10 pequeñas cosas que pueden arruinarte el día

Pasa que hay veces que empezás la jornada de la mejor manera, tipo te levantaste y no estuviste tres horas buscando que ponerte, te tomaste el tiempo del mundo para desayunar tranquilo sin andar a las corridas o puede que haya empezado a mejorar durante el transcurso de la mañana como por ejemplo en el trabajo o en la facultad, o que no haya habido tanto tráfico como de costumbre, que no te hayas cruzado al tipo que te mira el orto cuando estas volviendo a tu casa y te dice guarangadas tipo “Che, ¿me decís tu nombre? Así se a quien le dedico mis paj…”Pero nunca pueden faltar esas cositas que por más mínimas que sean, están ahí para hacerte enojar un poco, sea cualquier hora del día, típico de la vida.

1-      Quedarte dormido.

Eso ya es empezar el día para el soberano culo, no hay nada peor que levantarte a las corridas, de pedo lavarte la cara, manotear la cartera, la mochila, lo que sea y a mitad de camino estar descompuesto porque no alcanzaste a comerte ni una galleta de agua. El solo hecho de llegar a destino y ver que tenes toda la ropa mal puesta y estar transpirado así hagan 2º grados, por corretear al micro, te arruina la mañana, hasta que recuperes el ritmo. ¡Ánimo! El día es largo y puede mejorar.

2-      Pegarte en el dedo chiquito del pie.

Te vas a tirar a ver tele en el sillón y te olvidas el jugo en la cocina, pasas por al lado del un mueble que está en el living y ¡Ayyyyyyyy! Te la das con la esquina de la pata en el dedo más doloroso del pie: el dedo chiquito. Pareciera que ese dedo está hecho para  hacérselo mierda contra todo mobiliario de la casa. Te lo agarras, te lo sobas, puteas a medio mundo y cuando se te pasa te acostás en el sillón todavía puteando al mueble diciéndole que lo vas aprender fuego porque siempre te pasa lo mismo y ahí queda, el dolor se va y vos ya te olvidaste del golpe y de lo mucho que te dolió.

3-      Entregar un examen y darte cuenta que atrás seguían las actividades.

Estudiaste banda para rendir, todo el mes sin parar, llega el día de la prueba y empezás re ilusionado, le das una ojeada rápida, la empezas a escribir y la entregas. Te das cuenta que encima de fácil y era corta y te vas feliz al bufet, pero en eso escuchas a tus compañeros hablar del punto 10. Ok… ¿de qué punto 10 hablan? No me digan que… Si, la evaluación seguía atrás, nunca te diste cuenta, la hiciste, la entregaste y listo, pecho hermano. Con razón que te había parecido corta. Me pasó y es un bajón hasta que te resignas y bueno, para la próxima hay que ser más cuidadoso y menos entusiasta.

4-      Encontrar un pelo en la comida.

En lo personal es lo peor que me puede pasar en la vida, peor que lo del golpe en el dedo del pie. Me causa tanto asco que no toco mas el plato, así sea la comida más rica del mundo entero. Se me viene tipo esta imagen a la cabeza: Yo masticando, que me moleste algo, meterme el dedo en la boca y sacar un pelo largo, aaag, se me pone la piel de gallina. Eso definitivamente arruina una buena comida, hasta que te vuelve el hambre y comes otra cosa, obvio, que no te haga recordar al inconveniente del pelo.

5-      Lavar los platos y que la cuchara te salpique.

Suena súper boludo, pero eso puede llegar a hacer la diferencia de un buen momento en un momento de mierda. Estas lo mas bien lavando todo y justo el chorro de agua salta sobre la cuchara y te moja con agua sucia y ni te digo si te moja los brazos… Lo detesto con todo mí ser.

Ahora si nunca lavaste los platos o lo haces de muy vez en cuando y no te ha pasado, es lo peor de hacer este quehacer y cuando hace frío es el doble de molesto.

6-      Que al chico que te gusta no le haya hecho efecto el cloroformo.

Encima que te costó un huevo y la mitad del otro secuestrarlo sin levantar sospechas, te diste cuenta que usaste poco cloroformo como para dormirlo completamente y se despierta antes de que lo ates. El no entiende nada y de seguro se va a querer escapar pero vos obvio vas a tener que recurrir a la fuerza y darle un golpe en la cabeza para que se vuelva a dormir. Que malo ¿no? Con lo que te costó subirlo al auto, la verdad que algunos hombres pueden llegar a ser muy desconsiderados a veces.

7-      Que se te desconecte la computadora o se te acabe la batería de la notebook cuando estás haciendo un trabajo importante.

Tenes que terminar un práctico o trabajo el cual después hay que imprimir (las impresoras también te pueden joder la vida en un solo instante) y en ese momento se te apaga o reinicia la computadora ¿y ahora? ¿Qué pasó con el documento el cual no guardaste? Si, ya se, Word lo guarda y archiva pero que susto y qué momento por el que pasas por culpa de la tecnología. Todo se te pasa cuando la enchufas y ves que el trabajo está ahí, listo para imprimir. A menos que se re mil vire la pc y no se te guarde, ahí si ya podes romper todo.

8-      Que justo te vayas a bañar y no haya más agua caliente.

Suele pasar cuando son muchos en la casa o cuando hace mucho frío, puede que al principio todo bien, el agua estaba en su temperatura ideal pero de apoco empezas a sentir frío y te quedas ahí dándole vueltas a la canilla del agua caliente, vulnerable, lleno de jabón y cagado de frío. En ese momento buena es el agua del termo, llenas el balde y a seguir con el trámite que no queda otra más que putear hasta que estés sequito y calentito.

9-      Llegar a la parada y que el micro no te abra la puerta.

Por lo general a las minas no nos pasa eso, le ponemos carita de perrito mojado y chau, ya estamos arriba, pero he visto que los choferes no le tienen piedad a los hombres, a veces se vienen corriendo 3 cuadras a tras del bondi y el chofer arrancan nomas. Eso debe joderle la vida a cualquiera, más si estas llegando tarde a una reunión importante.

10-   Que te vean tirar un fiambre en el Carrizal.

Parece que las cosas se pusieron bravas con tu enamorado y tuviste que cambiar el plan. Tomaste todo lo necesario para no dejar rastros y partiste a donde nadie va a encontrar nada, pero en una de esas la policía te ve y te sigue, ¿qué hacer cuando tenes el corazón en la garganta? ¿Cómo evitar que te metan en cana? Inventar una buena excusa, claro, es lo mejor, podes decir que llevaste a pasear al “Popis” el perrito y que se te perdió, si llegaran a preguntar por la pala y esas cosas decir que hoy plantaste flores y mandas fruta. Si zafas va a ser una buena anécdota para recordar que casi te atrapan otra vez y si te llevan, bueno, va a ser un mal momento extendido.

Seguro hay más situaciones tontitas que nos pueden llegar a sacar de quicio, esas cosas que por más boludas que parezcan te pueden llagar hacer sentir hervir la sangre, pero es cuestión de no hacer un mundo por ellas y seguir que el día continúa.

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