Telos mendocinos

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El que tenga entre 18 y 97 años y diga que nunca fue a un telo que tire la primera piedra. Los boliches,  los pubs y los stripper no son los únicos lugares donde se puede ir en una noche mendocina, sino que también tenemos una gran variedad de albergues transitorios para poder elegir a gusto y placer de cada uno (y porque no a bolsillo). Nunca me gustó la idea de gastar tanta plata por unas horas (sobre todo si es fin de semana) pero bueno, si el otro paga bienvenido sea.

En Mendoza hay tantos telos como gente para usarlos. Los tenes caros, baratos, muy baratos; lejos, cerca, a la loma del mismísimo ojete; llamativos o sobrios. Con nombres comunes, pegajosos o de equipos de futbol que juegan en la “b”.

Acá les dejo una pequeña opinión basada en la poca experiencia que tengo en estos temas sobre qué tipos de telos existen y que podemos encontrar encada uno de ellos.

De luuuuujo

Así, con muchas “u”. Estos telos que son para gente copada, piratas con plata que levantan gatos en la calle y se las llevan a Casa Blanca, Le Prive, San Isidro, I Love. Por un lado buscando demostrar sus atributos monetarios, otros porque son chetos, algunos quizás por chotos y un par que busca la verdadera intimidad. Ahí tenés para elegir: el jacuzzi,  la play 3 con juegos pornos, toallas aparentemente limpias, una carta de comida y bebida más amplia, forros de todos los colores y sabores; y seguro que para los que van solos también hay una carta de gatos para armar una que otra «partufiesta». Del baño ni te cuento, espaciosos, blancos, limpios  con una amplia ducha para dejar salir los ratones. Te clavan un aire acondicionado, uno que otro espejo, dicroicas  y dale que va.

Del pueblo

Y si señores, todos tienen derecho a ponerla. No porque no tengas un mega auto re copado o $140 pesos para una habitación con caño vas a privarte de uno de los placeres de la vida.

En estos tipos de telos, más populachos es típico encontrar colores vistosos, camas con formas raras, uno que otro Picasso en la cabecera de la cama, que para la comodidad de nuestras cabezas suele ser acolchonadita. Tiene toallas que te hacen sospechar de su procedencia. Adornos de mal gustos que suelen estar pegados para evitar que la gente rata se los lleve de souvenir. Típico es encontrar esos peines blancos que después las mujeres llevamos en el bolso para peinarnos en los boliches. Encontrás en el costadito un menú de disfraces eróticos, un par de tragos nacionales, los típicos forros y hasta ahí llegamos. Les gusta brindar placer a sus clientes proporcionándoles un tele de 14 pulgadas con películas porno en donde negros que se cargan una tararira de 23×6 se la da a una coreana y con esta técnica te distraen unos 15 minutos, por ende te queda menos tiempo para ponerla. Te recomiendo si querés conocer uno de estos antros ponedores nocturnos que vayas a Arkano, Maros o alguno de esos que están en el acceso este.

De rasca

Y digo rasca literal, ya que algunos hasta pulgas se cargan. Acá podes encontrar a todo el museo del Louvre tranquilamente. Dejas al negro pitón de la peli de lado (que ves en el tele blanco y negro que te brinda el telo) para quedarte distraído buscando formas a las manchas de la pared y preguntándote como llegaron ciertas cosas hasta el techo. En estos lugares no tenés cama, de pedo tenés un colchón que si te movés mucho se sale de ese par de tablas que lo separan del suelo y ahí cagaste, ya que si el chongo está muy a full puede llegar a hacer un agujero en el piso y sacar petróleo…o no…Para donde mires tenés varios espejos que intentan ampliar el 2 x 4 del lugar. No tenés carta ni para jugar al truco, acá te dejan en la mesa de luz los preservativos que les sobraron a los del ministerio de salud para el día de la primavera, las toallas no las usas por miedo a que te vayan a lijar el poto de tan ásperas y duras que están. Y de lejos escuchas a una de las mucamas que grita “Espermicida para la 6”lo que te hace suponer que lo que vos decís o haces lo escucha hasta el portero quien seguramente es pariente de la tortuga manuelita.  Estoy segura que si te pones en la puerta de uno de estos antros (tales como el de la vuelta de mi casa que no tiene ni nombre o el monumental, que a mi parecer es lo mas berreta que hay) podes ver a los guachis cayendo en la bici o en micro que los deja en la puerta.

Para concluir les dejo unos consejos que espero que les sirvan.

  • Si pueden evitar los telos “rascas” mejor, junten un poco más de plata y alquilen un departamento temporario, que  por la misma plata pueden tener muchas más horas.
  • Siempre usen preservativos, no solo para evitar embarazos, sino para evitar enfermedades grosas.
  • No intenten hacer lo que hace el negro de la porno. No les va a salir, se van a decepcionar y después no se les para.
  • Por ningún motivo se tiren al piso en ningún lado.

N.D.A: Le dedico esta nota a mi amigo Zippo que me dio la idea  de escribir sobre esto; al negro de la porno que siempre se zarpa en copado; los pibes de una radio donde un día me gane un pase para un telo re pro; a todos lo que no la ponen nunca y a Cristina que pronto va a sacar un programa que se llamara “Decí telo” en donde va a dar descuentos del 50% a todos aquellos dispuestos a donar a los futuros hijos para que hagan bardo en plaza de mayo.

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