Siete típicas y sabidas maneras de autoboicotearse

Hola, ¿qué tal? Vengo a dejarlos en evidencia.

“¡La puta que lo parió! Nada me sale, lo intento todo el tiempo pero no consigo una mierrrrddddd”. Miles de veces te dijiste eso. Justo cuando estabas por lograr tu objetivo, algo pasó y debiste empezar de nuevo. Los que no se cayeron de la cuna ni sus padres fueron hermanos – la contraindicación de esta nota –  pueden seguir leyendo, caso contrario consulten un podólogo.

Que nada funcione o puedas terminar lo propuesto hace que tengas serias dudas de tus capacidades mentales ¿Hasta dónde tiene poder sobre lo que hago y digo el fucking inconsciente? Tranquilo mi papu, a no desesperar, a mí también me pasó.

Durante mucho tiempo no entendí qué era lo que impedía que me realizara como persona. Leí la palabra de: Bucay, Coelho, Stamateas, Claudio María Domínguez, Osho, entre otros grandes embusteros.  Pero, no, no fue así como tuve el despertar y vi la luz al final del camino. Todo mi ser y cuerpito esbelto buscaban una respuesta. Hasta que mis sexys oídos escucharon la frase mágica: “no seas chota y dejá de autoboicotearte, pendeja culo cagado”. Siempre tan pedagógico mi amigo, se vino un huracán de chirlos, no me quedó otra que darle la razón, porque la tenía.

No voy a hablar ni a explicar las razones por las que uno se boicotea porque pueden ser infinitas, el miedo a lo nuevo, que te cagues en las patas frente  al cambio, y todas las demás que deberías consultar con un psicólogo y no tengo ganas de explicar, “gratarolamente” hablando.

Dicho todo esto, paso a dejarles las situaciones indicativas de boicot:

1- “El lunes empiezo”: Frase célebre si las hay. Es la excusa perfecta para empezar una dieta, mandar un CV, empezar el gimnasio, salir a pasear el perro, ir al médico, estudiar, hablar de tus problemas con tu pareja, dejar de fumar, dejar de comerte las uñas, salir a trotar, afeitarte las pelotas, etc. Llega el lunes y estás pansa para arriba sacándote las pelusas del ombligo y haciendo bolitas de moco viendo cuáles llegan más lejos.  En este caso las palabras sobran, engañarse es  al divino botón. Nos lleva a la frustración absoluta y a una falta de compromiso que da asco. “Si se dice, se hace, sino calladito la boca para no quedar como un idiota bocón”.

2-  “Me quedé dormido”: Otra joyita del auto-flagelo. Justo el día en que vamos a hacer un cambio de rutina nos quedamos dormidos. E inmediatamente culpamos  al reloj, a la alarma, al mal tiempo, al insomnio, al Ángel de la Guarda y a cuanta cosa se nos pase por la mente.  También podemos agregar a esta categoría: “No puedo hacer esto porque no me alcanza el tiempo”: el pretexto más antiguo después del “me duele la cabeza”.

3- “Qué van a decir los demás”: Pfffff, si la habré escuchado. Por lo general sale de la boca de gente que no se anima a hacer lo que le gusta; que prefiere comerse una albóndiga de mierda con tal de encajar en la sociedad.

4- “No sé cómo hacerlo”: Comodidad.com, es la coartada por excelencia. “Acá tengo mi límite y mi conocimiento es limitado, por más que tenga ganas de hacer tal cosa, no puedo porque no sé más” ¡Googleá gil, googleá! Es intolerante que no puedas conseguir trabajo porque hay temas de los que no sabés, habiendo tantas herramientas para que puedas aprender. Si estás con el culo fruncido, aceptalo, eso es otra cosa. Pero dale para delante, el julepe no puede durar más de 10 minutos, confía en todo lo que sabés y arremeté con el mundo.

5- “No me siento bien”: Las enfermedades son la evasiva perfecta. “Hoy me levanté descompuesta y tengo un pelo más en la nariz, no voy a hacerlo porque me siento mal, el lunes empiezo”.

6- “El destino quiso que no fuera”: Lavado de manos monstruoso en comparación con Poncio Pilatos, que se pone dos gotitas de agua marina. Dejar todo al azar es la justificación más pobre que pueda existir, es no tener huevos, es no hacerse cargo ni de ir al ñoba, no ponerse ni los pantalones cortos, un pensamiento bosta de una mente infantil.

7- “No me alcanza la plata”: Puede ser que no tengas plata, sí, vivimos en Argentina y nos pagan con platos de arroz. Pero no es excusa para que tengas que limitarte. Si solo tomaras la iniciativa cuando posees dinero, seguramente no serías más que un espermatozoide en los huevos de tu padre.

Entonces papito, mamita, hoy es lunes, mañana martes y pasado miércoles. No importa un joraca el calendario. Dale, actívate. Terminá con lo que empezaste, no te autoboicotees, no te achiques. Vos sos el único que puede ponerse un límite. Seguí con la tradición y siempre serás el mismo,  conseguirás las mismas cosas, pero tirala por la borda y el mundo será tuyo ¡Actívate mujer, reacciona hombre! Que la vida es una y muy corta como para que pasemos desapercibidos.

Me despido deseándoles una bella, bella semana y dejándoles esta frase de cabecera:

“Es bueno ir a la lucha con determinación, abrazar la vida con pasión, perder con clase y vencer con osadía. Porque el mundo pertenece a quien se atreve y la vida es mucho para ser insignificante”. (Charles Chaplin).

Fuente de la imagen: http://saboruniversal.com/2010/01/comida-que-te-ayuda-a-liberar-el-estres/

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