Series yankis a la mendocina. Hoy: Friends

Muchas veces uno tiene que defender lo suyo, sin importar si eso es bueno o malo. Simplemente para ser “patriota”. Y la verdad que hoy no voy a poder hacerlo. ¿Por qué? Simple. Porque cuando a series de televisión se trata, EEUU nos rompe ahí donde no nos da el sol.

Soy asiduo y vasto consumidor de sus múltiples episodios – en su mayoría comedia -, y simplemente no hay con que darles (ojo, las que yo veo por lo menos, que no significan que sean todas), demostrándolo con la duración de décadas con algunos de ellos. Desde sus guiones hasta la escenografía, simplemente es impecable.

Seguramente todos hemos visto alguna vez la remake propia de nuestro país de algunas de ellas, como fueron “La Niñera” o “Casados con hijos” (aceptando que Francella es un gran actor, pero lamentablemente, para los que somos grandes admiradores de “Married with children, sabemos que nunca va a poder estar a la altura del original).

Pero yo fui un poco más allá. Me encerré más en mi provincionismo y es por eso que me puse a imaginar cómo serían cada uno de las series más populares yanquis, si sucediera acá en Mendoza.

En esta primera entrega les presentaré: “Friends”

Nota: las descripciones son propias de los personajes originales y fueron adaptadas para su mejor ambientación.

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La Raquel: íntima amiga de la Mónica. Desde chica siempre fue la típica consentida de papá, a los 10 ya tenía sus propios rollers, a los 15 se fue con Rispoli a Disney, y terminó el secundario en el Icei y los padres la metieron de prepo en la Champagnat a estudiar. Pero al año abandonó la carrera y de a poco se fue involucrando en lo que realmente le gusta: la moda. Es así como hoy en día es la directora de la revista Touch!.

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La Mónica: siempre vivió a la sombre de la Raquel. De chica fue obesa, pero sabía que vivía en una provincia en donde el aspecto físico es una de las cosas más importantes, por lo que se empecinó en adelgazar y hoy en día luce un bello cuerpo que expone con calzas los domingos en el parque. Es extremadamente ordenada y competitiva. Respecto a su trabajo es la chef principal de Montecatini.

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El Johel: es el típico mendocino canchero que, gracias a sus chistes y buena onda, siempre termina levantándose alguna mina. Pero la mayor popularidad del Joel se dio cuando, gracias a los diversos talleres de actuación que tomó en el microcine de la Municipalidad de Mendoza, quedó seleccionado para un protagónico en “Historias Clínicas”. Amante de la comida, es normal verlo en parrilladas libres o restaurant de ese tipo, como las Tinajas.

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El Chanler: es el menos agraciado del grupo. Su padre es un conocido travesti mendocino llamado la Turca Glamur, y esto en su infancia lo afectó, actuando hoy en día con sarcasmo y malos chistes como método de defensa. Durante mucho tiempo tuvo un trabajo que detestaba. Consistía en “análisis estadístico y reconfiguración de datos” en el edificio de la Afip ubicado en el km 0, hasta que un dia se cansó y decidió renunciar para dedicarse a lo que más le gusta: la publicidad, dedicándose a repartir volantes a la entrada de la galería Tonsa.

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El Ros: es el hermano mayor de la Mónica. De chico era el típico ñoño y por eso decidió estudiar paleontología, carrera que en Mendoza está más que muerta, por lo que en estos momentos se desempeña como cuidador del ex parque científico “Eureka”. Siempre estuvo atrás de la Raquel, pero la verdad que nunca pasó más que un polvo después de ir a bailar a Vodoo o Al Sur. Una buena noche de calentura y sin forros la dejó embarazada. Como se encuentra casi desocupado y con un sueldo miserable, tuvo acceso a un plan de jefe de hogar, que usa para pasarle la cuota alimentaria a la madre de su hija.

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La Fibi: muy distraída y se entretiene fácilmente con programas como la Tómbola Combinada. Tuvo una infancia bastante dura. Su madre la abandonó a ella y a su hermana gemela en pleno persa de la calle Gral Paz. Por un tiempo vivió en la calle hasta que logró recuperarse. Actualmente su profesión principal es la de masajista, la cual le ha traído varios inconvenientes y confusiones de parte de sus clientes ya que dan por entendido que pertenece al ex rubro 59.

Los 6 amigos comparten diariamente distintas situaciones típicas de la provincia, como lidiar con el tránsito en horas picos en el corazón del microcentro mendocino, concurren al parque a ejercitarse, van de vez en cuando a Las Leñas para esquiar y hasta esperan ansiosos el verano para irse todos juntos a Reñaca.

Cabe destacar que no viven todos juntos. El Johel vive con el Chanler en un en un edificio que está en la calle Colón, entre 9 de Julio y España. En cambio Ros vive más alejado, en la 4ta, casi con el límite a Las Heras. La Mónica vive sola en la 5ta, a pasitos de la Arístides, pero la Raquel, que había dejado plantado a su novio en la iglesia de la peatonal, empezó a quedarse con ella y ahora están viviendo juntas. La Fibi se desconoce un poco donde duerme cada noche. Probablemente lo haga en su lugar de trabajo, un departamento en la calle 25 de Mayo… ¡Pero ojo!¡No es de esas masajistas!

Generalmente se juntan en el departamento de la Mónica, que es el punto medio de todos. Como centro de reunión fuera de él, eligen el café ubicado en San Martín y Rivadavia llamado Liverpool. Allí cuentan algunas de las cosas que le pasan a diario. No es muy seguro, pero hay grandes sospechas, que uno de los mozos anda atrás de la Raquel.

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