El placer escrito a través del tiempo

Esta nota la escribo en defensa de quienes disfrutamos de la literatura subidita de tono y de incentivar la imaginación de nuestros lectores. Estuve investigando para que lean algo interesante, se me culturicen un poco y me dejen de romper las pelotas con cosas como:

-“Seguro que la escribe esto es una trola”, “La de pijas que debe conocer esa gorda”, “¿tengo que estar orgullosa/o de que escribas esas cosas? Son algunas frases que alguna vez escuché. Como sociedad estamos abiertos al matrimonio igualitario, a la adopción para parejas igualitarias, a tener cada vez más lugares alternativos, a que los tríos o los cuartetos sean cada vez más comunes, que interesarse por alguien del mismo género ya no sea solo de homosexuales, lesbianas o bisexuales, sino una simple cuestión de curiosidad… pero si digo que alguna vez hice un beso negro denigro la hombría y desvalorizo el lugar que la mujer ocupa en la sociedad… ¡¿quééé?!

La literatura erótica va más allá de ponerla y contarlo o fantasear tanto que podes escribirlo a la perfección y encierra mucho más que un simple relato. Sea un manual de sexo como “El papiro de Turín” de Egipto, con 12 posturas sexuales que data del reinado de Ramses II (1279-1213 a.C.) o el “kamasutra Indio” según leí mucho más antiguo; sea poesía, relatos cortos, memorias u obras de teatro, si tiene contenido sexual es literatura erótica. Y si es muy explícito, literatura pornográfica.

Echémosle la culpa a Aristófanes o Sotades por escribir allá en Grecia en el 300 a C. “Lisístrata” o los “Obscenos poemas satíricos”, o hacia el siglo II a Luciano por escribir “Los diálogos de las cortesanas”, el libro pornográfico más antiguo donde se emplea por primera vez el término lesbianismo, para definir la homosexualidad femenina.

Más o menos para la misma época en La Antigua Roma se escribían los priapeos, que eran poemas acerca del dios Príapo (en la fotito, dios menor rústico de la fertilidad, personaje puramente fálico). Y autores como Marcial, Juvenal, Plauto, Catulo y Horacio se acercaban a este maravilloso género.

Me cagué en la edad media mientras leía porque fue donde empezó a idealizarse la imagen de la mujer, salió lo del amor cortés y el romanticismo y esas cosas empalagosas que no van al caso. Pero fue en mi Italia querida, donde el Renacimiento le dio de nuevo importancia al erotismo escrito. Giovanni Bocaccio, por ejemplo, fue el autor del Decamerón (1353), obra que narraba las hazañas de los monjes seduciendo monjas en los conventos. El libro fue prohibido en muchos países. Otros autores italianos de la época: Gian Francesco Poggio Bracciolini, Girolamo Morloni, Pietro Armino, Antonio Beccadelli, Eustache Deschamps, Andrea Capellanus y Gioffrey Chaucer, con cuentos, poesías y novelas, casi todas censuradas claro. Pietro y Raimondi fueron los primeros en editar “I Modi” en 1524, el primer libro de carácter sexual que tenía prosa e ilustraciones. Procesados ambos por el papa.

Y ahora viene la parte más interesante. La liberación sobre el erotismo se da allá por el siglo XV. Si esa gente leyera 50 Sombras de Grey, no solo se nos cagarían de risa, nos harían bullying, nos dan tres cachetadas por cada página y nos queman juntos con los libros, por pelotudos. Los zarpados empezaron a escribir sobre incestos, promiscuidad, lesbianismo, sadomasoquismo, cunillingus, y le debemos a un libro de este tan censurado género, el término “Don Juan” para los mujeriegos, de un autor anónimo. Acá es donde se va todo al carajo por que las ilustraciones abren paso a la pornografía escrita, situamos el hecho cerca de la Revolución Francesa. La pornografía se usó también como comentario político: María Antonieta era a menudo objeto de fantasías que incluían orgías, actividades lésbicas y la paternidad de sus hijos, y circularon rumores sobre la supuesta insuficiencia sexual de Luis XVI. Es después de la Revolución cuando aparece el tan conocido “Marques de Sade”, el Marqués marcó un hito en la historia de la literatura erótica y es principalmente conocido por sus obras en el género. Abiertamente libertino, su oposición a toda ley y su particular visión del mundo le valieron algunos años en prisión. Sus textos tenían marcada violencia que, a veces, llegaba al asesinato y la pornografía literaria pasó de ser una crítica hacia la religión y la política, a ser una crítica de la sociedad en general.

El “Sadismo” viajó de Francia a Inglaterra pasó por Alemania, y perdura en el tiempo. Pero a medida que pasan los años, la literatura erótica es cada vez más tranquila. Ya no se escribe de cosas tan crudas… cada vez escapamos más de las realidades tristes y buscamos algo que nos distraiga de la rutina, nos entretenga y nos provoque algo positivo sea una curiosidad, cosquilleo o una calentura.

