Violencia de género

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En estos años este tema ha inundado los medios. Ni una menos, es una de las campañas que ha mejorado la vida de muchas personas y ha concientizado a la sociedad. Sin embargo, “ni una menos” es un recorte de la realidad, solo una porción de la totalidad del problema.

Los argentinos acostumbramos a utilizar refranes, no solo para ejemplificar, nos gusta llevarlos a cabo literalmente. He aquí el que quiero utilizar, “metemos todo en la misma bolsa”. Y haciendo una analogía con lo expresado anteriormente, cito un ejemplo que trae tela para cortar.

Las personas, las instituciones, las autoridades, la justicia, acostumbran a meter todo en la misma bolsa y a “barrer y esconder la mugre bajo la alfombra”, utilizando otro refrán, y bastante materializado por la sociedad. Pero como todos lo hemos hecho alguna vez, sabemos que bajo la alfombra muchas veces se van cosas de gran valor, pero nos dio fiaca buscarlas, entonces, todo en la misma bolsa.

Hace un largo tiempo que un padre no puede ver a su hijo. Una acusación inverosímil, da pie a un abogado a reordenar datos de manera probabilística, para generar un supuesto, el cual una vez en manos de la justicia es barrido bajo la alfombra, ya que llevaría trabajo analizar y prefieren no hacerlo. Aquel monstruo bajo la cama no deja de ser un “supuesto”.

Demás está decir que aquellos hombres que no pueden ver a sus hijos no han tenido un respaldo social comprometido, ya que generalmente los organismos, organizaciones y demás “cuidadores de la familia”, les gusta ver sangre, moretones, y desgracias. ¿Una mujer que no permite que su padre vea a su hijo no es violencia de género? Pues no, porque las heridas del alma son abstractas, de eso que se encargue la iglesia, otro organismo que barre y esconde bajo la alfombra.

La violencia de género es un camino de una sola mano, no tiene doble vía, y se defiende el “ni una menos” metiendo todo en la misma bolsa, porque debe ser muy difícil hacer un mea culpa y mucho más dolor de cabeza debe ser hacerlo público.

Y he aquí que un padre hace un largo tiempo que no puede ver a su hija. Un hombre que se levanta todos los días a trabajar, honesto, con valores, padre de tres hijos, que no puede educar a su hija. Ese monstruo que metimos en la misma bolsa, lo único que quiere es mostrarle a la hija que la vida es bella, y en colores.

Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, aquí va la mía. La de un hermano que ama a su hermana y hace siete meses que no ve.

Juan Manuel Augusto
DNI: 33347355

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