Todas de novias, menos yo

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¡Ay las mujeres!, tan cambiantes somos… Un día queremos un novio que nos entregue hasta la luna y al otro día queremos estar solas, un finde queremos joder y salir y al otro lloramos con una peli tira pelos y un pote de helado lamentándonos no estar con alguien.

Muchas veces nos ha pasado que cuando una está de novia, todas nuestras amigas están solteras, nos invitan a salir y nosotras solo queremos pasar tiempo con nuestro amado o cosas así, y cuando es a la inversa, nos queremos pegar un tiro en el medio de los ovarios ya que una se siente más sola que un perro y las juntadas se transforman en un consultorio sentimental que, muchas veces, te recuerda los motivos por los que cortaste.

Empiezan los planteos de tus amigas de decirte “Ay amiga, tengo un amigo de Nico que está re bueno para presentarte, si querés te paso el whatsapp y charlan, no se, y le digo a Nico que les haga el aguante así salimos juntos” y vos te quedás diciendo: “no tengo ni ganas, pero bueno” entonces ahí está la parte dónde vos atinas, no por gusto tuyo, si no por darle esa alegría a tu amiga. Llega el sábado, salen a tomar algo los cuatro, y el flaco ni atina, está con el celular toda la noche y vos sos la gran violinista de la noche, bajándote el mega trago que te pediste para pasar el rato. Después de todo, evitás cualquier tipo de cita arreglada y buscás consuelo en otro grupo de amigos o en la comida y decís que los flacos cada vez vienen mas pelotudos de lo que son y te autoconvences de que estás bien sola.

En otra juntada, empiezan los malpegues colectivos: “Ay chicas, Rodri no me responde, qué estará haciendo, ay no, seguro salió con los amigos a ponerse en pedo y estar con la amiguita esa que le tiene ganas” y a los 15 minutos le contesta diciendo que se juntaba a comer asado, hablar de fútbol, jugar a la play y tomar fernet con los amigos. En ese lapso de ataque de nervios de tu amiga, saltan las demás a decirle que se tranquilice, cuando todas (inclusive yo) hemos hecho semejante escándalo por un mísero mensaje.

Otra situación que se da es cuando una corta y finge que le chupa un huevo, insiste en que está mejor sola y que no le jode nada en absoluto hasta cuando le dicen que el ex está con otra… ¡Agarrate Catalina! Empiezan los stalkeos, los ataques, las amenazas, los llantos, los palos, etc. Y una vez que pasa todo eso y pensamos en lo lindo que es estar sola, alguien viene y te mueve la estantería como si fuera el terremoto de Nepal.

Así se siente cuando todas están de novias, menos yo… A veces lo lamento, otras veces lo disfruto, lo importante es conservar la independencia, porque las amigas quedan, los hombres no.

By: Audrey Hepburn

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