Casos en los que tenes que creerles a las mujeres

Luego de la nota “Casos en los que nunca tenes que creerle a una mujer” (click acá para verla), en la que inspiré al Dr. Bomur, vengo solito a explicarles los casos en los que si le tenes que creer a las minas, he aquí los más relevantes:

Si le tenes que creer cuando te dicen algo en joda, muy en joda o entre risas: por ejemplo te dicen “me encantan los tríos” y vos la miras con los ojos como el 2 de oro pero luego responde “jajaj es joda tontito” y vos te quedas con la duda, como que te hiciste un examen de próstata y ya no sabes para que lado tiras. Y pensas que no, esa mina no lo haría, hasta que te enteras que tiene más orgias que el Ogro Fabiani, y muchas las participo con él.

Cuando usan terapia de shock: te dicen algo impactante, shockeante, generalmente por teléfono o alguna red social porque en persona no se animan. Siempre te prueban primero, jamás quieren quedar mal. Pero si la mina te dice “te la chuparía toda y me la trago” y vos te quedas como pollito mojado arrugado, te cagas en las patas, porque los vagos se la dan muy de machos pero cuando los apuran mucho se cagan. Por ahí te aclara “es solo terapia de shock” y vos te cagas de risa. Te dice eso para no quedar mal, pero en realidad es lo que quiere, lo que haría, te lo está insinuando. Depende de vos llegar a eso, si haces las cosas bien llegas a gallo pisador, sino el pollito lo hacen al horno y con papas.

Siempre créele a la mina que se te insinúa, aunque después diga que no: eso es histeriquismo pero ahí se aplica el dicho del burro “que no coge por lindo sino por insistidor”. En un 90% de los casos podes revertir un “no”, con paciencia y con saliva.

Siempre créele que saben cuándo les mentis: si te creen es porque quieren hacerlo o porque no quieren darse cuenta de la realidad, por ejemplo le decís “me fui a jugar al fulbo con los pibes” y venis con saco camisa y perfume… estas la horno seguro, saben que le mentís, porque los hombres mentimos mucho peor que las minas. Así que ojo con mentirles y si les mentís muy bien y no se dan cuenta, ojo… capaz te estas aputosando, porque mentir bien es cosa de minas.

Siempre creeles que no se le olvidan las cosas, sobre todo las que te afectan: Vos muy campante pensando que se olvidó de la que te mandaste hace dos años en el cumple de la nona y en una discusión te saltan con esa, tienen más argumentos que una peli de Almodovar y terminas frito. Todo porque le hiciste una escenita, porque saludo a un amigo, que seguro la peinaba hace unos años y todavía siguen en contacto. Y vos terminaste perdiendo… aceptémoslo, en este terreno son mucho mejores que nosotros. Siempre se acuerdan y siempre salís perdiendo

Siempre creeles cuando se enojan o se ponen mal, o mejor date cuenta, porque la disfrazan: y te dicen “está todo bien” cuando le preguntas, pero en realidad no hay nada bien, tienen ganas de llorar por alguna pelotudez y como no te diste cuenta te quieren clavar el taco aguja en la yugular. Tenes que insistirle “pero decime que te pasa” 500 veces si es necesario y cuando te dicen “ándate” porque están enojadas, no te vayas quédate, te están probando. Esperan más de vos a ver como reaccionas. Es así campeón nos ponen a prueba todo el tiempo, siempre quieren a alguien que esté dispuesto, que sea servicial, que se dé cuenta de sus problemas, que les pregunte y sobre todo que este atrás de ellas, porque por más que no quieran nada con vos, te tienen atrás. Acá otra prueba de la evolución: los monos no sueltan una liana hasta que no agarran la otra cuando pasan de árbol en árbol, porque si no se caen. Las minas no sueltan un vago hasta que no se aseguraron el otro y vos, cavernícola, tratando de acordarte en donde quedo la mitad del chegusan que te clavaste esta mañana.

Escrito por Andy, para la sección:

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