Dos caminos que se bifurcan

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En aquellos momentos de búsqueda constante de esa compañía que tanto deseamos todas las personas lo mejor que nos puede pasar es encontrarla. Vivirla, disfrutarla, sin pensar en el mañana, solo un hoy, solo un rato, solo un contacto basta.

Pero como todo en la vida es efímero, nada dura lo que muchas veces desearíamos que durara, incluso plasmarlo en una eternidad. Todo termina, y así se transforman en dos caminos, en algún momento de su existencia se encontraron unidos, ahora bifurcados. Uno de ellos gobernado por las reglas de la eternidad, reglas tan desconocidas como el origen mismo de la vida, pero muchos sabemos o creemos saber que así es. Inmortalizada en una imagen inalterable, que nos vuelve una y otra vez a la memoria, algunas nos crea una sonrisas otras en llanto caen.

El otro camino se encuentra domado por las reglas de lo mortal, finito, cíclico. La imagen no queda inmortalizada, sino que va cambiando inevitablemente con el correr de los años, marchitándose en el tierno, pero lento, seno de la mortalidad. Y llega el fin, según algunos; otros dicen que es simplemente un cambio de aire.

Así es como esos caminos unidos en un tiempo, bifurcados en otro, se vuelven a unir para quedar irremediablemente fundidos durante toda la eternidad. Que miedo podría existir en ello.

Escrito por Enanoslife para la sección:

El año pasado escribíamos:
Introducción al seso masculino

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