Consejos para los que estén por empezar a construir

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Apenas me fui a vivir a mi casa y luego de dos años de fatídica construcción, por los que transité absolutamente todas las peripecias de estar a merced de impresentables profesionales y atorrantes albañiles, declaré todo en una frondosa nota bajo el título de “Peripecia de construirte tu propia casa” (click acá para verla). En aquella ocasión describí algunos consejos, peeeero, todo el texto estaba sumido en una irrefrenable bronca por estos hijos de puta de la construcción.

El motivo de esta nueva nota es, más tranquilo y habiendo adquirido una visión panorámica del asunto, dar consejos reales, para todos aquellos que, bajo un crédito o guita propia, decidan encarar la construcción de su hogar. Esta nota es para aquellos clase media que tienen acceso a un crédito, pero que aun así deben remarla para concretar el proyecto, porque cuando tenes guita, pagas y listo, todo se hace, pero cuando no tenes, hay que acudir al ingenio y a algunos consejos como estos, que nadie supo darme en su debido tiempo. Aclaro, los consejos no siguen una correlatividad, están todos mezclados, sin importar la etapa de la construcción.

Anticipate con la plantación de “muros verdes”

Si no queres gastarte una fortuna en plantas ya crecidas para poder forrar los muros verdes colindantes con los vecinos, apenas te compres el lote anda plantando algo. Podes comprarte plantitas recién nacidas que pueden ir de los 10 a los 50 pesos (depende que qué planta quieras) y que vayan creciendo. Si no vas todos los días al lote le podes pedir una mano a un vecino, sereno o albañil. Si tenes agua podes enchufarle una sencilla manguera con goteros y dejar la canilla abierta al mínimo, para que se vayan regando. Cuando te vayas a vivir vas a tener un muro verde hermoso.

Proyecta el obrador

Los albañiles son salvajes, todo lo que terminan de usar lo revolean por los aires. No les calienta en lo más mínimo sus herramientas, imagínate tus cosas. Es por ello que donde laburan, dejan toneladas de residuos, comida, botellas, mugre y por supuesto tus materiales desperdiciados. Entonces anda sabiendo de esta mugre y establece un lugar donde armen obrador, cementera, comedor y depósito. Sino vas a continuar recogiendo clavos y alambre hasta que seas viejo.

Levanta el terreno donde vayas a construir

Al principio es un bajón gastar guita de más, pero hace el esfuerzo y rellena con tierra barata el perímetro donde vas a construir tu casa. La podes comprar a la municipalidad, e incluso pueden ser escombros de alguna obra aledaña cubiertos por tierra. Primero tu casa se va a ver más imponente, segundo la humedad de las napas va a llegar más tarde, tercero cuando diluvie va a ser más difícil que se te meta agua adentro.

Controla pendientes y desagües

En Mendoza no llueve nunca, pero cuando llueve hace desastres. Muchas veces te hacen los pisos y contrapisos sin siquiera medir las pendientes, para que las mismas desemboquen hacia afuera o hacia los desagües correspondientes. Muchas veces por escatimar en un desagüe, canaleta o gotero se te inunda la casa y te arruina algo. Que tu profesional programe todos los desagotes y encárgate de controlar con un nivel que sean efectivos.

Deja proyectados los servicios

Puede que hoy no puedas hacer “la casa de tus sueños”, pero en este bendito país no se sabe que vas a ser mañana… o esta tarde. Entonces por más que hoy no puedas hacerte la mansión que querías, dejá los servicios proyectados para ampliaciones en un lugar cómodo y que no tengas que romper en el futuro.

Sacate varias tarjetas de crédito e inscribite en locales de construcción

Apreta cachete y prepárate, porque ¿viste lo que vos te pensabas gastar en total? Bueno, a eso (además del 4% mensual que debes sumarle por la inflación) súmale un 30% más, porque es lo que te vas a gastar en mil boludeces que no tenías contempladas. Es por ello que con tiempo andá sacándote tarjetas de crédito del Galicia, Supervielle, Nativa, Cencosud, Nación, Hipotecario, etc. Estate atento de las promociones de Easy, Casa de la Cerámica, Hipercerámico, etc. Por ahí tiran promos de la puta madre, y encima con tarjeta te hacen zarpados descuentos y pagos sin interés en cuotas. Por internet podes inscribirte para recibir las promos vía email.

Amigate con Mercado Libre

Personalmente he comprado mucho por esta web y jamás tuve ningún drama. Todo, pero todo es más barato que acá. Pisos, materiales eléctricos, elementos del baño, bachas, accesorios. Todo. Incuso hay excelentes promos con tarjeta también. El secreto está en observar la reputación del vendedor, mientras más verde, mejor. Confíen, es un gol.

Entablá buenas relaciones con algún corralón cercano

Los corralones barriales suelen ser carísimos, pero te sacan de grandes apuros. Suele pasar que llegas a la obra y están los hijos de puta de los albañiles (porque si, son unos hijos de puta) rascándose los huevos y cagándose de risa. Les preguntas porque no laburan y te dicen porque les faltó una bolsita de clavos. Vos te la queres cortar. Entonces en esos casos es ideal tener un lugar de confianza donde, por más que te sacudan, puedas levantar un teléfono y te llevan lo necesario en el transcurso de la jornada. Una bolsa de cemento, un kilo de alambre, una bolsa de pastina, etc.

Acopia materiales en otro lugar y controlá el stock

No cometas el error de dejar todos los materiales en la obra. Justo cuando creas que tus albañiles son buena gente, alguien va a entrar a la obra y se va a llevar dos o tres herramientas de ellos y todos tus materiales… siempre igual… ¿raro no? Ellos putean, vos lloras. Se hacen los enojados, pero los autorrobos son de lo más común. Siempre hay una “cochera de papá o amigo” disponible para acopiar algunos materiales. Por otro lado controla lo que dejes en obra, porque antes una bolsa de cemento no costaba nada, pero hoy se cargan 10 en la camioneta y te afanaron una luca. Ni hablar de las cajas de pisos. Ojo cuando te piden, porque muchas veces piden de más para llevarse algunos “restitos” a casa. Antes de comprar lleva los metros cuadrados a realizar y preguntale a los tipos que te venden.

Antes de comenzar a instalar las cañerías del gas “contratá” un inspector de Ecogas

Es como costumbre de los muchachos estos de Ecogas el tema de hacerte picar nuevamente una pared, romper algo, picar este lado, quitar esto, bajar aquella perilla, sumar caño, etc. Lo mejor es buscar un inspector, ofrecerle plata, llevártelo a tu casa y decirle que te marque junto al profesional matriculado todos los lugares por donde deben ir los caños, las perillas, los extractores y todas esas bostas. Sino prepárate para vivir un infierno.

Proyectá y paga tu obra por etapas

Esto es fundamental e incluso lo más importante de todo. Muchas veces cometemos el error de pensar que los pagos deben ser simétricos y divididos en iguales desembolsos: error. Por ejemplo, supongamos que los albañiles nos cobren $3.000 el metro cuadrado de construcción terminado (fino y grueso), nuestra casa sea de 100 m2 y digan que en 10 meses la hacen. Ellos pretenden pagos semanales, entonces generalmente dividimos el total ($300.000) semanalmente durante esos 10 meses (40 semanas) y pagamos sueldos fijos todos los viernes (de $7.500). Error gravísimo. La obra va a tardar el doble de lo que te digan y a la mitad te vas a quedar sin plata, debiendo elegir entre convertirte en asesino serial o conseguir más plata. Lo mejor es dividir la construcción de la casa por etapas (cimientos, muros, dintel, techo, cañerías, contrapiso, etc) y esos $300.000 prorratearlos en cada etapa, según el laburo. Los albañiles tienen clarísimo los costos de cada cosa por metro cuadrado. De esta manera vos te vas a poder organizar bien, vas a pagar a laburo terminado, te ahorras disgustos, ellos se van a apurar en terminar sin agarrar otra obra y vos vas a poder planificar las compras de materiales y pedidos de servicios con anticipación. Eso sí… si te cumplen cumpliles, porque en la primera que fallaste te duermen.

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