Cuando los amigos de tu novio son unos hijos de puta

Frecuentemente las relaciones que se establecen con los amigos de tu novio o justamente la falta de estas se dan por causa de ellos.

Al margen de que constantemente las mujeres seamos tildadas de locas a niveles que rozan la paranoia, no es menor la participación de la que son parte estos “amigos” para ellos (y la reencarnación del diablo para nosotras) para que nosotras nos sintamos intimidadas por su presencia.

Pero como en todos los casos, existen excepciones y en esas situaciones los amigos aman a la novia del susodicho y viceversa. Pero seamos honestos ¿cuántos casos conocen? ¡Yo ninguno!

Habiendo hecho esta aclaración para evitar que me salten al cuello aquellos que estén profundamente en contra de mis palabras sobre el tipo de vínculo que se genera entre los antes mencionados voy a comenzar a citar algunas razones por las cuales odiamos a los amigos de nuestros novios más que a nuestras suegras:

Primero partamos desde el principio: Al momento de conocerlos y de querer darles una buena impresión es obvio que hacemos y decimos cosas para intentar caerles un poquito bien, incluso antes que a nuestras propias suegras porque estamos resignadas a la idea que constantemente ella se cuestione por qué su hijo te eligió a vos que te comés las eses y no a la prestigiosa y emprendedora de su vecina, futura abogada que es más fea que pisar caca descalza.

Pero volviendo al tema, dado que siempre queremos caerles bien y más aún a esos conchudos catadores de gatos que sabemos que constantemente van a hacer hasta lo imposible para lograr que tu futuro tormento peque hasta con su amigo traba de la otra cuadra, necesitamos tener un buen trato con ellos. Pero ellos se rehúsan desde el principio a hacer de cuenta que nuestra sonrisita de publicidad de “colgate” les cae bien porque saben que le sacamos la ficha al instante, por eso no lo disimulan ni en la primera reunión entre parejas ya que le recordaban que por él habían pasado más cuerpos que camilla de hospital y que cuando iba a los boliches metía más mano que los pungas en el colectivo (vos anotás esas cosas para tenerlas en cuenta en alguna pelea) mientras le señalan cuanto culo violentamente parado se asoma por alguna calza de cuero que esté usando alguna chica, incluso delante de sus propias novias a las cuales considerás más fracasadas que tu ex que te sigue escribiendo para volver con él.

Segundo: Cuando pasan los días y esos comentarios más desubicados que kirchnerista en el trabajo de parte de esos amigos se van presentando cada vez con más frecuencia (mientras vos vas tramitando la paciencia deteniendo el hermoso impulso de querer prender fuego a 9 de sus 10 amigos que te odian por haber vuelto al número 11 de su equipo “saca chispas” menos preciso que Gigliotti) ya vas entendiendo que no te quieren ver ni en fotos y afortunadamente vos a ellos tampoco. Vas a poder dormir por las noches mi pichona. ¡Punto para vos!

Tercero: No contentos con la ardua cantidad de comentarios llenos de mala leche empiezan con la etapa en la que le mandan una catarata de mensajes incitándolo a salir de joda cuando saben que posiblemente esté cuchareando con vos y viendo una peli romántica en lugar de ir con ellos a ver esa película del terremoto que lo único bueno que tiene es el protagonista.

Cuarto: Y como no se fuman la idea de ver a su amigo enamorado hecho todo un pelotudo y como tampoco toleran la idea de verlo con alguien mientras ellos por las noches solo gozan con sus manos (porque ya no se las prestan ni sus novias), empiezan las críticas por parte de él ¿qué mujer no ha recibido reclamos de su novio que sabemos, vienen del lado de esos piratas hijos de puta? Desde “antes iba todos los días a la casa de los chicos y desde que estoy con vos no” o (lean esta que se caen de orto) “me querés ver todos los días y yo necesito tiempo para estar solo” ¡hijos de puta! Cuando te quieren dar bomba loca sos el amor de su vida y ¿ahora que se quiere ir de caravana con los pibes sos densa? Opino que de una manera muy pacífica de la que los tenemos acostumbrados le respondamos “ok, y pedile a “los chicos” que te entreguen el coliflor” Pero después me acuerdo que no nos gusta perder a nada y la guerra entre la novia y los amigos del flaco se declaró en el momento preciso en que le dijiste que sí querías estar con él para volverlo todo un salame.

Quinto y último: Son frecuentes también los llamados para ir a los chebolis los sábados ya que se creen más piratas que Jack Sparrow aunque no lleguen ni a pirata del asfalto.

Pero como vos no sos ninguna boluda, generalmente notás en el estado de sus zapatillas las manchas de vómitos y de alcohol que le dejó su noche de joda en El Santo mientras seguro bailaba una cumbia de la mano de alguna chica morena de abundante totó.

Después de hacer esta catarsis mis bombonas, no desesperéis. Si los amigos de tu novio te hacen la vida imposible recordá que el flaco es a vos a quién recurre cuando realmente algo le importa. Y considerá también que si fueran sus verdaderos amigos les gustaría verlo feliz aunque sea de novio con vos que te tirás “sorditos” delante de tus suegros en lugar de sacarlo de gira por las noches a escondidas. Además siempre se puede ser más falsa que billete de tres pesos.

Les amo hasta que las mujeres dejemos de estar todas locas y los hombres dejen de ser todos iguales.

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