¿Cuándo un médico te está usando para hacer guita?

En este hermoso país hay muchos médicos abnegados, que se preocupan por la salud de sus pacientes. Muchos que te dan el celular para que los llames si tenés algún problema, como los pediatras, los obstetras o los cirujanos. Muchos que apenas te vas de la consulta se ponen a investigar tu dolencia para estar actualizados y consultan con colegas para preguntales su opinión.

Pero también hay otros que ven una mina de oro en su  carrera. Porque lo es, si saben contactarse bien y no tienen muchos escrúpulos. Esta es una pequeña guía que te va a permitir abrir los ojos ante algunas actitudes galénicas.

1) Te tienen esperando 2 horas y después te atienden en 5 minutos: Típico en los consultorios privados. Para no perder un centavo, estos muchachos dan turnos cada 15 o 10 minutos, por si algún paciente les falta o bien porque confían en que sean todas dolencias menores. Además estos amantes del billete generalmente empiezan a dar turno a las 15 cuando salen de su otro trabajo a las 16 hs, entonces apenas llegan, tipo 16.30, se toman un cafecito, miran el mail, llaman a la novia o a los hijos, y recién después se dignan a atender a la gente. Curiosamente los pacientes esperamos con todo el respeto, ¿por qué? Y ellos cuando tienen que esperar 5 minutos en un banco se ponen de un humor de perros… ¿quién sos, gato?

2) Te preguntan qué tenés y te sacan de encima con pedidos de Rx, análisis u otros estudios: a ver, nene, yo te digo qué pienso que tengo, pero el médico sos vos. Date el lujo por lo menos de preguntar por síntomas, de auscultarme, de palparme donde me duele. Yo te puedo decir que me duele la panza, pero si es el estómago me tenés que pedir unas cosas y si es el hígado otras. Así es como uno va y viene como choto, ahhh estos estudios dieron normales, bueno, hacete estos otros. Claro si yo tengo todo el tiempo del mundo, total es mi salud… y vos te ahorraste como 10 minutos cuando no me palpaste ni me tomaste la presión. Forro.

3) Sólo te aceptan análisis de CIERTO lugar: eso es, acá y en la China, porque tienen comisión. Puede ser en ciertos análisis de alta complejidad que sólo los hagan en 2 o 3 lugares, pero si son análisis de rutina vos como paciente tenés derecho a hacértelos donde te pinte, y no donde ellos quieren “es el único lugar en que confío” dicen, dejando para el culo la actividad de otros profesionales de la salud. Claro que confían, confían en que se va de vacaciones al exterior y se cambian el auto. Yo te aconsejaría que cambies de médico.

4) Te recetan con el nombre comercial de la droga y no con el nombre genérico, aunque sea contra la ley: Aprovechan que uno es marquista y tonto y no piensa que un medicamento hecho en el país puede ser igual de bueno y más barato (porque no gastan millones y millones en publicidad). Suele ir acompañado de la frase “este es el mejor, los otros no sirven”. No sirven para que lo inviten a un Congreso de Cardiología en Las Bahamas con todos los gastos pagos, claro. A ÉL no le sirven.

5) Abusan de ciertas prácticas: “Doctor, me duele mucho la cabeza”… “ajá, y dígame, ¿hace cuánto no se hace una colonoscopía?”… “y, hace 2 años, pero me salió bien. Lo que sí la cabeza se me part…”, “ah, no, tiene que hacerse una colonoscopía urgente. Está en la edad de riesgo de cáncer de colon, de 20 a 99 años. Pídale ya un turno a mi secretaria. Todos los martes las hacemos en el Instituto Culo Travieso” Y uno muy mansito va y queda no sólo con dolor de cabeza sino con dolor de culo. Y obvio, un nuevo turno para llevarle el resultado y a ver si se le canta decirte qué hacer con el dolor de cabeza.

6) Te recetan medicación que, al leer el prospecto, te das cuenta que está contraindicado para vos: Claro, nunca te preguntaron si sos hipertenso, si estás embarazada, si sos diabético, o alérgico. O lo saben pero no les calienta. La ganancia para ellos es que compres la cajita con su firma en la orden. Si sólo consumís una pastilla y te cae para el orto, no importa. ¿Cuántas veces compraste un medicamento y no lo pudiste usar?

7) Te recetan medicación por las dudas: hay muchos médicos que gustan de darte vitaminas, suplementos dietarios, energizantes, etc. El negocio redondo. No te hace mal, si no las necesitás no las absorbés en la digestión y listo, y si te faltan te vienen bien. Y ellos, felices y comiendo caviar. No es que esté mal tomar vitaminas, pero si siempre son del mismo laboratorio y te dan unas para el invierno, unas para el verano, unas para dormir y otras para estudiar, empezá a sospechar.

Así es, amigos. Es raro igual lo que pasa con estos personajes. Parece que verlo en camionetas de lujo, con casas fastuosas o consultorios muy elegantes atraen más a la gente, que se agolpa en las consultas, paga coseguros astronómicos y espera horas y horas para ser atendido displicentemente y sin la preocupación necesaria, entre 2 vidas del Candy Crush.

Médicos hay miles. Y hay muchos excelentes. Lo mejor es seguir el sentido común: si algo no me gustó de este médico, voy a otro. Aunque en el otro no haya muchas personas esperando por ser atendidas, pensá que quizá ese médico llegó a tiempo y no dio tantos turnos. No nos dejemos encandilar por apellidos.

Yo prefiero que en la consulta, lo importante sea yo y no la estrella que me atiende.

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