a la borrachera como para no quedar como un boludo meón.

Junté un poco de valor y trote un poco para alcanzar a ese minón foráneo de pronunciados pechos.
Entre la oscuridad de la noche y la sombra de la arboleda no se me notaba el manchón de pis que tenía pero al llegar al dpto. La sueca mira mi entrepierna, mira mi cara, vuelve al pantalón y se empezó a cagar de risa, yo no sabia donde carajo meterme, aunque no  fuera la primera vez que una mina se me reía en la cara, no dejaba de ser una situación fea.

Rápidamente pensé en darle una explicación, pero sus carcajadas no me dejaban hablar, y cuando estaba a punto de volverme a mi casa con el muñeco duro y los pantalones meados, Lola se calma un cachito, y con una mirada un tanto lasciva me dijo que me saque la ropa porque me la iba a lavar, no podía andar por el centro así. En 2 segundos estaba en bolas, buee con boxer y medias; agradeciendo a mi suerte.

Le pedí si podía ir al baño porque no quería que mi esfínter me hiciera mearle la alfombra y el mobiliario, imaginen si estaba en pleno acto sexual y tenia que ir a mear de nuevo, si ya había zafado de una seguramente con la segunda me mete un boleo en el culo y me revolea por el balcón.

Cuando entré al ñoba me asombre bastante, estaba muy ordenado como para ser de 2 mujeres, no había ni un maquillaje, shampoo o crema para peinar en el piso, los peines no tenían pelos y no habían tangas enroscadas en la canilla de la ducha.

Por un momento pensé que era un traba, que el hijodesumadre de Enanos me había cagado, que estaba reviviendo momentos pasados, mi desesperación era terrible, estaba en el baño de un traba sueco, tal vez se llamaba Storbjörn, Dimitri o Juan Carlos, quién sabe.

En un flash se me ocurre una idea millonaria, mirar el basurín donde pone los papeles con caca, si encontraba una toallita o algo parecido corroboraba mi teoría, con mucho asco saco la tapa, NAAA MENTIRA, ningún asco si estaba re borracho, no le tenía asco a nada, mandé la mano de una, revolví por unos segundos y saque algo muy parecido a una pelotita felpuda, ¡si señores un tampón! VAMOS CARAJO no era un traba…fiuuu.

Me lavé las manos y salí del baño, pensando en las mil posiciones a las cuales la iba a someter.

Cuando llego al living la mina estaba desnuda, en una mano tenia mis pantalones en la otra una botella de vino blanco sin etiqueta. Ella se sentó en el sillón y daba palmaditas al lugar vacío como para que me sentara, salí corriendo, hice un doble flin flas con mortal atrás y aterricé totalmente a salvo al lado de ella.

Nos besamos apasionadamente y sirve 2 copas, brindamos por lo que venía, por el encuentro entre dos mundos y por el Che. El vino tenía un gusto muy fuerte y marcado, pero bueno estará muy añejado pensé, le di fondo blanco y le dije «¿La ponemos?»

La sueca me miro con una sonrisa de oreja a oreja, y con una mirada inocente de colegiala, me dice ‘‘quiero más’’ seeeee vas a tener mas, turrita, ya vas a pedir más, tranquila… No, más, más…señalando la copita.

Señores las ganas de ponerla y el alcohol son una mezcla letal que te hacen hacer cosas como las que hice. Agarré el frasco… lo meé, y Lola, revolviéndolo cual enóloga le pega un traguito y acto seguido se lo tira en todo el cuerpo con una excitación que demostraba mediante sus timbres.

Sorprendentemente tuve una noche de sexo al estilo europeo loco y sin límites que no se dan una idea. Fui protagonista activo de la tan famosa lluvia dorada y les digo que tan mal no estuvo.

Me despierto en la mañana y me jacto de lo sucedido en la noche, el pantalón estaba seco pero el olor a meo lo tenia impregnado, con resaca, un chupón en el cuello y un forro todavía abrigando a William, me vestí con carita y camino a la puerta me percaté de detalles como botellas de vino blanco con nombres de hombres, la edición nº47 de Coprophagy Members Club, y la cajita vacía de un Dvd titulado ‘‘Crap in my eye and call me a shitty pirate’’ (Cagame en el ojo y decime pirata de mierda)

Ya en la calle saco el celular y llamo a Enanos para ver si la hermana era igual de border y fue más o menos así:

– ¿Enanos vieja dónde andas?
– Eh fernet, estoy en mi casa, volví hace rato de un telo con la sueca.
– No sabes lo que me paso hijo de mil puta, la sueca me llevó a su casa y me hizo mear en un tarrito y lo guardo en una alacena y lo taggeó con mi nombre, decime que la hermana te hizo lo mismo porque sino me muero.
– No man, la hermana era un amor, como me va a hacer mear en un tarro.
– Hijo de puta que suerte que tenés, tenía miedo de que estuvieras sepultado en meo y caca.
– Ah, no, caca sí… me pidió que le cague en el pecho, fue lo mejor Fernet, nunca en mi vida me había sentido tan libre.
– AGGGGGG, ¡asqueroso pansexual! ¡No me hablés más! La próxima salgo con Don Rata, le tengo que pagar la entrada y los tragos pero por lo menos no levanta minas raras, bueno…no levanta directamente; por ahí es mejor. 

Ayyyy esta gente de afuera… pero toda experiencia es aprendizaje y creo que tanto yo, como vos si leés esto, pudimos aprender dos cosas: Que está bueno probar cosas nuevas, nunca digas nunca, y ahora todos sabemos por qué el chocolate suizo es tan amargo.

Espero os haya iluminado.

 

También podes leer:

El día que me levanté a una vieja
El día que me levanté a un traba
El día que me levanté una Wachiturra

El año pasado escribíamos:
10 Piropos Por la Semana del Culo

ETIQUETAS: