Siete verdades que los hombres siempre van a negar

Sin ningún preámbulo, he aquí las verdades:

1º Les encanta el conventillo:

A pesar de su ya reconocido speach de que a las minas nos encanta el puterío, todos tienen en sus almas una rara mezcla entre Jorge Rial, Lucho Avilez y Carlitos Monti. Claro, para evitar quedar en evidencia de su doble discurso, son mas sutiles que nosotras, pero no pueden negar que les fascina saber quien se coge a quien, cual fue el gil que la jermu lo dejo por el personal trainner (o el verdulero), a quien se encontraron chapando en el parque y cual minita armo un quilombo terrible en su grupito de BFF.

2º No pueden reconocer que fueron, son o serán gorreados:

Están todos lo’ pibe reunidos, sobre la mesa yacen algunos porrones vacíos y como quien dice ya “se les calentó el pico”. Una cosa lleva a la otra, y en algún momento el jocoso del grupo le saca a relucir a alguno de los muchachos que “Pepita” sus ex novia, lo cagaba con “Juancito” (Claro, motivado por lo que ya explicamos en la verdad Nº1) a lo que el chaboncito cuyos cuernos no le permiten pasar por la puerta, aludirá a un montón de pretextos que logren que sus amigotes terminen convenciéndose de que “él la tiene mucho mas larga”

Mira pibe, de onda….si sos del tipo de flaco que siempre prefiere la play, el Fulbito o el porroncito en vez de prestarle atención a tu amada princesa, es recontra re probable que ella en vez que quedarse llorando por los rincones como vos crees, haya encontrado algún cuerpito solidario que la atienda mejor que vos. La diferencia entre ella y vos, es que se va a tomar todo el laburo que sea necesario para hacerla bien, y que sigas pensando que aun los pantalones de la relación los llevas vos

3º Son increíblemente predecibles:

No importa cuanto conozcas a un hombre, no importa su edad, clase social ni formación universitaria, son todos fáciles de predecir. Por ejemplo, si sos nene, en este momento estas pensando ¡de ninguna manera!, y todas ya sabemos que lo vas a negar. Otro ejemplo (aplicable a la city menduca): cortas con tu novio, queres verlo y automáticamente, solo sabiendo que día es hoy podes saber: a donde va a salir, cuales serán los brillantes de los amigos que lo van a acompañar, en que mesa(o parte del boliche) va a estar haciéndose el capo, que remera va a tener puesta y si te ve, que es lo que te va a decir. No falla, son básicos.

4º Su amigo lo dejó a gamba más de una vez:

La mayoría dice que no, solo algunos valientes confiesan que “alguna vez” la ley de la gravedad les cobro la boleta:” “¡Es la primera vez que me pasa!”, pero ninguno jamás, va a reconocer que le paso un par (largo) de veces. Atenta contra el género, contra el ego, los deja vulnerables, y no habla para nada bien de su querido compañerito… pero en el fondo todas sabemos que es así, no jodan!

5º No se bancan ser considerados como objetos sexuales:

A pesar de jactarse de que les encantaría mas que nada en el mundo que una minita les plantee que solo quiere acostarse con ellos, en el momento en el que la chabona se planta y les aclara que solo busca satisfacción sexual, su orgullo masculino se retuerce incapaz de comprender en que momento perdió el control. Se sienten objetos, sex toys y les nace la nena que todos tienen adentro. Un estudio realizado a lo largo de algunos años por mujeres de ninguna universidad especifica revelan que ante tamaño planteo femenino, el corazón de  los machotototes se ve afectado y responden de la misma forma que les jode que respondamos nosotras, es decir reclamando cariño a los cuatro vientos, ya sea por medio de mensajitos empalagosos y llamadas a lo largo de la semana (y comúnmente apelan al Gordita, Nenita, y en el peor de los casos al Mi amor para referirse a la persona cuyo único interés es su órgano sexual) ¡No lo toleran!

6º  Pueden ser muy pistolas, muy cojetuti, muy copados, pero jamás, jamás van a descubrir cuando la mina finge un orgasmo:

Es ley, y aunque lo he debatido con mis amigos unas doscientas veintidós veces, siempre llego a la misma conclusión: son demasiado orgullosos para reconocer que ellos, los machos alfa, no pueden identificar cuando la mujer miente y mucho mas necios para admitir que su doncella no disfruta tanto con mayor frecuencia de lo que imaginan. Sí gilun, tu novia-chonga-amante-hueso te miente, y cada una de las que tuvo el lujo de pasar por tus esbeltos brazos, al menos una vez te mintió.

7º Nunca van a admitir que la tienen chiquita:

Después de muchos años escuchando hombres bananeando sobre el tamaño de sus penes descubrí la cantidad de mitos y mentiras que han inventado para no reconocer que la naturaleza no los beneficio tanto como quieren creer. Algunos claros ejemplos son la regla de la L, la leyenda de los pelados, la historia de los narigones y la infalible (?) regla de proporción entre el tamaño de los pies y las manos. La excusita de “yo la tengo normal” o “el tamaño no importa”. No logro entender como pretenden que nosotras aceptemos que tenemos ser felices sin mucha teta (o con demasiada), que a lo mejor nuestra cola no es parecida a la de Jesica Cirio o que estemos seguras de nuestro cuerpo con los rollitos de mas, si ustedes jamás, jamás van a dejar de vanagloriarse (generalmente en falso) sobre su gran “masculinidad”.

Es duro vivir en un mundo machista, pero… ¿feminista yo?

Por La Dama del Hamster

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