Noches junto a Curty Love: educando gente por la calle

Me estoy tomando un drink y me vienen recuerdos a la mente, de mis eternas noches, de largas giras por antros, boliches, casas de desconocidos, after hours, estados de ebriedad y de locura con estupefacientes, por lo que se me viene a la cabeza un solo nombre: Curty Love.

La conocí una noche de noviembre del 2012, en una de las tan famosas y exclusivas reuniones del Mendolotudo. Era mi  primer encuentro con los miembros del Staff, hacía poco que comenzaba a escribir, yo estaba terriblemente nervioso, ya me habían advertido de algunos especímenes que no me tirarían onda, lo cual con el tiempo se demostró que nada que ver, los que me pintaban más anti, son los que con el tiempo se han ganado mi corazón.

Pero no me quiero poner romanticón, mi cuerpo solo pertenece al Dr. Bomur, y en algunos casos al Ing. Conep, pero eso es tema para otra nota. Hoy quiero referirme a mi historia con Curty.

La cosa es que ella fue, como lectora en ese momento, tengo en la retina grabado cómo estaba vestida, espléndida obvio. La más elegante de la noche. Figura esbelta, de carácter desenfadado, muy sincera y frontal, ya eso me gustaba. Aunque reconozco que me quitó protagonismo, era mi cena de recepción, yo era la nueva incorporación, y ella se estaba llevando las miradas y piropos de todos los chongos presentes. Ahí la odié. Me fui temprano porque era sábado y las estrellas solo hacemos un rato de acto de presencia.

Segunda juntada, bar cerca del shopping, pizzas, tragos, nuevos miembros incorporados, pintó el embole y sugerí irnos a La Reserva, con entrada gratis para todos, y la bebida que quieran, se prendieron algunos, entre ellos, Curty, antes de salir ya me había ido a buscar el auto y estaba lista para una noche de joda. En el camino le pregunté ¿Te molesta si me prendo un caño? “No” me respondió, y agregó “Nunca lo he probado”, le dije que no le creía y posteriormente tras darle dos secas pecho, se lo pasé… era el comienzo de la famosa noche de “Las copas rotas”… llegamos a  la antes mencionada disco ubicada en pleno centro mendocino, por supuesto nos ubicamos en la VIP y comenzó el desfile de fraperas con Champagne… tragos, risas, y ¡¡¡5 copas rotas!!! Todas por la misma persona, Curty. La moza ya directamente se reía, seguramente me las anotaron en la cuenta. Pagué más en copas que en alcohol, pero bueno, fue una gran noche.

Tercer noche juntos, Queen Disco… armamos juntada previa en su casa, ese era el lugar de encuentro, lectores y miembros del Staff que se prendieron para conocer la disco insignia de la movida alternativa en Mendoza. No sé por qué tomé ese riesgo, creía que la conocía, pero me sorprendió, no sé cómo salimos vivos de esa fiesta sin morir arañados, con pestañas postizas clavadas en la nuca, o bañados en daiquiri (¡¡¡trago gay si lo hay!!!). Algunas frases que tiraba al azar en la cara de la gente:

“A esa lesbiana de ahí le tendrían que poner una preventiva por gorda criada a polenta”.

“Hey  vos, el puto de mierda que me pisó: ojalá que se te muera toda y la familia y te cagués enfermando de otitis”.

“¿Dónde estudiaste para ser Barman? En la casita de los osos cariñosos? ponele más Fernet a eso que hasta no se me ponga la garganta más áspera que paja de judío, no me voy de acá”

“Flaquito ¿te podés poner la última de Katy Perry? No es muy difícil el trabajo, le tenés que dar click en una sola canción, estudiaste para Dj, no para fabricar armas de combustible-aire”

Yo creo que a Curty la odiás  o la amás, es una mina que es tal cual la ves, sin pelos en la lengua, te canta la justa te caiga como te caiga, no tiene escrúpulos, y eso me gusta. La vez que chocamos en mi auto, tras salir de la Fiesta del Mendo el año pasado, la muy ebria se tomó el palo con chichón incluido en su frente, parecía el hombre elefante corriendo por la San Martín, pero se la banca.

Creo que nos conocemos de otra vida, porque nos juntamos y somos dinamitas. Me imagino cómo hubiera sido vivir mi infancia con Curty de vecina, obvio me hubiera hecho bullyng todo el santo día, hubiéramos escupido viejas juntos, mojado chicas en la parada del micro para la época de carnaval, robarnos vino de la iglesia, fumar el primer cigarro juntos, sería la primera a la que le hubiera dicho mi gusto por los chicos, ella me hubiera mostrado lo que era una vagina, el primer pedo bravo hubiera sido con ella.

Hoy podríamos compartir psicólogo, psiquiatra, casa, peluquero, asesor de vestuario, amigos, resaltadores flúors, chongos NO porque me gustan rubios como yo, aunque ambos tenemos un gusto especial por los colorados, ella se está más tirando por los morochos pijones. Yo aún soy virgen y pienso mantenerme así hasta el matrimonio, en eso no coincidimos.

Lo mejor es que nos abroquelamos desde un principio, tenemos buena onda con las mismas personas, y compartimos malas experiencias con otras.  Es una mina fresca, atrevida, graciosa, divertida y desenvuelta; características hoy poco vistas en la pacata sociedad mendocina que nos rodea. Por eso es una de mis preferidas en el Mendolotudo, sus notas son un reír del principio al final. Y qué decir de sus estados en Face: ¡¡¡me alegran el día!!! Es la mendolotuda que todos necesitamos para sacarnos una sonrisa franca.

¡¡¡Besitos amiii!!! Muerte a las rochas, los pobres, los pitochico (varios en tu haber) y las caretas de Al Sur. Andá a pagar lo que debés en la Taberna de Moe.

PD: No la recomiendo de mal humor, sus respuestas ante preguntas boludas  pueden provocar cefaléas, síncopes, artritis, colitis crónica  y Síndrome de West.

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