Las mujeres siempre eligen como el orto

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 Si, ese es el título, y quiero decirles que no es una nota en la que se van a cagar de la risa, solo quiero reivindicar al caballero, al buen tipo y hacerles ver que el mundo está como está gracias las malas decisiones femeninas.

Todos en nuestras vidas tenemos una mujer, madre, hermana, novia, señora, etc. Todos algún día hemos sido víctimas de un día de compras de las mismas, donde en el lapso de tres horas y medias se han probado todo tipo de prendas de vestir, que dicho sea de paso odiamos acompañarlas a comprar ropa, no nos inviten sino quieren ver nuestra cara convertida en un verdadero poto flácido, en fin luego de esa puntillosa búsqueda dan con la prenda, calzado o lo que sea, de su agrado, lo pagan con una satisfacción y sin el mínimo dolor de gastar medio sueldo en ese objeto ¿para qué? Para llegar a su morada a seguir nuevamente probándose lo que adquirieron, pero aquí comienza lo bueno jóvenes, ya no le gusta más, una hora y media más de maldecir, de putear, después hasta nuestra es la culpa de su decisión fallida ¿cómo no me dijiste allá que me quedaba para el orto?

Primeros síntomas de, como se dice en francés, le pifié…

Como se dan en este caso se da en la vida cotidiana, el shampoo, la tintura, el perfume, la novela, la pareja de bailando por una sueño, y los más relevante, los hombres.

Por eso la violencia de mi título, eligen realmente como el reverendo ojete, después sarta de imágenes en Face despotricando contra el hombre en general, miles de estados mostrando un falso desinterés hacia el género masculino, cara de orto en la calle, en el bar, en el boliche, y la clásica frase “LOS HOMBRES SON TODOS IGUALES”.

Yo creo que ya son grandes y deben haber escuchado alguna vez la frase “EL HOMBRE PROPONE Y LA MUJER DISPONE”, el hombre es por naturaleza un lobo feroz, un ave de rapiña, como quieran llamarle, y está en ustedes darles el lugar que exigen, pero no hace falta una brújula o un sexto sentido para darse cuenta en lo que se están metiendo, y no solo eso, es que los eligen y los volverían a elegir.

Aquí desembocamos en la clasificación del hombre bueno y el hombre convencional.

El hombre bueno es por naturaleza un caballero, un poeta, un enamorado de la vida, no tiene casi maldad, te va a tratar como a una princesa, lo que siempre soñaste de chica, un verdadero príncipe azul. ¿Y para qué? Para que en menos de dos meses ya se cansen de los halagos, la caballerosidad, los poemas, pidiendo quizás más adrenalina, más vigor, y no hablemos de más violencia, dejando así al chico dedicado sin una razón valida, sin una explicación coherente.

El hombre malo o llamémoslo común, en cambio es multifacético, necesita explorar todos los recursos para llegar a su fin, y lo logra. Es caballero, bondadoso y hasta tierno si la situación lo requiere, actúa cual actor digno de un Martin Fierro, pero hay un detalle, algo que no puede esconder y son los colmillos.

Igualmente es allí donde caen libremente las mujeres, en un tipo que luego de obtener lo preciado deja ver su verdadera identidad, se va con sus amigos, miente, muestra desinterés, desatiende a la mujer, y está lejos de adoptar el borrón y cuenta nueva, se lamenta y llora, sufre, se culpa de lo que él hace, le permite cosas a cambio de que no la abandone…

Entonces ¿somos todos los hombres iguales? ¿Son todas las mujeres iguales? ¿El hombre bueno debe terminar de extinguirse? Miles de interrogantes se liberan luego de la decisión fémina ¿Quién tiene las respuestas? Quizás ellas, quizás no…Solo podemos concluir aceptando que de una manera u otra, sin ellas no podemos vivir…

Ahora disfruten del show del chiste Nº 4, pequeño error en los reidores que están de paro por falta de pago de Conep y Bomur

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El año pasado escribíamos:
Las citas de Conep – Capítulo 2