Sorprendete con el HorósKopo oficial del mes

El Zodíaco Mendolotudo refleja las energías cósmicas de cada persona. La energía  particular de cada sujeto se ve representada por cada uno  de los animales que conforman el Zodíaco Mendolotudo. Estas energías toman cuerpo según sea  nuestra percepción de la realidad política, económica y social. Este horóscopo no se basa en los ciclos solares como los horóscopos tradicionales occidentales, ni en los ciclos de la Luna. Se basa en los ciclos energético-cósmicos de la Momia del Aconcagua.

Como en el horóscopo chino, le corresponde a cada persona un animal, pero en este caso, según el ciclo de emanación energética de la Momia en que se haya producido su nacimiento.

A continuación, detallamos un opúsculo sobre los animales del Zodiaco, que nos proporciona de manera breve datos sobre nuestra idiosincrasia y nos aconseja qué sujetos son los idóneos para convertirse en nuestra pareja o de quiénes tenemos que  protegernos, además de sugerir actitudes para los próximos meses. Las cualidades que define este horóscopo  no resultan siempre manifiestas en la vida diaria, pero siempre están allí, actuando en forma de fuerzas secretas.

EL GORILA

El gorila respeta a rajatabla el concepto de  libertades individuales, aunque muchas veces suele interpretarlas de un modo exclusivo: valen sólo para él y olvida que  en nombre de ese concepto, en otros tiempos se censuró y se fusiló. El gorila siente desprecio por lo popular  y ejercita un racismo difuso, confuso, que sabe disimular muy bien, pero que aflora a la superficie en cuanto acusa de “boliviano” todo aquello que no concuerda con su sentido del buen gusto.

El gorila  generalmente pertenece a  la clase media.  Los hay zurdos  y derechos, pero –aclaro- lo zurdito no les quita lo gorila.  El gorila defiende un sistema de valores  que ha calado tan hondo en su ser  que aunque quiera disimular haciéndose el más  progre, apenas se mira  un poco debajo del pelaje, apenas se lo provoca, reacciona y aparece el orangután con toda su furia.

El gorila se cree muy listo, pero en realidad no sabe nada.  Maneja una única versión de la historia, la versión oficial que le enseñó en la escuela alguna vieja mala onda o  la que aprendió de sus padres. Desconoce por completo la historia de luchas y persecuciones que sufrió el Movimiento Peronista y muy pocas veces tiene la iniciativa de leer autores que le canten la otra verdad. Le dan un poco de miedito los zurditos, o a veces no los entiende. La actitud del gorila muchas veces es, en definitiva, el producto de un profundo desconocimiento de la historia argentina y latinoamericana.

El gorila se llenan la boca –o llena su facebook-  hablando de pueblos originarios y cuidado del Medio Ambiente, de megaminería y otras hierbas pero no van a una puta marcha de reclamo. Trata  de negros de mierda a los piqueteros o a  los sindicalistas. Cree que los actos políticos a los que él asiste son fiestas cívicas y democráticas, pero  los actos peronistas son amontonamientos de gente a las que les pagaron el chori, la coca y el plan social.

Se rasgan el pelaje hablando  de superar el peronismo, de crear dos partidos nuevos con posturas claras y bien definidas, igualito a los yanquis, que son re civilizados, pero cuando llegan las elecciones se dividen, gatean a lo loco y no logran una fórmula con propuestas y proyecto de país que valga la pena. Desprecian al pueblo, a los humildes, a la clase trabajadora y a los desocupados. Le molesta todo tipo de subsidio, porque ellos y sólo ellos y sólo ellos y sólo ellos y sólo ellos se han ganado todo lo que tienen trabajando. Para el gorila, la presencia del pueblo y las masas en la política es la peor pesadilla, porque siente que su frágil mundo al servicio del cerdo capitalista tambalea.

Defienden políticas neoliberales que fomentan la desigualdad social y tiene una cultura extranjerizante en desmedro de lo autóctono, de lo nuestro. Desprecian lo nacional, para el gorila, siempre los yanquis son mejores en todo.

El gorila siempre está a  favor de las empresas extranjeras. Para ellos, es una locura restringir las importaciones y quedarse sin poder comprar el MP5. Al gorila le molesta no ser exclusivo y  que los negros de mierda, los grasas, puedan acceder a los mismos bienes que él. Hasta  le molesta ir al mismo hospital que ellos.

