Pandemónium mental

Son las dos

Reflexiono sobre los comportamientos de un niño, un adolescente, quizás un adulto. Cuantas cosas se le cruzan a las personas por la mente pero no se detienen a meditarlas.

¿Hasta qué punto puede llegarse a pensar y buscar respuestas a esas dudas que siempre invaden la mente?

Las horas pasan y así transcurren días, semanas, meses, años, décadas, y siglos.

Me siento afligido. Esa es la palabra que mejor define el sentimiento. Días nostálgicos, todos lo tienen.

Muchas cosas pasan en este mundo y algunos no son sensatos. No logro entenderlo…si el ser humano fue creado con discernimiento ¿Qué es lo que pasa?

Me encuentro con mis recuerdos y me siento extraño, no soy yo. Esta tortura me invade a diario y no logro concebir porqué.

Estoy lleno de preguntas, por momentos mi mente es un mundo nublado.

Afuera llueve, suenan truenos, de pronto un rayo alumbra la habitación, parece el contexto perfecto de una escena de novela.

¿Cuál es el propósito de la vida?

Es mi incógnita. Típica pregunta existencial. Hay días que me siento alegre y seguro, satisfecho con lo que pienso, busco experiencias nuevas, creo intuir conocimientos. Me siento a meditar, algo inseguro. ¿Por qué la mente genera esas cosas? Todo es raro ¿Sos consciente del poder de los pensamientos?

El saber que tiene una persona me parece asombroso pero me asusta el solo motivo de pensar hasta donde es capaz de llegar.

Tantas cosas merodean mi cabeza y pienso, reflexionar es bueno. La vida de algunas personas es tan acelerada. Las acciones que tenemos no son del todo conscientes.

¿Esto es una certeza?  Qué raro se siente.

Por momentos la vida parece perfecta y, justo ahí, te pega fuerte. Nos llena de conocimientos, sacude nuestro paradigma, y nos hace fuerte para que podamos soportar lo insoportable.

¿Qué certidumbres realmente tenemos?

Por instantes, como un relámpago, me invaden millones de dudas, necesito buscar respuestas, pero se torna complicado. Será que a veces uno se siente vacio, incompleto. No logro encontrar una explicación a esa extraña sensación que cada tanto me bloquea.

Venimos al mundo sin nada y sin nada nos vamos, del polvo salimos y ahí regresamos.

Escrito por Ale Pérez para la sección:

ETIQUETAS: