10 verdades de 10 princesas que nunca te contaron

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Estaba en mi casa como todo buen hijo de vecino, tirado en mi sofá, mirando la novela “Sos mi Hombre” cuando de repente se corta la transmisión y comienza el rompedero de huevos diario de Cadena Nacional.

Después de escuchar cinco minutos a la vieja del orto de la presidenta hablar de la utopía donde nos quiere hacer pensar que vivimos comencé a analizar su discurso malintencionado.

Luego de unos minutos comprendí que no era una idea original, que la tergiversación de los cuentos e historias se vienen dando desde el inicio de los tiempos, tal vez con el fin de pintar más bonito el mundo.

Rápidamente tome mi celular y llamé a Celeste Guevara, la cual no es historiadora pero una vez viajó a Disney así que me podía llegar a ayudar con mi nueva investigación.

Después de una semana leyendo libros de cuentos, googleando y mirando canales y películas de cuentos de hadas llegamos al siguiente informe.

El siguiente informe contiene verdades crueles así que si sos sensible alejate de la pantalla, en el caso de que quieras conocer las verdaderas historias, poné F5 y actualízate…

1 – Blancanieves  y los 7 enanitos, de esta historia se sabe que los diminutos  personajes eran mineros, pero hete aquí  que los mismos no trabajaban en una mina, sino CON una mina. ¿Y quién era esa mina? Claro, ni más ni menos que Blanca Nieves, que demás está decir ahora de donde proviene su nombre…

2 – Rapunzel, es una princesa que debe su nombre a una hortaliza llamada rapónchigo, que es una especie de nabo del cual su madre estuvo antojada durante el embarazo de la princesa, pero realmente el único nabo aquí era el padre de la princesa que nunca la dejó depilarse, lo que se refleja en las axilas y en la zona púbica de Rapun.

3 – Cenicienta, víctima de la soberbia y del malalechismo de su madrastra y hermanastra, al punto que la verdadera historia nos confiesa que el hada nunca existió, que fue su madrastra la muy pija que la puso de punta en blanco y la hizo subir de un zapallo tirado por pericotes para ir a un baile y volver antes de las doce. ¿Se puede ser tan verga? Si todos sabemos que en cualquier lugar recién se pone a las dos, salvo que sea Facsf que solo te deja entrar hasta la una y media.

4 – Bella, más conocida por el cuento de la bella y la bestia, la cual la pinta de una mina de gran corazón y que le toca bailar con el más feo. A lo cual les respondo ¡¡La pinchilaaa!! Esta mina es la clásica Pamela David del 2012. Si se morfa al viejo fiero es por la guita y el castillo, que me venís a hablar de que el amor es ciego…

5 – Caperucita Roja ya tuvo antes su cuento revelando su verdadera historia, se omitieron detalles como por ejemplo que esta era comunista, zoofílica e hincha de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, para el que no leyó la nota, el lobo no se comió a caperucita sino que fue un error de impresión.

6 – La Princesa y el Guisante. Cuento pelotudo si los hay, cuento careta, concheto, mirá que la estúpida esta no se podía dormir porque debajo de los veinte colchones había un poroto, deja de romperme los huevos, el fin de este cuento es la diferencia que quieren marcar entre las clases sociales. En mi caso tirame unos trapos en el suelo y duermo como los dioses, eso me caratularía entre lo mas berreta de la sociedad.

7 – La Bella Durmiente. Mina floja si las hay, no quería hacer una bosta, siempre inventaba escusas, un día su madre le quiere adentrar en el oficio del bordado, ante lo cual la muy turra se hizo la que se pincho el dedo y se desmayó, así en lo largo de su vida cada vez que la labor tocaba su puerta esta le respondía con un semerendo bostezo.

8 – Ariel, La Sirenita. Esta princesa del mar, como todos sabemos era una sirena, por lo tanto no tenía un puto agujerito en su bajo vientre. Pero ¿Qué se debe hacer cuando sos muy puta para no tener agujeros? Un diez para la que respondió ¡Mandale Pete! De allí se malentiende el porqué de que esta princesa era muda.

9 – El Gato con Botas. Si, ya sé, me vas a decir este no era una princesa, a lo cual te respondo, ponete a estudiar bruto del orto, no solo era una princesa sino que el primer traba de los libros de cuentos, muy generoso en el uso del sable.

10 – Princesa Leia, de La Guerra de las Galaxias. Ahora yo me pregunto ¿La Princesa Leia, pero que concha leía? ¿Acaso el diario el planeta? Si estaban en plena galaxia ¿pasaba el guacho que llevaba a ET en la bici y arrojaba el diario? ¿Las cartas que le mandaba Luke Skywalker? Imposible, si al choto, el padre le cortó la mano.

Bueno, es todo por hoy, gracias Cele por tu colaboración. A los demás les deseo una buena primavera, no como a  mí que estoy hecho pija con la alergia. Nos estamos viendo en la próxima nota. Y recuerden que nada es lo que parece, tal vez los hermanos Wachowsky cuando hicieron Matrix sabían algo del gran secreto…¿loooo charlamo? 

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