Porque nos da por los huevos que la mujer se demore tanto en salir

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

La presente nota no es apta para mujeres sensibles, igual lean así ven que esperar nos pone como pijaaaaaaa, el motivo de la misma es comentarles con una experiencia personal, como se siente el 100% de los hombres a los que ustedes, perras hermosas e insaciables, hacen esperar con sus fatídicos “en 5 estoy” o sus bolaceros “ya termino de arreglarme”.

Era un día de primavera quizás como el de ayer o tal vez como el de mañana, el amor había tocado mi puerta, ella hermosa, única y dueña de una sonrisa sin igual, sus ojos eran el complemento perfecto para tan bello rostro, y su voz, su voz parecía un silbato pero ¿qué me calentaba si portaba tremendo ojete?

Siete de la tarde del día Viernes, la whatshappeo un rato y jeje va y jaja viene le pongo…

– Paso por tu casa y vamos a tomar un helado, ¿te pinta?

– Joia “amorcis” (me responde).

Me baño, me cambio, me perfumo, y salgo a Rodeo del Medio a buscarla, llego y me atiende un hombre con cara de pocos amigos y casi increpándome con la mirada me dice “Vos debes ser el famoso Anto, el que se pasa todo el día en el Facebú escribiendo pelotudeces, ¿no?

En mi pensamiento brotaron ideas defensivas como, “no es tan así”, “de eso vivo”, “es arte puro”, “que le calienta”, pero mi boca solo exclamo un simple y muy cagón “tiii”.

– Meliiiiii, ¡¡¡llegó el coso este de la máscara con los labios pintados como un degenerado!!!

– Voy papi… (dice ella con esa vos angelical y chillona)

Me senté hundido en el sillón, con un hombro en cada oreja y mis rodillas tocando mi nariz, de repente apareció ella, mezcla de ángel y paz. Mi suegra…

– Hola Anto, ¿como estas? Qué lindo conocerte, pero ponete cómodo, ya viene la nena, ¿querés tomar algo? Con la nena nos cagamos de la risa de las ocurrencias tuyas, haaaa, me encanto el chiste de las monjas que elegían el nombre tirando un pañuelo arriba del jardín, Sor Margarita, Sor Alelí, Sor Rosa y cuando el pañuelo cayó arriba de la planta de ruda me morí…

Uffff por fin, algo de tranquilidad, me convido un poco de bebida cola y me quedé charlando un rato mientras el suegrito miraba un partido de futbol de deportivo Asteroides del Oeste y que se yo que otro equipo…

De rompe y raje ya había pasado media hora, cuando de repente la escucho que abre una puerta y viene hacia mí, me paré como despidiéndome de los viejos pero cuando la veo con unos joggings y una especie de ruleros en la cabeza me dije, “no, no, aun le falta un toque”.

– Hola Anto, (besito en la cara, como se debe delante de los viejos) esperame un touch que ya casi estoy, en un ratito me plancho el pelo y vengo.

Nuevamente se va y quedo solo en el sofá, en forma oblicua a la posición del macho alfa de la casa.

– Che loco ¿y vos de que equipo sos? ¿porque me imagino que te gusta el “fulbo” no?

– Sí, yo soy de Boca, ahora no lo sigo tanto porque en realidad mi fanatismo se daba cuando estaba Palermo, ya que me identificaba en la manera de jugar y en…

Cuando observe que no me estaba dando ni media bola, opte por llamarme al silencio nuevamente.

Quince minutos y sale con el cabello hecha una diosa griega…

– Maaaaa, ¿viste donde dejé la cera?

– Fijate debajo del planchador…

Sigue la espera, el suegro ya se había ido no se adonde y en la tele solo daban publicidades, esperé un determinado tiempo y me incline para tomar el control remoto y buscar algo de mi agrado, mis dedos llegaron a tocar levemente el aparato cuando de donde quien sabe aparece la mano del chabón y me arrebata sutilmente el antes mencionado objeto.

– Maaaa, plánchame la remerita azul, también la verde y fijate si la rosada está limpia

Me mamé un buen rato de Discovery Channel, donde aprendí por ejemplo que el Dragón de Komodo es el saurio de mayor tamaño en el mundo, pudiendo llegar a alcanzar una longitud de tres metros y un peso entre 80 y 140 Kg.

Sale vestida como una princesa, me acaricia el pelo, mientras yo miro para tomar mi campera y acariciándome la cara me dice,

– Me pinto y salgo, ¿okis?…

Algo dentro de mi hizo clic, una voz ronca, bien de camionero se apodero de mi cabeza y dentro de mi solo se escuchaban palabras tales como “¡¡¡la reconchisima madre del diablo culiado, me cago en 79 y medio, meto una mano en una bolsa llena de conchas y saco una poronga de medio metro, ¿puede ser el mundo tan hijo de puta?!!!, ¡¡Laaaaaaa ostia, por favor, dejame de joder, ¿tres horas? Esto es increíble, como concha no me hice puto!!”

Calma calma me dije, a esta altura mi suegro dormía en el sofá con el control remoto entre sus manos, cual tesoro que debía custodiar…

Yo miraba los detalles de la casa, los dibujos que se formaban en el machimbre del techo, le buscaba formas graciosas pero ni había caso, lo único que veía eran escenas bélicas…

Miraba por la ventana pero la noche me impedía ver mas allá de las rejas…en la televisión promocionaban las zapatillas de Jesica Cirio, por lo menos me miraba un culito…

Tipo una menos cuarto aparece ella, mezcla de hada con princesa, radiante y esplendida, con solo verla m volvió ese amor ausente desplazado en su momento por la ira… Me mira tiernamente, mientras recojo mi abrigo y me dice…

– Cielo, ya es tarde y mañana tengo que levantarme temprano a estudiar, nos sentamos diez minutitos en la vereda nomas a charlar ¿¿¿no te jode???

– ´ta que lo parío…, dije… mientras pensaba como no tener un chaleco con bombas y hacerme inmolar en ese mismo momento, llevándome novia, suegro ocote, suegra piola, al culo de la Cirio y el puto control remoto.

También podes leer:
Las mujeres siempre eligen como el orto

El año pasado escribíamos:
Los quince de Bomur: Queen