7 cosas que odio de los boliches de ahora

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

“¿Che te acordas del Pelee? ¡Volvió! En forma de miembro del staff”

Gracias por acordarse chicos, no hacía falta.

Hoy, queridos amigos, les voy a hablar de ciertas situaciones que se me han presentado en salidas al boliche. No soy de los tipos que les fascina la noche bailantera, por el contrario, la verdad que no me gusta mucho salir a bailar.

Pero quedemos que si sos un pibe o una piba de 18 a 25 años con un mínimo ápice de vida social, si o si, por la inercia de cualquier grupo de amigos  terminas yendo, aunque sea,  1 vez por mes a alguno.

No es mala idea desde mi punto de vista, pasar una noche bailando, regocijarse en la música, tomar algo, disfrutar de la compañía de amigos y, en fin, divertirse.  El problema son ciertas situaciones puntuales que joden y que deforman esa idea de una noche zarpada a una noche mediocre.

Acá van las cosas que odio de los boliches de ahora:

TODO SALE GUITA

Salís de la previa a las 2 y 30 de la mañana, si sos hombre ya sabes que adonde sea que vayas, vas a tener que pagar entrada (A menos que tengas “contactos” adentro o que seas la hembra del DJ).

Llegas al lugar, hay un 80% de probabilidades de que haya un trapito justo parado al lado de tu auto esperando que le pagues un dineral por cuidártelo. El otro 20% de probabilidades es que este haciendo lo mismo con el auto de otra persona, lo que te da una pequeña oportunidad de correr hacia tu destino. De cualquier manera, si no pagas o te escabullís, los “ameo” no te lo “cuidan” (Es decir, que ellos mismos  te lo hacen pija) y te encontras rayonazos hasta en el parabrisas cuando volves.

Y después para cerrar, si te pinta humedecer tu gayote, los tragos te salen un ojo de la cara.

Ni te cuento si elegiste como método de ida o venida un taxi. Chau ahorros, chau aguinaldo, chau herencia, chau todo.

SIEMPRE LLEGAS ADENTRO SOBRIO

Salís de la previa entonadito, te haces el zarpado viaje, llegas allá, el conductor no encuentra un puto lugar para estacionar, cuando al fin lo hace te comes la mega fila. Apretadísimo, obvio. Pagas la entrada, le pasas todo documento, huella digital o piropo que necesite el patova, pagas y esperas al resto del grupo. Y cuando entras, miras alrededor, y te das cuenta  de que en el proceso de todas las boludeces que hiciste ya se te fue el pedo hace rato. Y Bueno, trago será.

Por ahí tenes culo y con la entrada “Premium” del lugar en una de esas te dan uno gratis (que va a ser en su mitad hielo, te lo aseguro)

CUALQUIER MINA SE CREE REINA DE LA VENDIMIA

Posta, me parece perfecto que las minas se hagan respetar en los boliches, se necesita de mucha garra para poder sobrevivir a un lugar tan lleno de pajeros.

Lo que si me jode bastante, desde el punto de vista de un vago cualquiera, es la actitud que toman algunas (Repito,  ALGUNAS) cuando les das atención en un boliche.  Si haces todo bien, es decir, les hablas, bailas, las haces reír, te mostras con la mejor onda del mundo, y al final se te da por pedirle el numero o invitarla a hacer algo (nunca robarle un beso ni nada, porque esas cosas horribles no se hacen en un boliche) se te la tiran de ricas mal y no te dan ni bola. Después te la encontras por la vida y tienen el tupé de preguntarte “¿Che y que fue de la coca que me prometiste?”.
Me la metí bien en el orto, querida. Gracias por el histeriqueo.

CUALQUIER SALAME SE CREE REY DE LA MANADA

Nunca falta el vago que entra al cheboli mirando a todos lados con cara de malote, sacando pecho a lo Stallone, moviendo los brazos bien separados del torso simulando músculos que no existen y nunca existieron, siempre acompañado  de un porrón de cerveza en la mano y haciéndose  el vago por todos lados con la típica actitud de “Yo las se todas, Yo las viví todas, Yo soy el más capo de todo el lugar”.

Che capo indiscutido de Cuyo, venís a bailar con la plata de tu mamita, no tenes los huevos para levantarte ni a la negra de la esquina que se parece  al Turú Flores  y sabes perfectamente que una “buena noche” no te va a salvar ni a palos de la mediocridad que es tu vida. Disfruta y deja de torear. Imbécil.

