Igual que soñar con Moria: Comerte un garrón mientras dormís

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“En la última pesadilla grosa que tuve me llamaban al celular para ofrecerme un cambio de línea y no podía cortarle. Era horrendo, la flaca me suplicaba que agarrara la oferta porque si no la echaban al carajo, y yo me agarraba la cabeza y tiraba el celular por la ventana, pero seguía escuchando su voz.” – Alberto, 42 años, Licenciado en Comunicación Antisocial.

Este es un típico relato de oficina, que escuché de un tipo medio en pedo tirado por la Alameda. Me hizo tener una de las más grandes e inútiles revelaciones que ha tenido la humanidad desde que inventaron el cono-pizza: Una pesadilla es la peor cagada que te puede pasar. Cuando te vas a dormir pensás que ya se terminó el día, que todo te puede importar un carajo hasta que te despertés. Te acomodás, empezás a dar un par de vueltas, mirás el celular unas siete veces, abrazás algún peluche y listo… todo debería terminar. No esperás verte de pronto siendo perseguido por un  traba llamado Chisy que pide que le reconozcás el hijo ¡¿Por qué se pone tan retorcido nuestro inconsciente?!

“Me miraban. Estábamos charlando y fui a sacar la última porción de pizza. Todos se quedaron callados y me miraban sin moverse… no me dejaban de mirar… yo estaba con la mano ahí, a medio viaje, quedando como una hija de puta muertadehambre.” – Anabel, 27 años, adicta a la Bayaspirina con azúcar.

La gente no tendría que ver cine de terror, tendría que provocarse pesadillas. Porque hoy todos sabemos que hasta con Paint y Movie Maker te podés hacer un corto de miedo; uno ya no se cree nada. “¡Esa mutilación es mas falsa que tu hermana!” le gritamos con bronca a la pantalla del cine, y salimos a cagar a piñas a algún acomodador desprevenido. Pero en una pesadilla no, no te quejás de nada, te crees todo. Te puede estar siguiendo un conejo más adorable que las viejitas del Mercado Central, pero para vos es lo más aterrador que te puede estar pasando, es todo muy loco. Hacés cosas chotas como correr lento, no poder gritar, o no saber esconderte como la gente ¡Los pendejos de cinco años se esconden y nadie los encuentra! ¡A mí me está persiguiendo un puto conejo y no logro despistarlo! Encima de hacer que me despierte cagado, me dejan como un boludo…

“Estaba arriba de un camión de papas con un amigo y el chofer se desmayaba. Nos bajábamos para ayudarlo y lo metíamos a una pileta que estaba ahí, en medio de la ruta. Yo dije que lo tapáramos con las papas, pero de pronto el camión era de cerveza y estaba zarpado en botellas, todas frescas, y con mi amigo llorábamos mientras vaciábamos los porrones en la pileta para tapar al tipo, y el muy cabrón flotaba, así que tirábamos más cerveza, y flotaba más, y yo decía que íbamos a tirar todo y no íbamos a poder tomar nada y llorábamos más fuerte.” – Hilario, 72 años, sacerdote de una parroquia de barrio.

Gracias a mis años investigando este repudiable fenómeno de la naturaleza (y esta vez no me refiero a Miley Cyrus) he perfeccionado la técnica de enfrentar pesadillas, y puedo dalres mis soluciones a los más comunes enfrentamientos nocturnos:

Si estás siendo perseguido y sentís que cada vez vas más lento y te están por atrapar empezá a creer en las hadas. Según tengo entendido, la fe en las hadas vendría siendo la frula que se mete Peter Pan para poder volar, y vos necesitás urgente salir volando.

Si un objeto que necesitás se transforma en otro volvé a transformarlo. Obvio, boludo ¿Te acordás del tipo en Australia que se cambió de sexo, pero no le gustó y se quería cambiar otra vez? ¡Seguí su consejo! Si cambia una vez, cambia dos.

Si estás cayendo a toda velocidad contra el suelo no hagás nada. Está buenísimo eso, encima nunca tocás el piso, te despertás antes. Quedás más loco que mirando Nickelodeon.

Si estás durmiendo con alguien y te da miedo tener pesadillas y hacer alguna boludez estando dormido dejá una cámara filmando lo que pase de noche. Perdonen, pero hasta ahora no encuentro cómo hacerle frente a esa. Si sos de los que hablan o se mueven en estado comatoso, te compadezco. Pero si dejás la cámara prendida, al menos te llevás algo de qué reírte unos días después.

Tengan todos estos trucos siempre a mano, nunca saben cuándo se van a enfrentar a una posible orinada nocturna debido a una pesadilla. Con esto pueden zafar un poco. Pero si pasa, si se mean o se despiertan gritando y rompiendo cosas, no se preocupen: Siempre recuerden que peor es despertar en un lugar desconocido y con un fuerte dolor en el culo.

Escrito por Julio César Nostradamus para la sección: