Me he levantado

Me he levantado, otro día siguiendo esta fría rutina, abriendo los ojos cuando el gran astro amarillo todavía no ilumina las calles, debo juntar fuerzas y levantarme de mi colchón, lavar el sudor del día anterior y alimentar mi cuerpo. Prepararlo para esta tortura repetitiva, donde nos encerramos bajo paredes en contra de nuestra voluntad, para después poder agradecer algunos conocimientos y mirar con nostalgia a lo que luego serán unos hermosos años.

He llegado, parado en la puerta, dudoso de entrar, doy un gran respiro y paso a paso avanzo a esta tortura, donde en lo único que pienso es en eso que le da sentido a mi vida, que me da fuerzas para levantarme, que le da color hasta el día más oscuro, todavía no he entrado y ya tengo ganas de salir para poder tenerte…

Duras horas pasan, contemplo todo desde mi mundo, sonrió vacíamente para parecer otro del montón. Una que otra risa se escapa, pero no dejo de sentirme fuera de lugar, incomodo, vacío, solo. Ya falta poco, mis fuerzas se acaban…estoy a punto de quiebre. Y en ese preciso momento escucho ese timbre que me dice que vuelva a sentarme y ¿debo enfrentar a esa persona que se hace llamar un modelo a seguir? ¿Esa persona que odia la vida y se desquita con pequeños que todavía no la han vivido?¿que todavía no sufren la cruel realidad? No puedo más, pero no hago  más que sentarme y esperar a ser libre un día.

En ese preciso momento que no doy más, ESO deposita su cruel mirada en mi y descarga su odio por la vida en mí, con palabras vacías que no me significan nada, pero me destruyen. Decido sacar una hoja para camuflar mi tristeza, mis penas, con mi estupidez al intentar sacarlas al piso, caen, ahí es cuando todo se detuvo, cuando todos miraron al piso, cuando la vida invadió esa cárcel, cuando mi vida se alegró. Miro ese conjunto de colores en su reverso, prefecto que solo podía estar hecho por una mente brillante.

En el medio un nombre: “Gastón”. Mi nombre acompañado de dos hermosas palabras que si vienen de la persona indicada cambian tu vida, “Te Amo” y lo más importante (lo que hacia eso tan especial)Tu firma al final de la hoja .

Ahí recordé todos esos hermosos momentos que paso con vos, lo feliz que me haces, que solo paso por esa tortura día a día para salir de ahí y verte. Una sensación calida, invadió mi cuerpo.

Una sonrisa recorre mi cara de lado a lado, mi cuerpo se revitaliza, me siento único, vivo nuevamente. Pensar que algo tan simple como papel rayado, puede animarte, pero eso no era un simple papel, eso habia pasado por tu mano, eso era producto de tu persona, de tu creatividad, eso es lo que lo hacía tan especial, que viniera de vos…

Toca el timbre, me dirijo a la esquina de mi colegio para que me recojan, otra vez esa mueca en la cara de mi madre, que demuestra su desprecio hacia el mundo, borra la sonrisa que había logrado dibujar en mi cara, empiezan otra vez las peleas familiares una vez que me subo al auto. No quiero vivir más si tengo que lidiar con este peso el día a día, no aguanto la tortura, el dolor.

Llego a mi casa, otro almuerzo sin ninguna palabra donde predomina el silencio incomodo, otra vez me levanto apenas terminan de comer y me dirijo a mi cuarto, encerrado para alejarme del mundo y ver si puedo salir…

Mi mente me juega una mala pasada, hasta dudo de todo lo que ha hecho por mí, mi vida es una mentira, no vale la pena seguir en esta tortura, decido hacer el último intento, decido escribir para plasmar mis penas. Exploto en llanto, no puedo con la mochila de penas que llevo en la espalda, las plasmo en papel y busco imprimirla para mostrársela al lector, tengo la esperanza que el que la lea valore mi escritura.

Termino de imprimir mi “obra maestra”, esperando que alguien la lea a mis pies, es mi despedida, sin ella a mi lado, solo en este mundo no puedo continuar, el nudo está bien hecho, la silla en su lugar todo mi posición final para la obra maestra y mi acto de cierre es patear esa silla, un fuerte tirón y mi sufrimiento había acabado…

Hoy de nuevo me he levantado…con la misma inquietud.

ETIQUETAS: