Eternas diferencias entre hombres y mujeres

Si bien Eva salió de una de las costillas de Adán (es lo que se dice), tenemos muchas diferencias, más allá de los sexos, y de todas las cosas externas me refiero a las actitudes.

Hay cosas que los hombres las hacen sin dar vueltas y las mujeres nos complicamos o viceversa.
Es por eso que le voy a nombrar algunas de las más comunes y con las que me sentí mas identificada en mi entorno.

1- El trato con las amistades

Mujeres: Somos muy afectivas o al menos la mayoría, súper amorosas, no tenemos drama en decirnos “te quiero” ni de abrazarnos ni nada en público. De chicas nos hacemos cartitas, regalitos, cartelitos, etc. Andamos de arriba para abajo juntas, nos contamos todos los secretos con los mil y un detalles y un montón de cosas que, hacerlas solas, no serían lo mismo si no fueran con nuestra amada amiga.

La cosa es que la amistad entre las mujeres no es de lo más estable, puede que dure muchos años, pero eso es con suerte. Es común que una mujer tenga tantas “amigas” como años.

Hombres: Su cariño equivale a una patada en las bolas o un insulto. Se tratan de una manera tosca y eso les da confianza, lo que lleva a tener una buena amistad. De chicos puede que se pelearan, pero al rato volvían a jugar como si nada hubiera pasado. Para contarse las cosas son lo mas directos posibles, siempre y cuando no se trate de la hermana de alguno de los dos, tienen códigos que solo ellos se entienden y su amistad puede durar años y años.

Los hombres suelen tener muy pocos amigos de verdad, pero si muchos conocidos. Es muy común andar por la calle con ellos y que cada una cuadra y media no lo saluden.

Igual nunca falta el forro de ambos bandos que tenga menos códigos que un jabón barato de supermercado chino.

2- La pareja ideal

Mujeres: De tantos cuentitos de Disney ya se nos ha metido en la cabeza un estereotipo de hombre, lo que nos puede llevar a ser un poco pretenciosas. Esto es hasta que sos un poco mas grande y te das cuenta de que el “Príncipe Azul” no existe y empezas a elegir de lo que hay, lo mejorcito.
Tiene que ser dulce, romántico, atento, cariñoso, fiel, apasionado, si tiene auto, bien y si no lo tiene que tenga planes de comprarse uno, tener los estudios completos, tener una carrera universitaria y si no la tiene un trabajo estable. Que le gusten los niños, que tenga un físico pasable, que quiera a tus viejos, a tu hermano y al perro, y sobre todo a tus amigas, que sepa de todo en general y un montón de cosas. Obvio que eso es al principio, después te enamoras y eso pasa a segundo plano, menos lo de la estabilidad, eso lo tenemos presente siempre.

Tendemos a imaginarnos casadas y con hijos y el soporte es lo mas importante.

Hombres: No se si a todos les pasa lo mismo, pero en esta parte solo tendría que poner “Que tenga tetas grande, culo grande, y
Si es muda, mejor” pero lo voy a desarrollar un poco mas.

Hay muchos a los que no les importa nada mas que la mina este buena, si estudia bien y si no, no importa, si trabaja bien y si no, no le saca lo rica, que sepa de historia, música, política, da lo mismo, no importa el cerebro ni el intelecto, total eso no se lo piensan garchar.

Hay otros a los que las “huecas” no le gustan en absoluto, y apuntan un poco mas arriba, fijándose en si tiene las mismas ideas que ellos, si al menos puede decir dos frases con lógica, si tiene estudios o si hace algo productivo con su vida o si es presentable para hacerla conocer a la familia.

He escuchado muchas veces decir: “Yo con esta mina jodo, nada mas, no la llevaría a mi casa ni en pedo, cuando quiera formalizar busco a alguien como la gente” No está bien hacer eso, al fin y al cabo, no somos juguetes de nadie, pero si el pibe te gusta, esforzate para ser una mujer como para ser presentada en su casa.

3- Gastar plata en vos

Mujeres: Esto es mas que sabido, te vas a la peluquería, te cortas las puntas, te haces unas iluminaciones y te gastas en solo eso unos $250 o mas y ni decir si te vas hacer la uñas, la depilación y broncearte un poco. Es un gastadero terrible de plata y las que tiene la suerte de pagarlo lo hacen y las que no, se quedan solo con el corte de pelo y de plus te podes ganar la pregunta “¿No ibas a la peluquería gorda?” De tu novio, padre o hermano. Divinos ellos, nos ven siempre igual.

