3 acciones masculinas que restan más de lo que suman

Hace unos días me encontré con un amigo en plena calle 9 de Julio (no voy a dar nombre para mantener su identidad).

Lo noté muy acongojado y le pregunté que le pasaba.

Persona con identidad reservada: ¡Conep! Justo estaba pensando en vos, ¿cómo andás?

Conep: ¡Don Rata! ¿Qué pasó hermano que hace mas de una semana que andás publicando estados como «Ya ni los chistes de twitter me levantan el ánimo» o «Y yo creí que mis problemas eran con la marimba»?

Persona con identidad reservada: Y como el culo, no se que me pasa últimamente que estoy en una racha negativa con las minas…

Conep: Tranqui Don Rata, son épocas.

Persona con identidad reservada: Ojalá. Bueno, te dejo que tengo que ir a alimentar a mis caracolers.

Conep: ¡Adiós amigo!

Seguí caminando y me puse a pensar las cosas que hacemos los hombres y creemos que suman pero en realidad restan menos que regalar una foto de Guido Süller a un colectivero del grupo 2.

Mensajes a las 5 am de cualquier fin de semana

Está mas que claro que el 98.9% de los hombres, la mayor parte del día piensa en ponerla y más cuando se aproxima esos días que podés dormir hasta tarde. Entonces empezás con los mensajitos tipo 20. Tenes a un par que se puede concretar. Pero son tan pelotudo que te creés el hombre más seguro del mundo y preferís salir con tus amigos a bailar a ver si enganchás «algo más», porque si ya sabés que tenes una, ¿porqué no ver la posibilidad de tener para elegir? Y ahí es donde nuestro neardentalismo sale a flor de piel y empezamos a tirar y tirar y tirar… Se hacen las 3am y nada. 3.58am y nada. 4.42am y nada.Ya resignado en parte, sabés que tenés ese caramelito que no hizo nada esa noche esperando solo tu mensaje. Y le escribís a las 5am. Sin recirbir respuesta y sin escarmiento tu nivel de desesperación hacen que mandes uno, y otro, y otro, y otro. Pero nada. Y cuando creías que no podías caer mas bajo, empezás a mansajear a cual minitah de wasap tengas. A esta altura ya no te importa nada. Incluso probás levantar a la salida con el típico «HOLA CHICAS LAS LLEVOS LAS AMO SE ACUESTAN CONMIGO».

Resultado: terminás durmiendo abrazado a una almohada y amaneciendo con menos imagen positiva hacia las mujeres que Fernando Niembro desnudo.

Invitación a compartir salidas con tu grupo de amigo

Después de un tiempo conociendo a una chica, ella comienza a preguntarte cosas como por ej: «¿Porqué siempre salimos de noche? – ¿Porqué siempre salimos a lugares que no va nadie? – ¿Porqué nunca posteás las fotos que salimos juntos? – ¿Porqué cuando viene una familiar tuyo me empujás lejos?». Entonces decidís sumar un poroto e invitarla a una salida en común con amigos. Ella chocha. Pero como buen hombre pocas veces podés hacer algo bien. Llegan, la presentás, se saludan y vos comenzás a charlar con tus amigos. Solo con tus amigos. Cuentan anécdotas que solo involucran a tus amigos. Preguntás por las novias de tus amigos. Te reís con tus amigos. Vos todo normal. Termina la salida, y cuando estás con ella le decís «¿Viste que si compartimos ratos con mis amigos?»

Resultado: recordá un poco su cara sacándole una foto o andá pensando que sorcha hacer para avanzar unos 17 casilleros que fueron los que seguramente retrocediste

Recordarla solo de Viernes a Domingo

Los hombres nos creemos los genios del mundo llevando 35 cosas a la vez. Y no solo eso, sino que además podemos hacerlo bien. Pero tenés a esa chica que solo empezás a escribirle el viernes a las 22.45 y terminás de escribirle el domingo a las 21hs cuando ya ves que no se va a apersonar como Dios la trajo al mundo frente a vos. Comienza la semana y nada. Hasta que de nuevo vuelve el viernes, y siendo las 22.57 volvés a escribirle. No obstante te prengutás «¿Que le pasa a esta mina, encima que le escribo y me preocupo por ella?». No nene. No. Un mensaje, una llamada o un chat entre semana nunca está de más, sobre todo si no querés que se sienta tu garche seguro (que con el tiempo se vuelve virginidad absoluta).

Resultado: vas a terminar creyendo que las mujeres son insensibles y que no le importan esos detalles cuando en realidad las minas van a terminar dandose cuenta que solo las querés para ponerla.

ETIQUETAS: