Semana Santa: Contradicciones de una celebración

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Hermanos: ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Quitad la levadura vieja para ser una masa nueva, ya que sois panes ázimos. Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Así, pues, celebremos la Pascua, no con levadura vieja (levadura de corrupción y de maldad), sino con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad”. Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios 5, 6b-8

Y con esta frase empieza mi nota Pascual, ardua tarea le espera al Papa Argento para remendar los pedos que se ha mandado la Iglesia en nombre de Cristo.

En lo personal no soy practicante, aunque creo en un Ser superior que digita las cosas, pero que también nos suelta un poco la mano para que decidamos por nosotros mismos. Por supuesto que mentalmente lo elaboro con forma humanoide, por una cuestión cultural impuesta. Los hombres fuimos hechos para creer en alguien superior para echarle la culpa de nuestros errores; esa puta costumbre humana de seguir la figura dominante, sea por miedo o adoración, a lo largo de la historia nos hemos encolumnado tras figuras inventadas, creímos necesario inventar un alter ego con superpoderes, omnipresente y que todo lo puede.

Como ex Maristas puedo decir que sufrí a los curas, en los ’80 era jodido ser parte de la élite mendocina, y más de la burguesía en crecimiento. Los curas querían seguir manteniendo el sistema educativo de la Dictadura, demostrar que con su extrema rigidez eran el mejor colegio de Mendoza. Castigar a niños de 8 años parados al sol por horas eran moneda corriente. Ni hablar del trato según la profesión de los padres, no trataban igual al hijo de un médico o abogado prestigioso que al de un comerciante, aunque el abogado fuera tremendo hijo de puta.

La Iglesia a lo largo de su Historia se ha encargado de estar en cuanto momento importante ha pasado la humanidad, guerras, matanzas, ascensos y caídas de gobernantes, defendió lo indefendible, pero siempre levantó la cabeza con soberbia, no le importaron las críticas ni menos los pedidos de disculpas. Con su poder económico y político sin escrúpulos se pusieron los guantes y cometieron cuanta atrocidad se les cantó, violaciones a los derechos humanos son su especialidad.

Como argentinos tenemos esa doble moral mezclada con triunfalismo, que como el Papa es nacido acá creemos que es el mejor, nos pasa con figuras menos trascendentes como jugadores de fútbol. Estamos convencidos que va a hacer una verdadera revolución en el Vaticano, sin dudas que algunas señales ha dado, pero tampoco seamos ilusos de que en cualquier momento apoya el aborto, vende todo lo de oro para ayudar a los pobres, frena guerras, reprende a malos políticos, apoya el matrimonio gay, la adopción de hijos en parejas del mismo sexo, luche contra la deforestación o respalde a Greenpeace.


La Iglesia como institución milenaria, da pasos minúsculos, que principalmente no afecten sus intereses ni que hagan pensar demasiado a los feligreses. La iglesia es contradicción en todo momento, y no sigue a pie juntillas la frase “no hagas lo que no te gusta que te hagan”. Sus negociados son incontables, para seguir manteniendo las arcas con las que mantiene su estructura.

Los curas pedófilos son perdonados, los genocidas confesados y los corderos manejados. Si tenés plata te divorcian, pero no bautizan niños con Síndrome de Down ni hijos de madres solteras. Sus colegios son los más exclusivos y excluyentes. Conviven cordialmente entre sus diferentes prelaturas, compañías u órdenes. Son capaces de apoyar un régimen nazi, pero no de promover el uso de preservativos. Contradicciones sobre la defensa de la vida no?

Mientras tanto vos seguí gastando fortunas en roscas de pascua, huevos de chocolate y cuanta estupidez te distraiga y le sirva para mantener el negocio a otros más vivos que vos.


Nota del Autor: Agradecemos a…

Las fotos al talentoso Gerardo Herrera.

Make Up & Estilismo: Sergio Kartajena Sotelo

Actor: Federico Castro