Tiempo de valientes, porque tu tiempo es ahora

Tiempo de valientes es cerca del alba, donde el corazón habla y la mente descansa. Donde el cuerpo no manda, y los impulsos estallan. Tiempo de valientes es si la luna duerme, cuando el febo se asoma y la tierra amanece. Cuando el sentir es el todo, y la razón no te ampara.

Tiempo de valientes. Tiempo de personas. Tiempo en que una luz brilla para cada alma. No importan los sexos, no importan el dónde ni importa el quién. Todos somos bravos cuando el reloj no avanza aquellos minutos en la eternidad.

Tiempo de valientes ¡Dichosos los dioses por tan magna ofrenda! Quién se sabe humano puede comprender; que de día se sufre, que de noche se calla…y que en la aurora se ama como si fuese aquella, la última vez. Tiempo de valientes, es dibujar el cielo. Cuando la última estrella no entre en el lucero de la noche oscura y de aquel día negro, el valiente pinta con ojos confiados, el valor que pocos creen conocer.

Tiempo de valientes cerca del alba, donde juntamos coraje de besar sin tapujos. Cuando las palabras sobran en las miradas que presagian batallas de besos. Tiempo en donde el machismo es víctima de un perfume malevo que habita en un cuello femenino que indica que es tiempo, de llevarla a casa conmigo.

Tiempo de valientes cuando decimos “Te Amo”; pues ya no hay defensas que nos protejan del daño de la esperada respuesta. Amar es una apuesta en la que uno puede, terminar perdiendo.

Tiempo de valientes, cuando las agujas paran y el llanto aparece. Porque es de valientes asumir tristezas, saborear las lágrimas y así de inmediato dejarlas sanar. Tiempo de valientes, cuando el primer sol es el revés más duro, pues el ardor explota, ya que el sol fulmina las heridas abiertas que la luna enfría.

Tiempo de valientes es tiempo de pedir perdón. Equivocado aquel que crea que ser valiente incluye ser ególatra y orgulloso. Reconocer que uno está equivocado es algo maravilloso. El perdón es un regalo divino digno de los sabios y sinceramente es preferible decir “perdón” con valentía, que “Adiós” mordiéndose los labios y simplemente callar.

Tiempo de valientes. Tiempo que encontramos para decir “Basta”. Es el tiempo justo cuando encontramos aquel nefasto hecho, que dejó que todo terminara en nada. Ese hecho idiota, que tal vez un día, sea solo historia.

Tiempo de valientes, tiempo de olvido, cuando uno asesina en alma sentimientos adquiridos usando como arma una copa que contenga un trago merecido, declarando al corazón como culpable de homicidio.

Tiempo de valientes, decididamente el mejor momento. Sentir en las venas el precioso néctar de querer lograrlo y tenerlo cerca. Sentirse heroico y desgarrarse el pecho al gritar con fuerza ¡No pueden conmigo!

Tiempo de valientes. Tiempo de morir. Pues poco le importa a la muerte el miedo que uno tenga, puesta que esta llega y si es que viene, ya no hay marcha atrás. No queda un escape, solo un final. Pero es de valientes porque lo que se va, es solo la presencia y nada más. El recuerdo es fuego que siempre arderá. Estaremos vivos, en todos los seres que en algún momento, supimos amar.

Tiempo de valientes. Tiempo eternidad. Tiempo donde nadie se puede humillar. Tiempo permitido de la libertad. Somos los actores de este simple acto. Simple acto efímero, de ser…y nada más.