Hombres: Estos van a cualquier peluquería, se sientan, pagan de $25 a $30 y aparte de quedar bien, les sale barato. No se tiñen ni se alisan el pelo, ni se depilan, puede que se bronceen, pero con lo que pagan el corte de pelo, el bronceado es una ganga. Seguro hay uno que otro que se gasta un fangote de guita, tipo mina, para ir al peluquero, pero si hay algún amigo que le atina con las tijeras, bienvenido sea.

4- Desde levantarse hasta salir a la calle

Mujeres: Yo personalmente recuerdo cuando iba a la escuela, levantarme a las 6 para salir de casa tipo 7:20, se preguntarán que hacía en esa hora y veinte ¿no? Arreglarme, eso hacía.

Las mujeres primero nos levantamos, nos bañamos, depilamos, si no estamos apuradas nos hacemos un baño de crema, cuando salimos de la ducha nos encremamos hasta la nuca, nos tardamos un par buscando que ponernos, después viene el desodorante, perfume, el maquillaje, el peinado, cambiar lo que nos íbamos a poner, cargar el bolso y recién ahí salimos a nuestro destino. Es algo así como un ritual, todo sea por vernos bien.

Hombres: Nuestros machos se levantan, se pegan una ducha de 5 min. Si tienen ganas se afeitan, después se ponen lo primero que les quede bien, perfume y listo. Ya están preparados para encarar todo el día. La hacen simple y corta y lo mas gracioso es que la mayoría de las veces se bien. Igual depende del hombre, ahora hay algunos que son tipo mujer, que se tardan igual o más en arreglarse.

5- Elegir productos de uso personal

Mujeres: Nosotras o al menos yo, cuando voy al supermercado voy directo a la parte de productos personales: Busco la marca del shampoo que me gusta, me fijo si hay algo mejor, busco un jabón que no me seque la piel, toallitas, protectores, busco si hay algo nuevo e innovador (posta, no se porque hago eso, o sea, son toallitas) la afeitadora mas confiable, etc., etc. Y es muy común que al momento de elegir un perfume, desodorante o crema estemos media hora probando, viendo y todo el rollo. Nos gusta elegir bien, no vaya a ser que cuando lo vayamos a usar no nos guste, por que eso a veces nos pone de mal humor.

Hombres: Seguro deben haber de esos que van hacer las compras y no se lo pidan a la madre, novia, hermana, etc.

Cuando van a buscar shampoo, por lo general eligen el que usan siempre, no lo cambian, es siempre el mismo, no andan con rodeos, la cosa es que les deje el pelo limpio, el jabón, el primero que este en el mostrador, el desodorante es el mismo o algo fresco y nuevo, las afeitadoras, la que menos irrite y listo, ahí termino la compra. No piensan mucho respecto a este tema.

6- Tener memoria

Mujeres: Tendemos a recordar muchas cosas: ya sea desde que perfume traía el chico que nos gusta el día que salimos hasta las fechas de cumpleaños de la familia y amigos. Ni hablar de cuando nos hacen algo, lo vamos a recordar por siempre y usar en la contra de quien no los causó. No es de malas, es de… wuchas que podemos llegar a ser.

Nos acordamos del aniversario de novios, del cumple de papá, mamá, suegros, cuñada (si nos cae bien) y cuando somos mamá la memoria se nos afina y recordamos desde horas de turnos para el médico hasta fechas de actos y pruebas del cole.

Seguro algo se nos pasa, no somos robots, pero es normal que recordemos muchas cosas, de las cuales algunas no son tan importantes.

Hombres: Si se olvidan de alguna fecha especial o algo no es de malos, solo que no lo recuerdan y cuando alguien les pregunta tratan de zafar tirando fechas al azar hasta pegarle. Del cumple de la familia no se acuerdan nunca y es como que se enteran si ven movimiento de regalos o cosas nuevas. El tener novia y no saber la fecha de aniversario se puede tornar en un problema, así que es bueno tenerlo agendado, una puede llegar a pensar que no nos quieren o no les importamos, que no tiene nada que ver, pero así lo asociamos.

Tengamos en cuenta que, si bien somos mujeres y hombres, todos distintos, hay cosas que inevitablemente nos hace parecidos, a ellas por un lado y a ellos por otro.

Ser diferentes nos hace especiales y ser diferentes entre hombres y mujeres lo hace aun más especial, ¿se imaginan estar con alguien exactamente igual a nosotros? Yo no soportaría a otra Marilyn !la mato!

Ser así nos hace querer conocer más a los demás. Ahora si sos un denso cabrón con mil y un problemas, histérico/a, indeciso/a deberías hacerte ver con algún especialista… consejitos de la tía Marilyn.

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