Espejismos

Era un depresivo domingo por la tarde, que me había sorprendido deambulando por la calles de la ciudad, buscando inspiración para alguna historia. Sábado de franco en soledad, domingo post trabajo previa de feriado con…

La lista

El Tulio lo vio entrar al café abatido como nunca. Hacía algunos meses que su semblante se veía alicaído y triste, ni siquiera se entusiasmaba con las charlas junto a Horacio, el vendedor de sellos…

Un café por la mañana

Las mañanas tienen esa capacidad de hacer un buen día o arruinarlo de manera irremediable,  Julia había descubierto que si se levantaba un poco más temprano y se tomaba lentamente un café había una mayor…

Las Cartas del Destino II

Leer "Las Cartas del destino" Cuando no me quedaba otra cosa por hacer más que resignarme, la espera de aquella se hacía interminable, el mazo de cartas se llenaba de tierra y a mi mesa…

Las cartas del destino

Caminaba sin rumbo, con la pena del desamor a cuestas. Me habían lastimado el corazón y no lo esperaba, no por lo menos de quien venía. Puñalada trapera por la espalda y precisa, fruto del…

Lo que sabe el gusano de la manzana

Detiene el auto y mira por la ventana. Ernesto intenta ver qué es lo que mira. Se queda viendo por la ventana hasta que hace un gesto con la barbilla. —Mira esa mina Ernesto, mira…

El barrendero de palabras

El viejo linyera entraba todas las mañanas, bien temprano, al café Isaac Estrella con las mismas cosas en la mano: escoba, pala y una bolsa de nylon. Pedía cortésmente permiso para barrer el piso del…

Los amigos de las mujeres

—Marcos, necesito hablar con la Srta. Dipieto. —Perdoname, Ernesto, pero es imposible. No insistas. —Pero, ¿por qué…? —Porque Dipi es algo así como un mito encarnado, como una pieza que escapó de un mecanismo feliz,…

Soltar

- ¿Señor, está usted bien? ¿Necesita que lo ayude? La niña de unos 9 años, me miraba asustada mientras yo me incorporaba y acomodaba la camisa hecha jirones. Debajo de la misma, asomaban moretones y…

Huyendo del amor… el final

Este es el final de esta apasionante historia. Acá están los capítulos previos ordenados cronológicamente: Capítulo 1 – La sucursal mendocina de los Hombres Sensibles de Flores Anexo 1 – La secta de los Seductores…

Unos días en el paraíso

La historia de Horacio y Eva no es una saga, ni una novela, ni debería estar capitulada, sino que las mismas van surgiendo al azar, básicamente según lo inspirado que esté. Pero, es verdad que sigue…

Corpus Dipietricus: La Gauchita

El Corpus Dipiétricus es un grueso volumen que recopila diferentes libros, textos y ensayos que la Srta. Dipietro fue desarrollando y ensayando a lo largo de su gran experiencia y sabiduría en el tema del…

La encrucijada

La historia de Horacio y Eva no es una saga, ni una novela, ni debería estar capitulada, sino que las mismas van surgiendo al azar, básicamente según lo inspirado que esté. Pero, es verdad que sigue…

Espejos

La historia de Horacio y Eva no es una saga, ni una novela, ni debería estar capitulada, sino que las mismas van surgiendo al azar, básicamente según lo inspirado que esté. Pero, es verdad que sigue…

Desencuentros

La historia de Horacio y Eva no es una saga, ni una novela, ni debería estar capitulada, sino que las mismas van surgiendo al azar, básicamente según lo inspirado que esté. Pero, es verdad que sigue…

Inefable

La historia de Horacio y Eva no es una saga, ni una novela, ni debería estar capitulada, sino que las mismas van surgiendo al azar, básicamente según lo inspirado que esté. Pero, es verdad que sigue…

Limerencia

La historia de Horacio y Eva no es una saga, ni una novela, ni debería estar capitulada, sino que las mismas van surgiendo al azar, básicamente según lo inspirado que esté. Pero, es verdad que sigue…

Los onanistas impúdicos

La historia de Horacio y Eva no es una saga, ni una novela, ni debería estar capitulada, sino que las mismas van surgiendo al azar, básicamente según lo inspirado que esté. Pero, es verdad que sigue…

El hilo rojo

  El frío matinal se había fundido con una niebla tenue y un viento suave que abrigaba los cuerpos y apuraba las citas de café. Horacio había arrancado la mañana cansado, como cada lunes. Prefería…