Nuevas declaraciones del Ministro anti Vendimia (de St. Jhones)

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Existe un país muy muy lejano, cuyo nombre en nuestra lengua se pronuncia como «San Juan», ya que ellos tienen una lengua primitiva y extraña solamente comprensible por sus habitantes. En este paisito pasan cosas raras, en teoría entre las 12:30 y las 18:30 de cada día sus habitantes entran en estado de letargo absoluto, ráfagas ardientes sumergen todo, la vida se detiene y el mundo se para. Luego, sigue todo a media máquina.
Tienen pocos recursos valiosos, bah… dos nomas. Uno está completamente arruinado por el otro, cuyo beneficio se lo llevan países extranjeros, dejando sobras y muerte, pero ellos viven chochos… aún no se sabe porque. El único recurso que les queda es de escasa calidad y mal gusto, pero sirve para masomeno’ pasar el rato.
Los habitantes son personas comunes y corrientes, un poco hoscos, pero bonachones y agradables. Lo más llamativo de este extraño mundo son sus dirigentes, quienes viven en una realidad paralela, añorando glorias inexistentes y comparando su vida  con lugares un cachito (solamente un poquitito) más evolucionados, como es el caso de Mendoza. Los políticos sanjuaniiiiiiññooooos (así parece que se nombran entre ellos) tienen actitudes infantiles, dignas de un nene celoso y egoísta que quiere todos los juguetes para él, no presta nada y encima vive llorando y quejándose porque todos lo fajan.
Tal es el caso de uno de ellos, llamado Dante Elizondo, a quien de «cariño» decidimos llamar ELIZONZO. Debido a un problema de desnutrición infantil, nuestro amigo nunca logró tener todas las luces del arbolito  prendidas. El muchacho sufre de nauseas, el alérgico al coliflor, es por ello que muchas cosas del universo exterior a San Juan, le generan arcadas.
Tal fue la sorpresa que causaron sus declaraciones en los estudios de El Mendolotudo (Ubicados en el garage de Bomur), que decidimos ir a entrevistarlo. Estas fueron las declaraciones más jugosas del ministro:
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Y recuerden, la Fiesta de la Vendimis es mendocina y puede ser  una bosta, pero solo los mendocinos podemos decirlo.