Sabios consejos para el verano que se avecina

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Septiembre, primavera, todo verde y vos más blanco que la punta del Kilimanjaro. ¡¡¡Que poca arena te queda en el reloj para ponerte cogible!!! Pero como sos un tipo optimista te vas a inscribir en el gimnasio igual, vas a empezar a salir a correr, a tomar sol, a comer mejor; pero siendo honestos te hacen falta más de 2 meses para que una mujer considere recibir tu ADN.

El invierno para vos fue, lo que para River fue J.J. López y Aguilar. Pero si 11 muertos pudieron resucitar y brillar, ¿cómo vos no vas a poder? Y si estás pensando que River es un campeón de escritorio, dejame responderte que el equivalente al escritorio en el gimnasio es papearse; pero vos no querés eso, sabés que te achica los testículos.

Tenés que organizarte, armar un plan de acción.

Sabés que sos un 5 y si te esforzás mucho, te bronceas, y le das forma a lo que en este momento debe ser una masa amorfa, venosa, más hecha mierda que la nariz de Maradona, podés llegar a convertirte en un 5 y medio.

Imaginate que cada vez que vas a salir a correr la gente va a estar corriendo al lado tuyo felicitándote, cual Rocky. En el gimnasio el primer día no te va a devolver la mirada ni el espejo, pero con el tiempo la que está con taquicardia haciendo spinning te va a echar un ojo, y un tiempo después la amiga, que no es tan buena onda, pero que está tan buena.

Cuando tengas un plato de ensalada frente tuyo, no pienses que eso no llena, pensá que sos un Broncosaurio con la pija más larga que el cuello y comete todo el plato.

Ayuda mucho tener un compañero con quién ir al gimnasio, pero cuidado a quién elegís. Si elegís uno cabeza de mancuerna que se mata todo el año, te va a hacer sentir más pelotudo que Forrest Gump, y más débil que conciencia de peroncho, así que elegí uno que esté en similares condiciones que vos.

Si te falta fuerza de voluntad, pensá que todo la energía que vas a gastar ahora va a ser la misma que gastarías metiendo zapan cada vez qué vayas a una pileta, o peor aún, en la playa.

Entonces teniendo en cuenta que algún esfuerzo vas a tener que hacer igual, mi recomendación, después de haber pasado por todo esto una y otra vez, es la siguiente: que te chupe un huevo y comé de las ramas que estén a tu alcance. Siempre va a haber alguna mina que le gusten las cosas redondas y blancas.

Dice una canción que el secreto está en no preguntar por el morfi sino en comer y disfrutar.

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