Les molesta ver a Amado rockeando en lo de Nico, pero a Macri le perdonan el papelonazo que hizo cantando temas de Queen  en Tinelli. Les da asco Fito Paéz diciendo que ellos le dan asco.

Tiene buena compatibilidad con el Cerdo Capitalista. El color rojo, el número 17 y el mes de octubre le hacen  paran los pelos.

Predicciones para los próximos meses: Se dedicarán  a desestabilizar, a acusar de chorras a las Abuelas de Plaza de  Mayo (mientras en otros países les dan premios) e insultar a troche y moche. Intentarán demostrar que Néstor Kirchner está vivito y coleando en Venezuela.

CERDO

El cerdo capitalista es un poco ciego, observa la realidad a través de los lentes del mercado. Cree que es éste quien decide cómo y cuánto se produce.  El cerdo le da mucha importancia al dinero, podríamos decir que es al único que acepta como amo. Si objetivo es siempre obtener un plus, una ganancia, no le interesa la gente aunque nunca confiese esto en público. El cerdo tiende a sentirse indispensable: los obreros deben agradecerle  porque él  les hace el favor de darles trabajo.  Cree que sin sus ideas y su audacia para invertir, el mundo no funcionaría y esto le da derecho a apropiarse de enormes plusvalías. Es terriblemente exigente con sus subordinados, pero en el fondo es bonachón: si extiende la jornada o les exige mayor rendimiento a sus obreros es por su bien.  Nadie puede quejarse ante el cerdo: él  paga un salario, le deberían agradecer y quedarse en el molde. El cerdo cree que los obreros y los campesinos son pobres porque son vagos y no tienen buenas ideas para invertir su dinero (¿qué dinero?). Además son pobres e ignorantes por culpa del pingüino o la yegua, pero jamás –never- por responsabilidad de él.

El cerdo es sumamente competitivo. El principio de la competencia es el motor de su personalidad.  Puede existir un cerdo que quiera ser una buena persona; pero aunque vaya a Misa y sienta culpa, si quiere acumular ganancias, deberá destruir a sus competidores a costilla de sus trabajadores.

El cerdo se lleva bien con el gorila, porque éste es siempre sumiso a sus pedidos.

En los próximos meses, el cerdo tendrá que lograr subir mucho los precios y generar mucha inflación. Si produjo muchos alimentos, será capaz de tirarlos a la basura si el negocio no es rentable.

LA MULA

La mula es una gran estratega, un ejemplar digno de la envidia de San Martín o Napoleón Bonaparte. Su última gran apuesta fue proponer a los votantes cortar boletas, reconociendo la victoria de la yegua y traicionando a su partido. La traición es una actitud típica de la mula. Esto generalmente es consecuencia de la vaguedad con la que define sus ideales.

Se llena la boca hablando y criticando a los traidores a su confusa causa, pero termina adoptando la misma actitud.

El mula cambia de jefe como de calzones. Sus alianzas se mantienen poco tiempo y son vertiginosamente cambiantes. Es  también muy pesimista, o no positivo. Sugerencia para los próximos meses: llevar tijera en el bolsillo y cortar boleta.

EL GANSO

El ganso juega de 9. La zurda la tiene de plastilina. Es un excelente perdedor, suele conformarse con el tercer lugar. Igual que el cerdo, cree que toda solución a los problemas sociales debe dejarse en las manos invisibles del mercado. Es fifí, tradicionalista y bien mendolotudo. Coquetea con el cerdo. El resto de las características del ganso, consultarlas en el apartado correspondiente al gorila.

LA GATA

La gata definitivamente es una papelonera. Está qué sí qué no, qué sí que no. Tiene una clara tendencia a la  traición. Resuelve los problemas a los gritos y termina siempre hundida, sin el pan y sin la torta. Coqueteó con la mula pero le salió mal, y ésta vez no cayó parada. Cualquier semejanza con la realidad y con algún funcionario público que ocupa la vicegobernación y se presenta como diputado por el duhaldismo es pura coincidencia. Actitud recomendada para los próximos meses: guardarse.

EL PINGÜINO Y LA YEGUA.

Para conocer las características del PINGÜINO, leánse “Conversaciones con el Flaco” de José Pablo Feinmann. Para conocer las cualidades de la YEGUA MAL ALIENTO, el de Sandra Russo está buenísimo… tampoco es cuestión de andar plagiando… igual,  los gorilas que leen el Mendo me van a cagar puteando.

También podes leer:
Declaración de principios

El año pasado escribíamos:
Gioja y Brizuela del Moral empecinados en que no les caguen el negocito

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