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Dime que perfume usas y te diré quien eres

Luego de un receso otoñal y que me obligaran a punta de pistola (me refiero al arma, no a la sagrada empuñadura del humano macho) a volver a escribir para mi público (en su mayoría inco’s femeninas) es que les traigo esta nota, que puede ser una saga o no. Lógicamente no están todos los perfumes, sino sería un bibliorato, pero en varios casos usted puede cambiarle el nombre al perfume que la sensación sigue siendo la misma.

Pero basta de palabras… los dejo con la nota:

Heno de Pravia: Abuela probablemente fallecida en los 90´. Tenía una cómoda con pisitos tejidos al crochet por ella con adornitos de cerámica y souvenirs del cumpleaños y bautismos. Usaba falda, faja con piernas y corpiño tres talles más grande. El marido se murió antes que ella y le dice “el viejo”. Disfruta de ir a misa y forma parte de la compañía de María. Usa el mismo jabón verde hediondo para bañarse, y si no tiene, jabón en pan. Se lava los calzones a mano.

Ciel: Piba joven con gustos reprochables. Fue la primera colonia que le compró su mamá en el Átomo, allá en su tierna adolescencia porque salía $6,90. Nada muy lejos de la realidad de todas, solamente que por paja o por ahorrarse unos mangos, cuando tuvo la oportunidad de bancarse sola algo más generoso con las narices ajenas, se lo siguió comprando. Es de novios eternos, probablemente sigue de novia con el pibe de la secundaria y está cómoda en la relación por lo cual no siente mucha necesidad de innovar en estas cosas. No le gusta mucho chupar el pito.

Cualquiera de Lancome: Señora de la high society. El marido tiene un Corolla. La hija tiene las tetas hechas. Se va de vacaciones al Caribe. Tiene un grupo de amigas igual que ella, todas miembros de algún club de beneficencia. Va a tomar el té a lugares chetos y tiene buen gusto para vestirse. Amante del beige y del rosa bebé. Jamás usa colores oscuros. Tiene el pelo corto y teñido de rubio. No sabe cocinar y va a pilates. Aprendió a manejar de grande y usa Mary Kay. El marido se llama Alberto o Eduardo.

Impulse Musk: Gato venido a menos, con épocas de gloria en los 80´. Es de usar calzas o pantalones tiro alto, onda Beatriz Salomón. Le chupa un huevo combinar las prendas, amante del estampado chillón. Tiene la permanente hecha y sale a levantar viejos con mini faldas de la época de Carlos Saúl. Se pinta la jeta de fucsia furioso. Usa talco Palmolive, de ese que viene en el paquete de papel. No usa toallitas, nunca supo, ella sólo usa algodón Estrella. Si tiene algún evento importante, saca el abrigo de piel con olor a naftalina que es más viejo que ella. Le gusta la chota como el Gancia con limón o el Vermouth.

Agatha Ruiz de la Prada: Mina de veintipico, que no le alcanza para comprarse el Halloween. No sabe bien si le gusta el perfume, pero está enamorada del frasco. Estuvo tentada a comprarse el de Shakira, pero los dioses del buen gusto la iluminaron por un momento y se decidió por alguno de estos. Aún así no se queda conforme hasta que pueda comprarse un importado. Estudiante de derecho o afines, votó a Macri, se coge al ex novio cuando se lo encuentra en el boliche de moda y llora porque el chabón no le escribe en la semana.

Colbert Noir: Señor mayor. No sabe usar el cajero automático. Es hincha de Argentino Jrs. Defiende a Maradona. Se pone la colonia del frasco para ocasiones especiales como el cumpleaños de la hija o el funeral de alguien. Para todos los días se pone el aerosol. Es tachero, camionero o albañil. Usa Veritas azul en el sobaco y media escocesas. Le gustan los pañuelos de tela para limpiarse los mocos y los calzoncillos de lienzo. Experto asador, usa camiseta debajo de la camisa y jamás uso un pantalón de jogging. Cuando llega de laburar se lava la cara y media pelada para sentarse a cenar. Se le asoman los alambres de la dentadura cuando se ríe. Peronista.

Sweet Honesty de Avon: Maestra normal, con 30 años de antigüedad. Ahora usa el Pur Blanca, que es la evolución natural del Sweet Honesty. Se compró un 0 km. hace poco después de 20 años de tener un Duna. Comparte cadenas en Whatsapp y fotos en Facebook con frases de autoayuda. Se divorció hace poco, en un ataque de feminismo, después de que el marido la cagara con todas las que se le cruzaron. Se sabe de memoria todas las leyes educativas y cómo hacer el trámite para el bono, el cambio de funciones y las licencias. Tiene los libros de Bucay. Le rompe los huevos a los hijos para que estudien siempre algo más que docentes. Votó a Cornejo y lo puteó por el ítem aula.

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