Los Radicales

Como toda saga, tiene un principio y un fin, y qué mejor que después de haber captado la atención del público con los peronchos y bajar el level con los gansos, que terminar con estos payasos divinos para el broche final, que son los radichetas.

Cuando intentaba buscar alguna de las razones para violentar y agraviar a estos pejertos, pensé primero en la traición, pero al segundo se me vino la imagen a la cabeza de un gallinero cuando entra un lobo, y creo que esa imagen es la que mejor describe al Radicalismo de hoy: una serie de cobardes, sin cerebro que ante la primera de cambio revolotean todos juntos entre ellos, pisándose unos a otros y corriendo sin dirección ni destino.

Y un día llegó el lobo… El radicalismo, por lo menos a nivel local –ya que sería irrisorio referirse a la Unión Cívica Radical Nacional como partido– , tenían todo atadito para perpetrarse en el poder cuando agarró la manija “El Mula Churches” seguido por “La Carmelita Descalza del No Positivo”, pero un cúmulo de desinteligencias en el plano político, sazonado por altas traiciones y mezquindades propias de un sátrapa, hicieron que perdieran su lugar de influencia y para colmo les ganó un desconocido, desaliñado e incapaz sureño. Quiero recalcar esto porque no es menor el hecho de haber perdido contra un rival al cual ni su propio partido le daba crédito.

Por otro lado quiero hacer hincapié en el tema de la traición, que si bien se da en todos los partidos y agrupaciones políticas en general, en el Radichismo es una marca registrada, es su sello característico, es su buque insignia, su locomotora, pareciera que para crecer dentro del denostado partido, fuese necesario traicionar a algún compañero de fórmula o al mentor, etc… Realmente creo que es algo que los debería avergonzar y atormentar todas las noches. El Cleto traicionó al Mula, el Mula traicionó al Cleto, El Cleto traicionó al Partido, El Cleto traicionó a la Presidente, El partido traicionó a sus miembros y lo trajo de nuevo al Cleto, El Mula traicionó al partido, El Mula traicionó a Alfonsinito, El Vity traicionó al Mula y al Partido, El Chiquitín de G. Cruz traicionó al Vity y lo tracionó el partido, y así podría seguir durante toda la velada…

Por otro lado y volviendo a la falta de capacidad, por lo menos a nivel político, que ostentan estos “panchos” es casiimposible hablar de radicalismo y que no se le cruce a uno por la mente la palabra “Cobardía” o como bien decía nuestro “muy gastable” Aldo Rico: “Pusilanimidad”. Sí señor! los Radichos estos son pusilánimes de la primera hora. Ante las primeras dificultades optan por la salida fácil y entregan el poder como si fuera el anillo de “Lord of the Rings” que los estuviese quemando y consumiendo.  innegable que sean el centro de burla y de crítica de todos los peronistas, o disidentes del radicalismo. Una conversación de política con un Radical se termina en el delicioso momento en el que se intenta llevar toda la parafernalia verbal y toda la teoría yrigoyenista a la realidad política actual y se analizan uno a uno a los últimos presidentes radicales, que terminaron vendiendo el poder (R.A. pacto de Olivos) o huyendo despavoridos como buenos cobardes (F. de la R. Helicóptero).

No sé si es que no saben gobernar, o no pueden gobernar, o realmente no quieren gobernar. Porque muchachos gobernar no es solamente ganar las elecciones por ser la opción “menos peor”,  es hacerse cargo de  todo un país cuando las cosas andan bien y sobre todo cuando las cosas andan mal. La táctica evasiva de la deleznable frase “Soldado que huye sirve para otra batalla” se aplica justamente para los soldados, no para los Generales! Los Generales que huyen, no sirven para otra batalla, porque ¡la Guerra ya está perdida! ¡Bolud****s!

Otra característica de miedo y pavor es tener que recurrir a la palabra “Correligionario” para no decir compañero. Pero qué pedazo de forros alcahuetes y afeminados tienen que ser para utilizar ese término vacío, prestado y carente por completo de agallas y sentimiento. Usen la palabra Compañeros! No sean pechofríos, reivindiquen el término para la política en general y no solamente para un grupo. El radical es tan pero tan suavecito, que dice “Eluda” para no decir “Evita” y utiliza términos como  “Habitual” para no decir “General”. Lo de ellos es directamente temor ancestral.

Por último y para concluir la descripción en sorna de estos entretenidos personajes, no podíamos dejar pasar el último hit del momento, que es el “Cortá Boleta” de Churches. Que maravilla de la ciencia! Al principio –no les quiero mentir- supuse que era una joda del MDZ o una broma de algún radichín que buscaba un poco de atención. Pero no… Era una campaña en serio y al parecer una en la que se van a gastar unos cuantos millones de pesos, para hacerle entender a la gente que tiene que votar a un candidato de un partido a nivel local y no votar la fórmula que ellos mismos proponen en esa miserable boleta que tuvo mas discuciones e idas y vueltas que el descenso de River en la A.F.A. Que bizarro por Dior! Realmente díganme si no es digno de un corto Indie de I-Sat…

Estos papanatas sinceramente desmerecen la palabra “Civica” y deshonran la palabra “Radical”  en el buen sentido literal de la misma. De la “Unión” ni vamos a hablar porque se cae de maduro el sencillo chascarrillo…

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