LA GENTE NO VA A BAILAR

Todo el mundo va al boliche a bailar ¿no?.  Yo creería que  si, el problema es que últimamente parece que la gente va a hacer todo lo contrario.
Se quedan tomando algo sentados en un parlante, se pasan toda la noche buscando a otras personas, se ponen a pelotudear  con los celulares en medio de la gente, por poner unos ejemplos.

Algo que me parece increíble es que haya gente que vaya a bailar exclusivamente a encontrarse con otras personas o a quedarse mirando.

Y ni hablar de los que aparte de no bailar, se les da por fumar en medio de la muchedumbre y queman todo a su paso, a esos directamente les deseo la muerte, sobretodo a las personas que se les da por fumar solo cuando están en el boliche y se nota que no entienden una garcha de lo que están haciendo (La típica mina careta que fuma pero no se lo lleva a pecho, tose, y tiene el cigarrillo agarrado como la V peronista).

En fin, si van a un boliche, bailen y por favor, por todo lo que es sagrado en el mundo, no fumen en las multitudes. Y tampoco lleven bengalas, porque… bueno… ya saben.

RRPP’s/PATOVAS

Los RRPP tienen dos caras. Los que son buena onda, les pinta la noche y encontraron una forma de hacerse unos mangos laburando con eso y que te bancan en lo que puedan ayudar, siempre atentos.

Tenes por otro lado, el RRPP imbancable, que se la tira de dueño del lugar, le encanta que le chupen las medias, se hace el refinadito porque él puede entrar a la VIP y un montón de boludeces más que no le dejan ver que para el dueño del boliche son un peón más.
Por favor, si sos RRPP, no te conviertas en este idiota.

Los patovas también tienen dos caras. Esta el tipo que hace su laburo, echa a los púberes que no tienen que entrar, se caga a piñas con el que se la manda, y no enjuicia a cualquiera que pasa. Después tenes la contracara, el patova que amenaza cada vez que puede, que deja entrar a las minas que más les pinta  y descarta a las gordas o feas, y que cree que por su posición puede mirar a todo el mundo desde arriba. De vuelta, si sos patova, no te conviertas en este idiota.

Cuando te encontras a los segundos, en cualquiera de los dos casos, te dan ganas de irte a la mierda. Y rápido.

SER CONDUCTOR DESIGNADO

-Che loco, mira esta noche manejo yo, ¿no me haces el aguante sirviéndome un vaso con agua?

-No flaco, se nos corto el agua hace un rato.

-Bueno. ¿A Cuanto tenes la coca chica?

-23 pesos.

-Joya. ¿También se corto el agua en el baño?

La situación de arriba es un claro ejemplo de la pija que te comes si sos un conductor designado.

Me guarde este punto para el final por una razón.

Yo todavía no piso los veinte, soy de ese grupo de pibes que se mata todos los fines de semana en un accidente porque el choto que manejaba se pasó de copas.  Cuando soy el que va al volante, me lo tomo muy en serio, por más que no pueda tomar y me tenga que bancar a mis amigos rompiendo los huevos a más no poder. Me lo tomo como una responsabilidad importante, y más allá de que el grupo con el que me toque ir me lo agradezca, me gustaría como mínimo que en el boliche te hicieran la gamba con, no sé, ¿un 2×1 en vasos de coca? ¿Un dispenser de agua? O ¿Tirarme dos míseros cubos de hielo para la Villavicencio que me traje de mi casa? No me ratearía si una coca chica me sale 25 mangos, pero loco, es muy caro y muy injusto.

Me rompe soberanamente las pelotas que a los pibes de hoy nos tiran mierda diciéndonos que somos unos “Inconscientes” por manejar en pedo, pero no tienen la mínima elocuencia para pensar que quizá esto pasaría mucho menos si el papel de conductor designado no fuera una reverenda cagada como lo es ahora.  Porque la verdad que ir a un boliche manejando ida y vuelta, bancarte a todo el mundo en pedo y feliz, e ir a la barra solo para que el chabón que se dignó a servirte un vaso con agua antes te ignore porque sabe que le vas a pedir lo mismo, bueno, te genera un poco de bronca ¿no te parece?

En la legislatura propusieron hace un año hacer un proyecto para “compensar” o “hacerle la noche más fácil” de alguna manera al conductor designado con tragos 2×1, entrada gratis y demás. Se ve que no era muy importante aprobarlo, porque lo único que están haciendo ahora es leyendo nuestros artículos y bardeandonos cuando molestamos a alguien.

En fin, ¿Y a ustedes? ¿Qué les molesta de los bolichongos de ahora?

Si les gusto la nota, los invito a apretar el botón “Seguir” de acá abajo. No sean pajas, no cuesta nada.

Abrazo grande y hasta el jueves que viene.

ETIQUETAS: