En el tiempo a todos nos va a doler Mendoza

Con el paso del tiempo, uno o casi todas las personas que tienen los pies sobre la tierra, se va dando cuenta, que hay ciertas situaciones en la vida que duelen y que producen algún tipo de daño.

Estas sensaciones que experimentamos con los años, para muchos son experiencias, y que por lo general, son esas malas que nos tocan vivir, y que por lo general no queremos volver a caer en ellas o volver a repetir.

A más de uno/a de nosotros/as, nos habrá tocado vivirla con respecto al amor; y sí, más de uno de nosotros/as habrá tenido un/a novia/o genial, hermosa/o, buena/o, linda/o en todos los aspectos, compañera/o, en fin, con todas las cualidades que podemos buscar en una mujer u hombre, en su defecto, y realmente hemos hecho todo lo posible para cagarla, meterles los cuernos, mentirle, etc, etc.

Como fuere que lo hayamos hecho, con el paso del tiempo te das cuenta del tipo de mujer que tenías a tu lado, y cuando quisiste volver atrás y arreglarla, arrepentido y con la cola entre las piernas, nos sacaron cagando con razón.

La cuestión es que no solo te diste cuenta vos de la cagada que hiciste, sino que también le hiciste un daño a la otra persona, sin hablar del que se hace uno mismo en estas situaciones.

A que voy con todo esto, no  dejo de pensar en el amor que tengo por mi provincia de MENDOZA y por lo incondicional que ha sido ella para conmigo. Sigue siendo hermosa y pujante, aunque muchos no veamos esas cosas; y que, si por algún motivo de tu vida te tocó dejarla por buscar otros rumbos, y después te tocó volver por cualquiera sea el motivo, es ella la que te espera con los brazos abiertos y con todos tus amigos adentros para abrazarte, o sea que más bien MENDOZA es como una madre para mi, o sea que mi amor es incondicional.

Cuando uno ve con el paso de los años, y saca conclusiones sobre quienes han sido los desgraciados que han conducido nuestra hermosa provincia, no tiene gana de repetir experiencias nefastas. Hay que ver el daño que provocaron Bordón, Gabrielli y Lafalla, se encargaron de secar y hacer cagar uno de los mejores bancos del país, o sea el nuestro, o el Ingeniero Cobos con su vale más, y eso es por decir algunas cosas.

Pero si bien esas cosas no tienen perdón a mi entender, estos últimos tres años han sido detestables, la provincia a sido dirigida por una manga de extraterrestres innombrables, encabezada por el lamentable gobernador Jaque y todos los secuaces que vienen detrás de él, y que muchos de ellos pretenden continuar con esta maldita dirigencia de cuarta.

Esta gente ha permitido que MENDOZA y los mendocinos seamos bastardeados, no solo por el gobierno nacional, sino por el lamentable y mafioso gobierno sanjuanino, que se ha dado y se da el gusto de meter sus garras en nuestra hermosa provincia.


Viendo a estos virus que tenemos como dirigentes provinciales, ya sea gobernador, vice o intendentes, y con mi amor a la provincia, veo como la han enfermado y no se han preocupado por ella, no solo en cuidarla o mejorarla, sino que les ha chupado un huevo los mendocinos y lo que realmente queremos.

Más dolor da, es cuando estos innombrables virus y su metodología, está abalada por el gobierno nacional.

Tenemos que entender, de una vez por todas, que nosotros tenemos el poder de cambiar o revertir a estas enfermedades dirigenciales. Entendamos de una vez por todas que nuestra querida Mendoza tiene un cuerpo, y que por ella corre su sangre, o sea sus aguas, que ha sido fundamental para que MENDOZA sea lo que es hoy en día.

Ninguno de nosotros querrá lisiar a nuestra provincia, ninguno querrá que le quiten un cerro, ninguno de nosotros querrá que su sangre se contamine con el solo hecho de de devolver favores a mafiosos o mineros aportantes.

Lo digo en serio, si esto llegara a pasar, NOS VA A DOLER, pero más nos va a doler cuando en un futuro próximo no podamos contar con aguas aptas para riego, con cerros que a lo mejor ya no estarán y tierras que no podamos cultivar y frutos y hortalizas propias de nuestra provincia que no podamos degustar debido a su alto nivel o grado de contaminación.

No vamos a poder disfrutar de nuestra provincia, no vamos a poder hacer alarde de ese ego tan grande que nos caracteriza, que es de haber crecido en un oasis de un desierto y que personajes malditos quieren destruir.

Nos va a doler, porque MENDOZA es, como ese amor, sí, ese al cual nos gustaría muchas veces volver y al cual nunca querremos olvidar.


ETIQUETAS: