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Docentes: ¿Ángeles o Demonios?

NDR: Antes que nada queremos que sepan que nuestro pasquín es 100% independiente, por ello decidimos publicar las dos opiniones al respecto. Esta a favor de las leyes y otra a favor de los docentes, la otra la pueden leer haciendo click acá. Ahora vamos a la nota…

En esta nota quiero plasmar el pensamiento de la mayoría de las personas sobre el rol docente, su situación actual y el conflicto salarial/gremial. Deseo aclarar que esta opinión es sobre algunos docentes, quizás la minoría, los que como en otros empleados públicos recluidos en varios rincones del Estado, se sientan sobre el sillón de la burocracia, la avivada y la comodidad.

“Fue la lucha tu vida y tu elemento,

la fatiga, tu descanso y calma

la niñez, tu ilusión y tu contento,

la que al darle el saber le diste el alma”.

En cualquier trabajo o profesión hay gente que lo ejerce porque no le quedó otra, la docencia no es la excepción. Muchos/as hicieron el magisterio o un terciario (lo cual no desmerezco) porque les quedaba cerca y estudiaron para ser maestros. “Maestras eran las de antes”… esta frase la escuchamos seguido, y es cierto, pero también la educación era otra, el contexto social difería bastante del actual y la familia cumplía su rol.

Yo recuerdo que si llegaba con un llamado de atención de la escuela me cagaban a pedos, coscacho por medio, y me tenían en jaque varios días. Hoy los pibes le contestan a la maestra, ellos la cachetean y los padres las van a putear, en algunos casos también hay violencia física.

Acá se les acaba “la ilusión y el contento” de la que habla el Himno a Sarmiento, y surge la fatiga.

Yo no niego lo difícil de estar frente a 30 niños diariamente, pero no son los únicos. Y acá es donde va mi crítica al sector. Las maestras creen que son las únicas que trabajan, las escuchás que dicen “Le he dado la vida a la docencia”, si señora, y un médico a la medicina, un cajero al supermercado y Lázaro Báez a La Rosadita. Todos le damos la vida a nuestros empleos o profesiones, todos nos bancamos un montón de pelotudos, yo por ejemplo me banco un montón de maestras chotas que me hacen preguntas más chotas en mi trabajo.

Creo que las maestras son como buenas empleadas públicas, de las más beneficiadas entre los trabajadores de la Nación. Tienen Obra Social, vacaciones pagas, la mayoría de las que se quejan llegan en 0km a sus trabajos… mucho más de lo que tiene gran parte del sector laboral. Lo cual está bien, es lo que debería ser, pero me embola que se quejen y no vean lo que los rodea, y son cero solidarias con eso, lo veo en cómo tratan a los alumnos y a sus padres cuando ejercen su trabajo en escuelas urbano-marginales o rurales, como se aprovechan de la ignorancia de la gente los suben y los bajan, más se ceban si son bolivianos, porque son “las maestras” o “la directora”.

Señora maestra, usted puede ir al baño cuando quiere, tomarse un tecito, estar sentada en una silla, y realmente no hacer mucho esfuerzo físico. Comparándola con una obrera, por ejemplo de la industria conservera mendocina, está en la gloria. La señora obrera se levanta a las 4 am, va a su trabajo en bicicleta varios kilómetros, en invierno se caga de frío, y está cientos de horas parada frente a una cinta, seleccionando fruta, en contacto con agua y levantando cajones.

Capítulo aparte merece la hipocresía de ciertos docentes, principalmente los dirigentes gremiales. En Mendoza nos encontramos con el SUTE, que muy unido (como dice su nombre) no está, hay diferentes líneas y esto se ve reflejado en sus formas de protestas y reclamos. Desde hace años manejado por el kichnerismo, el SUTE va para donde le conviene, y es totalmente funcional al modelo de la Década Ganada. Gustavo Maure supo acomodarse en el anterior gobierno nacional, por ser el lamebotas number one de Alicia Kirchner y su agrupación Kolina. No lo vi en las luchas por el comienzo de clases durante los años que pasaron, o durante las marchas reclamando justicia por la muerte del maestro Carlos Fuentealba. Ahí Maure y sus secuaces mostraron la hilacha, y se acercaron a más no poder a la maestra tirana que interpretaba Gasalla, una maestra corrompible y que hacía oídos sordos por plata o por lo que podía caranchear de la escuela a la que debía resguardar.

Con respecto al “Ítem aula”, las voces son disonantes, yo creo que está muy mal encarado. Desde el principio creo que el Director General de Escuelas no es el correcto, valoro su rol periodístico, pero dudo de su capacidad negociadora y de sus ideas para modernizar la educación en la provincia. Correa se ha dedicado estos meses a pelearse con los maestros y no se ha tirado una idea para los que esperamos mejoras en aspectos de política educativa, formación docente, infraestructura y el agujero negro que es la Junta Calificadora, este último, foco de acomodos, en la cual trabaja gente con pocas luces, muy pocas ganas, pésima atención, llegando a algunos casos extremos de destrato. Ahí no lo veo al SUTE defendiendo a sus agremiados. Ah cierto que el SUTE está conchavado en la Junta.

Con respecto a las licencias docentes, uno de los temas más ásperos, creo que muchos tienen licencias injustificadas, no me imagino a Sarmiento diciendo que tiene alergia a la tiza, que tiene problema de hiatus, que padece trastornos psiquiátricos o cualquier otra cuestión menor que no le permite estar al frente de una clase. ¡Qué casualidad que la mayoría padezca estos sinsabores! Embarazos y enfermedades riesgosas es comprensible, pero el resto es chamuyo. Si no pueden dar clases por estas razones, dedíquense a otra cosa, no me parece que el Estado con los impuestos que pagamos todos, deba pagar sueldos de suplentes de suplentes. Miles son los casos de directores y maestros con licencias que casi ni pisaron un aula, y están en sus casas disfrutando de sus sueldos. A esa gente, hay que darle el raje, si trabajaran en una escuela privada o en el sector privado cualquiera sea el trabajo, no cobrarían un peso.

Por supuesto que si comparamos el sistema educativo argentino con el de Finlandia, hay años luz de diferencia, pero los maestros que son los grandes defensores de la educación deberían empezar a trazar el camino del cambio, ya que ellos se consideran el eslabón más importante de la cadena educativa. Los maestros en el país nórdico se forman constantemente, no como acá que no saben ni lo básico de primeros auxilios. En la escuela pública se elige a los mejores, y las escuelas parecen de una gestión privada por su excelencia. Acá las directoras les tapan las mañas a las maestras y viceversa.

Ni hablemos de las cajas chicas que tienen todas las directoras, que alguien me explique en qué se usa esa plata, pero que aparte de explicarlo presenten facturas de todo. No incluyan gastos personales que los hacen pasar como gastos de la escuela por favor.

Las escucho que dicen “Yo me llevo para corregir en mi casa”, ¿y usted qué cree que hace una persona que trabaja por ejemplo como empleada de comercio?, está 8 horas mínimo parada, atendiendo de modo servicial a muchas personas que no conoce (porque si contesta mal al cliente, entre los cuales hay personas como usted señora maestra, la rajan). Esta empleada de comercio se toma 4 micros por día, y llega a su casa y también como usted tiene que atender a sus hijos y esposo. Para víctimas del sistema, hay muchas, no sea tan llorona.

Párrafo aparte merecen los padres. Les quiero decir que un chirlo en el culo a tiempo no viene mal. Si su hijo le falta el respeto a la maestra, dele vuelta la cara de un mamporro a su hijo. Porque nadie merece bancarse la falta de educación de su niño. Acá seguro me saltan a la yugular los psicopedagogos, sepan que me cago en ustedes. En mi época las cosas andaban mejores con un reto a tiempo. No te digo que los arrodillen en maíz, pero una pequeña tunda es buena.

Espero que esto habrá el debate, seguro que muchos no coinciden con lo que pienso, porque como es típico de los argentinos, son muy revolucionarios hasta que les tocan la quinta propia.

Aclaro que muchas expresiones de esta nota no coinciden con las de la persona detrás del personaje. Chicos hay que aclararles todo, y sino vayan a leer algo serio como Tiempo Argentino.

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