Créanme que les resumí horas de Wikipedia, ni Betty, ni Mérida ni yo, inventamos este género, solo se lo acercamos y si les gusta bien, y si no se chupan una pija porque lo vamos a seguir haciendo y sin censuras. Salvo que Bomur lo crea conveniente y bue… veremos.

Les dejo algunos títulos, de la infinidad que encontré con sus años de edición y citas de libros que han hecho historia en este húmedo y estrecho pasaje de letras.

  • El Decamerón”, de Giovanni Boccaccio (1353)

  • Escuela de señoritas, de Michel Millot Siglo xv

  • Justin o los infortunios de la virtud, de Donatien Alphonse François de Sade (Marques de Sade, 1971)

  • Historia de Julliette o las prosperidades del vicio, de Donatien Alphonse François de Sade (1801)

  • El amante de lady Chatterley, de D. H. Lawrence (1928)

  • Henry Miller con sus obras “Trópico de Cancer” (1934) y “Trópico de Capricornio”(1938)

  • Historia de O, el autor escribía bajo pseudónimo, se hacía llamar Pauline Reáge. (1954)

  • Cien Cepilladas antes de dormir, de Melisa Panarello. 2004

El amante de lady chatterley.

…-¡Sí! -dijo al fin con voz baja en el más cerrado dialecto-. ¡Sí, muchacho! Ahí estás muy bien. ¡Sí, puedes ir con la frente bien alta! Eres tu propio dueño, ¿eh?, y no debes nada a nadie. Eres mi jefe, John Thomas. ¿Jefe mío? Bueno, tienes más cojones que yo y hablas menos. ¡John Thomas! ¿La quieres para ti? ¿Te quieres quedar con mi Lady Jane? Eres tú quien me ha hecho caer de nuevo, tú. Ah, ¿y te ríes? ¡Cógela! ¡Coge a Lady Jane! Di: dejad libres los dinteles de vuestras puertas y que entre el rey de la gloria. ¡Ah, descarado! ¡Coño es lo que estás buscando! Dile a Lady Jane que quieres coño, John Thomas, el coño de Lady Jane.
-Oh, no le tomes el pelo -dijo Connie, reptando de rodillas sobre la cama hacia él y echando los brazos ‘en torno a sus tiernas caderas, atrayéndolo hacia sí de modo que sus pechos colgados y oscilantes tocaron la punta del falo vibrante y erecto y captaron la gota de humedad. Se apretó contra el hombre. …

Historia de Juliette o las prosperidades del vicio.

“…* – ¡Oh, chiquillas queridas! ¡Estoy gozando mucho! – gritó, frotando la cara contra una y después contra otra-. Vamos a desnudarnos todas, y disfrutar juntas de los grandes placeres del amor.
* – Julieta querida – suspiró, tocando con la lengua mi cuello, y quitándome al mismo tiempo la ropa interior-, eres un tributo a lo femenino. Verte es deslumbrarse. Ya estaba yo desnuda; los dedos hábiles de la madre Delbéne me acariciaron los pezones, y su lengua caliente y húmeda penetró agudamente en mi boca. Se había dado cuenta de inmediato que sus atenciones tenían en mí un efecto poderoso.
* – ¡Quisiera morir embriagada con usted!
* La espléndida abadesa suspiró con deleite y se dejó caer sobre nosotras; su lengua caliente y húmeda se abrió paso por la parte interior de mis muslos; después cambió un poco de posición para dejar que Eufrosina hiciera lo mismo con ella, y yo, sometiéndome con gozo al magnífico encanto de todo eso, tomé a la hermosa Eufrosina por las caderas y metí la cabeza entre sus piernas completando el terceto…”

“Madame, me he convertido en una puta a través de la buena voluntad y una libertina a través de la virtud”. -Marqués de Sade

“Como las ciudades en guerra, todas la mujeres tienen un blanco indefenso. Cuando se les descubre, la plaza se rinde inmediatamente”. -Marqués de Sade

“Mi opinión en lo que se refiere al placer es que hay que emplear todos los sentidos”.  -Marqués de Sade

“La amarga experiencia me ha mostrado que lo que sostiene al mundo son las relaciones sexuales”. -Henry Miller

“Hay coños hechos de pura alegría que no tienen nombre ni antecedentes y éstos son los mejores de todos”. -Henry Miller

 “La perversión es sólo otra forma de arte. Es como la pintura o el dibujo o la escultura. Excepto que, en lugar de pintura, nosotros los pervertidos usamos el sexo como nuestro medio”. -C.M. Stunich

Y cuando sintió una mano que se deslizaba por entre las bragas bordadas de encaje, justo para desnudar sus riñones con precisión –pero tiernamente, con reverencia-, la idea que se le vino a la cabeza, es que estaba muy contenta de estar en Inglaterra y de aprender las costumbres británicas”. -Helen Zhavi

“Dejé caer mi pelo sedoso sobre mis hombros y abrí mis muslos hacía mi amante… los cielos de invierno son fríos y bajos, con fuertes vientos y granizo helado. Pero cuando hacemos el amor debajo de nuestra colcha, hacemos tres meses de verano”.-Tzu Yeh

“La extrema seducción colinda, probablemente, con el horror”. -Georges Bataille

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