El Cerro es de la Gloria… ¿Pero de cuál?

Conflictos legales parecen ser moneda corriente en nuestra Mendoza actual. Ahora el gobierno enfrenta un juicio millonario por los derechos del Cerro de la Gloria.


La verdad de la milanesa es que soy medio distraído. Cuando estoy esperando para que me atienda alguien, suelo silbar, mirar el techo, comerme las uñas o sacarme mocos y hacerlos bolitas. El pasado jueves me encontraba por los pasillos de la Legistatura esperando que el estado me otorgue un abogado por el juicio que me inició la turra de mi mujer. En tanto pasaba el tiempo, me puse a tararear una canción de Gloria Estefan, que no me sé la letra porque la canta rapidísimo y no se le entiende un carajo; es más, tampoco me gusta este tema, pero el chofer del taxi que me llevó hasta el lugar lo estaba escuchando, y por más que hice el esfuerzo, se me terminó pegando.

La cosa es que estaba en eso, y hacía unos días había visto la película de El Secreto que habla de la ley de atracción y un par de cosas más que no las recuerdo porque estaba algo fumado, pero básicamente decía que si uno pensaba mucho en algo sucedía. Y eso fué lo que me pasó.

Esperando a la abogada y silbando el tema antes mencionado, mis ojos presenciaron algo que no lo podían creer. Me saqué las lagañas y seguía estando ahí. Si. Era Gloria Estefan, hablando en una especie de Portorriqueño-Inglés-Portugúes, lo que hacía casi incomprensible lo que decía. Me acerqué y la cosa ya era pseudo-alucinante, y eso que los hongos se los llevó todos mi amigo Mario. Apareció Gloria Trevi y con voz elevada aclamaba «It´s mine!, It´s mine. Estefan, you´ve inside!!!» y después de esto, un par de policías las separaron.

Parece que el conflicto es múltiple. Entre ambas famosas se disputan los derechos legales del Cerro de la Gloria, pero a su vez, también esos derechos se los reclaman al Gobierno Mendocino por una suma millonaria. El vocero del señor gobernador dijo:

-«Vamos a seguir innagurando una escuela por semana, vamos a hacerle un zoom al mapa del delito con el Google Maps y vamos vamos la acadé, vamos vamos la acadé.»

Cuando le pregunté por los hechos protagonizados entre ambas divas nos contestó:

-«¿En serio están acá? ¡¡Mi vieja es fanática!!, ¡¡Le voy a llevar un autógrafo de las dos y quedo como un rey!!»

Entonces me pidió la lapicera y no me la devolvió.

Entre tanto, intenté tomar declaraciones a las conflictivas mujeres involucradas en el tema, pero también me fué imposible, puesto que se habían marchado.

Al volver hacia los pasillos, vi a Divina Gloria sentada. Me acerqué hacia ella y le pregunté donde estaba el baño. No supo indicarme porque estaba algo ída.

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