Caleidoscopio: «Sentirse amado»

—Y ¿de dónde lo conocés a Miguel Robles, Claire? —¿A Miguel…? De toda la vida, Rafa. Miguel era un chico que le hacía trabajos a Margaux cuando todavía éramos dos chicas pueblerinas. Miguel era muy…

Caleidoscopio: «Yo soy Cortés»

Pranna abrió la tranquerita de su casa y llegó hasta su puerta que encontró cerrada. “Deben estar esperándome en el fondo”, pensó con amargura. No entró, no quería hacer lo que haría si estuviese distraído.…

Caleidoscopio: «El encuentro»

Miguel masticaba horas cada bocado mientras clavaba los ojos en Cami. Se había preocupado por lo que le gustaba Cami, lo que más le preocupaba es que la conocía bien, y era de las mujeres…

Caleidoscopio: «El vestidito»

—Cami, no te puede quedar tan bien ese vestidito. —Gracias, Miguel. La galería de arte mostraba desde afuera tres esculturas de Miguel y a él ya le empezaba a molestar. Él no era un estafador,…

Caleidoscopio: «El Rayo»

Fran entró al dormitorio y Vero, tapada, lo miró llegar. —Te traje la comida, Vero. Es todo sano, te va a hacer bien. Pero la cabeza de Vero era un lavarropas que iba y venía…

Caleidoscopio: “Plan B”

Dejó los cubieros y juntó sus manos en un puño iluminado por las llamas de las velas y cubriendo su boca, dejando asomar entre los nudillos sus ojos verdes. El sonido del murmullo y de…

Caleidoscopio: «Mi galante compañía»

— ¡Vero…! Vero ¿qué hacés acá? Vero no hablaba. Dudaba. No podía ser. Sintió rechazo, la estaban engañando. Sus ojos se hicieron brillosos, luego acuosos, la estaban engañando, se había dejado sorprender, Fran no podía…

Caleidoscopio: «Ese punto eterno»

Miguel Robles entró al despacho con una sonrisa divertida. En Roma ya estaba haciendo frío y se quitó la campera que tiró sobre un sillón. La calefacción era buena. —¿Y…? ¿Cómo viene todo, Miguel? —…

Caleidoscopio: «¿No confías en mi?»

La mesita de plástico estaba escondida por un mantel blanco con bordados también blancos, y sembrada de platitos y cubiertos. Unas flores cortadas del único cantero del patio y colocadas en un frasquito simpático enfundado…