10 Razones por las que el Mendo es una porquería

Ayer leyendo una nota que escribió nuestro queridísimo ingeniero Conep (click para ver la nota) noté como muchos lectores se toman nuestro humor ácido y negro… un tanto personal. Si ya saben como nos ponemos… ¿pa’ qué nos leen? Uno de estos comentarios decía: “10 razones por las que el mendolotudo es una poronga, una buena idea para la próxima”. Leí poronga y me detuve. Tanto el mendo y el (a veces menospreciado) trozo de carne humana masculina, son cosas que me gustan más que tu hermano en esa foto con la tabla de surf en Miami o más que tu hermana en tanga, que también le caigo.

En fin… Me puse a divagar un poco en las penumbras de mi pensamiento y me encontré haciendo comparaciones de algunos miembros del staff… con los diferentes tipos y tamaños de miembros viriles… Pero me iba muy al carajo. Así que terminé armando, en términos generales, 10 razones por las cuáles el Mendo es una poronga. Pasa que tenemos una mala interpretación de la palabra “Poronga” debido al mal uso de la misma en base a las malas experiencias que puedan haber tenido los sujetos usuarios de este término.

Para mí el Mendo es una poronga, por las siguientes razones:

10. Me intriga.

Cuando el dueño de la destacada tiene manos grandes, es narigón o calza 45 me intriga saber ¿qué habrá ahí para mi?

En el Mendo, cuando leo los títulos y veo que es de Lorelai Lee diciéndote la posta, o algún cuento de Diem o de Milo empiezo a pensar ¿mmm que tendrá el mendo hoy para mi?

9. Me sorprende.

Por ahí me pasa sentir que ya lo he visto todo en cuanto a pitos hasta que me topo con una cabeza de martillo y digo: “naaa… no puede ser”.

Con el Mendo es la misma situación, cuando creo que ya leí todo sale alguna nota de esas que te hacen ver cuán insignificantes somos o simplemente admirar el hecho de que algunos tengamos tanto tiempo libre y se lo dediquemos a ustedes.

8. Variedad.

Uff.. ¡y cuánta!. Sin repetir y sin soplar, variedad de miembros viriiileeees ¡ya!:

– Tipo corcho, corcho de champagne, tipo control remoto, tipo teléfono inalámbrico, tipo desodorante dove (a bolilla), mutiladas (con piercing), meñique amigo…

– No cuenta, no es poronga. ¡Cinco Segundos!

– Perdón Silvio. Diminutas, ogros, cachalotes, anacondas, negras, juguet…

– ¡Tiempo!

– Sin repetir y sin soplar, variedad de temas que encontramos en el Meeeenndoooo ¡ya!:

– Política, libro de quejas, leyendas urbanas, bizarreadas, literatura, cuentos cortos, relatos hot…

– Como me calienta esa sección.

– ¿Sigo?

– Sí, si… adelante. ¡Tres segundos!

– Arte, chacota, mendolétudo, típicos, opinolotud..

– ¡Tiempo!

7. Lo bueno es adictivo.

Situación: Estás con ese chico lindo, de los que te interesan y te intrigan. Se te dió, los dos solos… paqueteaste, te gustó. Empezas a “coquear” (entiéndase acariciar la zona de los coquitos). Primero te hacés la tímida, te quedas ahí un toque. Entrás en confianza y la agarrás, mano completa, gorda y venosa. Cuando querés acordar, estás mojandote los labios enfilándote la cabeza a la boca.

Con el mendo lo mismo: Te llamó la atención un título, entrás. La terminás de leer y te enganchas con otra que seguro al final tenía un “trackbacks” que te lleva a otra nota… y cuando querés acordar estás esperando que salga la segunda parte de ese relato hot que vas a leer en algún ratito exclusivo que te hagas, tratando de pasar las imágenes rápido por si justo te vé o viene alguien.

6. Para esos momentos de soledad o para compartir.

La poronga tiene múltiples funciones. Se puede usar de lápiz y escribir tu nombre con esas tres jarras de fernet que van de salida, de órgano reproductor, de objeto sexual, de señalador onda “pasame eso” (solo lo hacen los que la usan en modo avanzado), para autosatisfacerse o para compartirla con tu pareja.

El Mendo lo mismo. Se dice que le trae suerte o levante a algunos miembros del staff, otros perdieron la virginidad después de entrar. Hay quienes tienen levante porque dicen ser parte del Mendo. Desde el punto de vista del lector ratoneas con algunas cosas que después intentas en tu cama y hasta nos apropiamos de chistes o términos que luego compartimos con nuestros allegados. Ni hablar de la gran compañía que representa cuando te quedas solo en casa esos viernes que sentís que los años te pisan los pies. Antes hacías previa y salías. Hoy sopa quick y Mendo.

5. Una poronga es buena cuando…

¿Viste cuándo no es grande ni chica, ni choto, ni chota, ni larga ni corta, pero gordito y todo te sacó tres al hilo y menos de 20 minutos? Bueno, ésa es una buena poronga y bien usada además.

Con el Mendo pasa igual. Una nota es buena cuando llegó a vos en algún punto, sea porque te sacó una sonrisa o te hizo enojar o solo si te dejó pensando. Esa es una buena nota.

(Gordito: quiero volver a verte. Tengo el mismo número)

4. Abre.

Una buena poronga, después de haberla usado bien, te abre la mente a nuevas posibilidades, te medio enganchás con la pendeja, o no. Te empezás a cuestionar cosas del tipo: ¿Dónde estuvimos todo este tiempo? y hasta planeas un futuro distinto (se ha dado en casos extremos).

Con el Mendo igual. Te abre la mente a nuevos conceptos o nuevos puntos de vista, que podes aceptar o no, hacerlos tuyos, o no; amarlos u odiarlos… hasta enamorarte de algún personaje.

3. Rendimiento.

La buena poronga, en la mayoría de los casos, se esfuerza por lograr un buen rendimiento. La poronga confianzuda no… ésa es uno solo y a dormir… pero hablaremos de eso en otro momento. El rendimiento o la durabilidad suele ser importante para algunos/as.

En caso del Mendo voy a traducir durabilidad en nuestros seis magníficos años de estar entreteniéndolos y poniendo lo mejor de nosotros, por el solo placer de hacerlo.

2. Final. Acabada. Eyaculación. Disparo.

La buena poronga, cumple su misión explotando de placer y al hacerlo comparte con su compañera, o en su defecto… una media, la esencia pura del ser humano. Lo más importante de la raza: nuestro A.D.N.

En el Mendo pasa lo mismo. Cada idea nuestra funciona como disparador, compartiendo con todo aquel que nos lea, la esencia misma de ser mendolotudo; llegando a dar vida a nuevos especímenes y siendo hoy un total de casi 100 inadaptados sociales haciendo lo que nos gusta, solo para vos.

1. La Poronga es Poronga y punto.

La poronga es lo que es, y no se cuestiona. El que se encuentra cuestionando la poronga es porque tiene mucho tiempo libre y no entendió nada.

El Mendo es el Mendo y punto. Es un reflejo a veces fiel, en otras con una divertida distorsión de la realidad de lo que somos como mendocinos. Es ese espacio virtual donde decimos lo que pensamos o nos identificamos con lo que otro dijo, que nosotros no diríamos jamás porque queda mal, o por lo que vayan a pensar y todas esas cuestiones.

Así que lean, disfruten y sean felices porque el Mendo… el Mendo es una Poronga.