Los cumbieros son más felices que los electrónicos

Más allá de las ideologías musicales de cada uno y sin tener en cuenta lo que a mi me gusta, o parece, o que me gusta más o menos, voy a dar mi particular punto de vista sobre el tema.

Luego de caminar, merodear, fisgonear, manosear y bailotear un buen tiempo en cada uno de los recintos encargados de tocar/pinchar estos distintos estilos, me he dado cuenta de que los cumbieros (regetoneros, salseros, cuarteteros, etc) son mucho, pero mucho más felices que los que escuchan electrónica (en todas sus formas), por varios motivos (independientemente de que los unos y los otros me caigan bien o al menos los pase):


  • Los que escuchan electrónica no cogen y si cogen (o son cogidos que es lo que generalmente pasa) no se enteran porque están pasados, duros y colgados. El cumbiero si coge y se cuida se salva de todos los bichos y la pasa ¡piola vago!
  • El contacto físico en la electrónica es absurdo, ido y monótono, excéntrico y si no estás “colocado” llega hasta ser patético, ordinario y aburrido, el cumbiero se franelea con pasión, se apoyan donde se debe apoyar y menean donde hay que menar, nada de pasarse cremitas bala por los brazos o hacerse masajes de drogones matados.
  • Con lo que se gasta el que escucha electrónica en colocarse media hora, el cumbiero se enfiesta un mes entero y le paga a todos los amigos. ¡Viva la pepa!
  • La mueca en el cumbiero es de felicidad o borrachera, la mueca en el electrónico es dura (de tanto mandibulear), de amargo o haciéndose los estrellas y tirando besos las pelotudas de las minas. ¿No se les entumece la boca? Si el cumbiero descarrila de duerme, si el electro descarrila queda durazno.
  • Loco, si quiero escuchar música pongo al palo el equipo de música en mi casa, si quiero ir a un recital, me saco entradas para uno de rock que me estalle los tímpanos o para un teatrito que me conmueva el alma con algún músico subversivo y zurdito que me haga llorar, pero eso de ir a un boliche a escuchar un cuasi-recital de un pelotudo que esta metido en una cabina con una computadorita… ¡dejate de joder culiado! El boliche es para ir de levante, sino quedate en tu casa o anda a un recital de verdad choto. Y el cumbiero pelotudo que va a verlo a Caire y revolea la manito al son de dos chimbitas limpiavidrios tampoco da… en eso se parecen los pelotudos. ¡Al pozo con fuego ambos!
  • Los que escuchan electrónica hablan de Paz, Amor, Unión y Respeto… ¿son de la UNESCO acaso?, ¿son integrantes de algún organismo defensor de derechos humanos? ¿Porque no se van a la puta que los parió? Los cumbieros solo dicen “¿e guachi quere baila?” o “dale ortiva vendeme una caja de vino careta”. Inclusive un “vamo’ lo pibe”. ¿Es requisito fundamental hablar como el orto o como chimba? De todas formas estas frases sencillas alcanzan y sobran para expresar su filosofía, cortita y al pié, a pensar a la biblioteca. PLUR… pero que idiotas.
  • Con lo que se viste el electrónico para una fiesta, el cumbiero come medio año y se va de vacaciones a San Bernardo quince días en enero.
  • Utilizaría los collares de “coco” de los electrónicos y las medallas de “rapero” de los cumbieros para ahorcarlos a ambos con el látigo de un Punk Rocker, y si de felicidad se trata, son los cumbieros los que los exhiben orgullosos en las fotos, los otros los caretean nomás.

Bueno, en realidad los dos me chupan el talón, el cumbiero y el electrónico, son los dos la misma mierda con distinto olor, matiz e ingreso mensual. ¡¡¡Aguante el rocanrolllnnnn nene!!!!!

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