No nos mintamos: todos hemos sido Karina Jelinek

Chicos, chicos (soy Ricky Fort, ¿ah?). Pasaba un rato por acá para decirles algo: Me cansó Fariña, Lázaro Báez, Rossi, Lanata, Ileana, Tifilino, etc…

Yo vengo a hablar de Karina Olga Jelinek de Thompson que es la culpable de todo lo que está pasando en la farándula, porque si no se hubiera puesto de novia con el chabón en cuestión, nadie hubiera sabido quien es y seguiría robándonos la plata tranquilo. Pero no, se la encontró un día y la enganchó, ¿se imaginan ese momento?:

– Karina ¡que linda que sos! ¿querés ser mi novia?

– Emmmmm ¿le ponés pimienta a los huevos fritos de pascua?

– No

– Entonces okey, cambio y fuera.

A los meses se casaron, fueron ricos, ¿y felices?

¿Quién les pagó el casamiento a todo orto en el Tattersall?

Yo no logro ni que alguien me acompañe a la parada del bondi…. 480 mil verdes en una fiesta de casamiento. Me compro Haití con esa plata. Y en el caso de haber sido el marido de la Jelinek ya hubiera realizado todo lo posible para ir en cana, por cualquier cosa, lavado de dinero, robo de calzados izquierdos, secuestro a mano cambiada.

Yo me imaginaba a Karina Olga saliendo a desmentir todo lo del lavado de guita y diciendo – «Mi novio me dijo que su fortuna la hizo vendiendo choclos con manteca y sal en Retiro y yo le creo a él, porque estoy muy enamorada chicos».

Dios creó a esta señorita con nombre de mucama después de tomarse un vivo Gran Duque en tetra brik: – A verrrr, como me pegó el tinto cheeeee, con este último rayo todopoderoso que me queda haré aparecer a una mina rica, pero todo lo que tenga de rica, que lo tenga de subdesarrollada, jojojo. (Porque Dios siempre tuvo complejos de Papá Noel)

Pobre mina debe ser re feo tener un celular que sea más inteligente que uno.

Nos ha demostrado a lo largo de los años que es tan hueca que ni siquiera ha tenido el mínimo pensamiento que tendríamos la mayoría de las mujeres en una situación como la que está pasando: “Me caso con este flaco. Lo matan. Me quedo con todo”. Jajajajaja, ¡ey!, se la re creyeron, Karina no puede pensar en tres oraciones a la vez.

Hubo mucha gente que después del quilombo le dijo: – Si hablás y decís toda la verdad sobre tu marido te damos un millón de dólares. – Emmmmm, bueno, ok, no les cuento nada. Habría contestado.

Le tendrían que haber echado toda la culpa a ella porque es inimputable, como todos nosotros, según el artículo 34, inciso 1 del Código Penal de la Nación Argentina:

No son punibles:  “El que no haya podido en el momento del hecho, ya sea por insuficiencia de sus facultades, por alteraciones morbosas de las mismas o por su estado de inconsciencia, error o ignorancia de hecho no imputables, comprender la criminalidad del acto o dirigir sus acciones”.

O sea que podemos seguir saliendo los fines de semanas, ponernos hasta la raja y mandarnos cualquiera porque nuestro Código Penal nos lo permite. 

Olguita, la única mina que puede decir 15 boludeces en cuestión de microsegundos. Parece una Barbie: de plástico, hueca y te dan ganas de arrancarle la cabeza con la boca.

Daria cualquier cosa por leer su diario íntimo: – Querido diario, dicen que mi marido es testaferro y yo no sé si es porque es el hermano de la Tana Ferro o si le gusta comer Ferreros Rocher. Hace poco le hicieron una cámara oculta tengo miedo de que me hagan una leyendo un libro o jugando ajedrez. ¿Qué hago? Si me tengo que poner a leer un libro dame una señal, como las que dá Daddy Yankee.

Aunque me burle de ella creo que todos hemos tenido nuestro momento Jelinek de la vida, por lo menos una opción de estas tantas nos hemos mandado:

  • Te equivocas de conversaciones en un chat y en vez de ponerle a tu chongo: – Me compre 1 consolador tamaño Holocausto, se lo ponés a tu viejo.
  • Saludás como un teletubbie con  ictericia a cualquier cámara de seguridad.
  • Has estado comiendo un chicle mientras hablabas con alguien y se te ha caído. Momento vergonzoso si los hay. ¿Qué haces en ese momento? Yo me haría la desmayada.
  • Le decimos ¡SALUD! a nuestra mascota cuando estornuda, como si nos fuera a decir: – Gracias chabón, es solo catarro.
  • Se nos ha caído el celular en la cara mientras estamos viéndolo en la cama acostados y nos ha dejado un hematoma subdural en la cabeza.
  • Le hemos largado rayos malignos invisibles a los testigos de Jehová cuando han venido a molestarnos en la siesta o a las 7 de la mañana.
  • Hemos dicho que no tenemos hambre en la casa de un amigo porque nos da cosa seguir comiendo y estamos re contra cagados de hambre. O en su defecto hemos dicho que no tenemos frio en invierno con -65 cº cuando nos quedábamos a dormir ahí, porque nos ha dado cosa que nos pongan otra frazada y estuvimos a punto de morir de hipotermia mientras el dueño de casa dormía en una cama más cómoda y calentita que la del Papa.
  • Las mujeres hemos salido a bailar hechas Marianas Nannis y hemos llegado hechas unas Zulmas Lobatos. Digna cara de habernos maquillado  con los guantes de boxeo puestos.
  • Alguna vez rompimos algo y lo dejamos armadito para que nadie se diera cuenta y culparan al último chivo expiatorio que lo tocara.
  • Nos hemos hecho el tatuaje de un tatú carreta en la rodilla y nos arrepentimos a los dos años; para revertir la payasada que hicimos tratamos de hacer otro tatuaje arriba y nos quedó la cara de Michael Jackson mezclada con Alejandra Pradón.
  • Después de la siesta no podés estudiar nada porque tu cerebro está en modo Karina en pedo con sidra La Farruca.
  • Prendés el horno y te olvidás de poner las milangas, te las comés crudas y te morís de Síndrome Urémico Hemolítico. Resucitas y te seguís mandado cagadas.

No somos personas normales, ¿seremos casi latinos?

¿Y qué? ¿Somos perfectos? No

¿Queremos serlo? No. Nos aburriría.

Bailemos, cantemos, gritemos, lloremos, amemos con locura, VIVAMOS, que las locuras que más se lamentan son las que no se cometieron cuando tuvimos la oportunidad.

“No te preocupes por el futuro. O preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de algebra masticando chicle. Los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de esos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera… “

Pd: Y recuerden: Si dicen tres veces “Haigan Habido” o “Tergopol” Se les aparece Karina Olga en la media noche por la ventana

También podes leer:
Las mujeres y el fútbol

El año pasado escribíamos:
Eterno atardecer

ETIQUETAS: