Caraduras en los tiempos del Covid

Me voy a tomar unos minutos para escribirles a esa gente que anda por el mundo con el culo bien cagado.

Esas personas que encima tienen el descaro de hablar como si fueran los últimos virgos del vaticano. ¡Qué caraduras estos malnacidos, ni las moscas se les acercan a estas basuras despreciables!

Voy a bajar un cambio, pero quiero poner ejemplos de estas lacras. Convengamos que el argentino en sí es bien mala leche, han escuchado expresiones como: 

Che vos sabes que los albañiles argentinos son unos vagos, me cobran el doble que un boliviano, el bolita te labura el doble y solo le convidas un vaso de agua. 

(Rata miserable, con tu actitud fomentas al desempleo, al trabajo no registrado, a no darle posibilidad a un argentino que pueda vivir dignamente y no como perro).

Che, cerró el súper, vamos a alguna carnicería de por acá. 

(El amigo carnicero si sabe que nos sos de la zona, te arranca la cabeza. Pedile un préstamo al FMI para gatillar unos choris y un pedazo de punta de espalda, que en realidad seguro, es una tapa de asado)

Pobre se murió aquel fulano, que bajón, era un tipazo. 

(Jajaja, el difunto había empernado a medio Guaymallén, le dabas medio metro y te clavaba corralito. Dejemos de llorar a estos garcas, que ardan en el basural de sus propios actos y consecuencias de vida).

Che el Oscarcito no consigue trabajo, encima es de bueno y tiene 7 pibes. 

(Cabrón, te tendrían que haber clavado una vasectomía ni bien te cortaron el cordón umbilical).

Estos son algunos casos de los que somos como sociedad, después nos alteramos si vemos un diputado lastrando pezones, así es la Argentina, es un Bilardismo en estado puro. “¡Al rival písalo!”, diría el narigón y en cierta forma así andamos, pisándonos a más no poder. 

Ni escribir sobre las hienas que habitan dentro de los núcleos familiares, estos caraduras no respetan ni el linaje. Te cagan casas, departamentos, autos y hasta el trapo de piso. Después te los cruzas por esa puta casualidad, y te dicen con cara de póker, “Dios te bendiga, hace mucho no te veía. Mandale saludos a tu viejo”. Y uno traga saliva pensado, hijo del mil perras sarnosas, te llevaste hasta la chata del abuelo y te la das de buena gente. 

En definitiva, tenía que hacer catarsis sobre este tema y descargar mi furia… ahora aliviada.

Escrito por Messiánico @messi_anico