Los 10 autos más feos que han pisado Mendoza (tercera parte)

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Para angustia de todos, vuelvo una tercera vez con esta fatídica lista de los autos más feos que han pisado Mendoza. Mis críticas son absolutamente destructivas, porque no pretendo que estos tristes emprendimientos vehiculares mejoren en algún momento, así que me la suda. Por otro lado me manejo pura y exclusivamente con el concento estético de la cuestión y, en algunos casos, con la motorización y el consumo, a todo aquel que salte y diga “loco, no sabes nada de autos, este tiene un motor que no se que, aquel una aceleración que no se como y este lo se gano el premio a la chota grossa italiana”, le contesto: tenes razón, pero nada le quita lo feo que es.

Dacia Rural: partamos de la base de que copiarle el diseño a un auto tan espantoso como el Renault 12 ya es una error monstruosamente aberrante… pero de ahí a hacerlo rural ¿hay tanta necesidad de hacer mal las cosas? ¡con que motivo hacer sufrir a los peatones y mecánicos! No solamente el auto era un espanto sobre rudas, sino que para colmo carecía de lo único que hacía digerible al Renault 12: calidad. Todo plástico, goma y pedorrada. Es un calambre en el estómago en plena digestión.

autos más feos

Chery Face: entiendo que no hay nada más lindo que comprarte un cero y sentir ese olorcito a nuevo en el interior… ¡pero antes de gastar plata en esta cagadita en lata con cara de pelotudo comprate un desodorante de ambientes! Es como un enano con el pito chico: inútil. A la carita de tontito de circo se le suma una altura absurda, dañina a la ética de la ingeniería y el buen gusto. Como todo lo Chino, apesta a baratija.

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Renault Koleos: como he dicho en mis notas anteriores, excepto el Megane y el Clio, los chicos de Renault vienen haciendo las cosas pésimo, se deberían dedicar a hacer microondas, heladeritas de fin de semana o cajas de zapatos. La cuasi camioneta esta es una Doble Nelson al hígado en plena ingesta de unas papas fritas con huevo frito, cebolla salteada y trocitos de panceta frita. Cara de Koleos total. Ni hablar de la parte trasera, parece de finales de los 80. Como primer «camioneta» de Renault es un bastardo sin gloria. Abominable.

Mercedes Clase A: todo bien con la marca alemana, es indiscutible que son uno de los mejores, pero esta especie de auto no deja de ser el espantoso Twingo versión importada. Es un enano cabezón, un perro bóxer con la cara aplastada, un ñato. Horroroso cachivache que seguramente hoy es la vergüenza (y el causal de despido) de varios ingenieros alemanes. Es preferible alimentarse a base de coliflor antes de tener que masticarse ese autito de morondanga.

Renault Sandero: ¡y otro porotito para los grosos del mal gusto! O sea… ¡no puede tener una sonrisa dibujada entre las puertas!, es como una olita o una onda… la verdad que es preferible clavarte astillas de bambú en las uñas antes de comprate este auto. Esta tan levantado que un karting te puede pasar por debajo, el motorcito 1.6 de 16 válvulas esta tan mal hecho y gasta tanto que te come un 600 con GNC en subida. No da lástima, sino que lastima la vista.

Daewoo Matiz: Juliancito, para tus 18 te regalo un cero… ¡y te apareces con esto corazón! Mamadera el pibe se te muere de un paro cardiorrespiratorio o de un acv, si es que no sale corriendo antes para que lo pise el camión de la basura. Es de lo feo, lo peor, o sea… hasta la palabra “feo” le queda chico. La cara de imbécil añoñado que porta este auto es de no creer, ¿Qué tiene por personal e marketing o diseño esta gente? ¿monos?

Volkswagen Santana: ¡ay ay ay! Duele mirarlo, duele verlo, duele sentirlo… como la primera vez de una mujer: un espanto. Los únicos que están salvados del castigo divino de haberse comprado esta máquina del infierno son los remiseros, porque en el baúl no solo te cabe un tubo de GNC de 65, sino que también podes armar una casa con pileta y quincho, una cancha de fútbol 7, un monumento a la Patria o un camino derechito a la mierda. Esta cortado con láser, lindo para matar a tu papá de un infarto.

Renault Fluence: ¡una vez más los muchachos de Renault lograron no pegarle! Me pregunto… ¿lo hacen a porpósito? Parece que si. ¿Cómo podes hacer algo tan largo y feo a la vez? Además la línea es antinatural, es como que viene bien desde el baúl, atraviesa las dos puertas en picada, recta, linda, precisa… ¡hasta que llega al capot y hace una especie de curvita, como un globito! Pero por el amor de Dios pelandrún ¡no podes! Encima esos faros fofos, ese baúl culón, esa trompa inflada… en serio muchachos de Renault: dedíquense a los electrodomésticos.

Nissan March: ¡marche a Marzo con esta bosta! Si loco, este auto es peor que llevarte cinco a Marzo, es una garrapata en los huevos, es tan feo como levantarte a Sabrina Rojas justo el día que tenes una enfermedad venérea. Tiene la característica de todos los autos de su estilo: carita de lelo y trompita de ñoño. Mira que hay que ser maldito para embarrar una empresa como Nissan, pero… si de autos se trata, ¡querer es poder! Además es caro, lento, pedorro y ordinario.

Lada Niva: todos tus amigos tienen camionetas, todos los exitosos que conoces andan en 4 x 4, así que decidís no ser menos e inmiscuirte en el maravilloso mundo del off road. Juntas unos pesos y, sin pedir consejo alguno, te mandas y te compras esta cosa. Partamos de que su nombre es raro… y todo lo demás es ella es igual: raro e inútil. A la cuotita que pagas le tenes que agregar un pase libre el mecánico, porque ese será su segundo hogar. ¡Por ahí zafas de pagar cochera! Ni las calles de tierra la quieren. Por suerte es lo único que hicieron estos asesinos de Lada en Argentina… creo.

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El mendolotudo standart es hipócrita 

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