El Universo es un queso gruyere

En artículos anteriores mencioné los “agujeros de gusano” un poco al pasar y en el contexto de los viajes en el tiempo y por el espacio. Ya es hora de explicar con más detalle de que se trata.

El espacio en el que vivimos tiene tres dimensiones conocidas. Podemos darle nombres a las direcciones en las que somos capaces de movernos: arriba-abajo, derecha-izquierda y adelante-atrás. Cualquier movimiento que se nos ocurra hacer en el espacio se puede representar como una combinación de movimientos en estas tres direcciones. Además de movernos en el espacio, también nos estamos moviendo en el tiempo, sólo que no tenemos (al menos por ahora) libertad para controlar el movimiento temporal. Como se puede comprobar a través de algunos experimentos simples de termodinámica, el tiempo no es una invención de nuestras mentes. Existe y tiene una dirección determinada.

Albert Einstein demostró en su Teoría de la Relatividad (primero la Especial y luego la General), que el espacio y el tiempo no son independientes. Tenemos que hablar entonces del “espacio-tiempo”, que tiene tres dimensiones espaciales y una temporal, cuatro dimensiones en total. Las ecuaciones que surgen de esta teoría representan en términos matemáticos la geometría del espacio-tiempo. Es una geometría de cuatro dimensiones, lo cual hace que sea casi imposible de imaginar para quienes estamos acostumbrados a un mundo de tres.

Es normal que cuando se desarrolla una teoría pensando en explicar un fenómeno natural se encuentren consecuencias inesperadas de la misma teoría. Las ecuaciones mencionadas, además de explicar la gravedad y otros aspectos conocidos del espacio-tiempo, también admiten soluciones que representan cosas que no se conocían y que incluso aún no pueden observarse o experimentarse en un laboratorio. Este es el caso de los puentes de Rosen-Einstein, popularmente conocidos como “agujeros de gusano”. Son una especie de atajo entre dos puntos del espacio tiempo.

Como se ve en el dibujo, el camino normal entre los dos puntos sería el indicado por la flecha roja. Yendo por el agujero se reduce la distancia a recorrer y se puede llegar más rápido a destino.

La pregunta obvia es: ¿existen realmente o son solamente una invención teórica? Los cálculos indican que serían muy inestables, desaparecerían muy rápidamente luego de crearse. Si queremos utilizarlos para viajar por el Universo, es lógico pensar que tenemos que conseguir que se mantengan abiertos el tiempo suficiente para que nuestra nave ingrese y salga por el otro extremo. También sería fundamental poder determinar donde está el otro extremo, porque aparecer en cualquier punto del Universo al azar o no ser capaces de volver a las cercanías de la Tierra no resultaría para nada divertido.

Nadie vió uno de estos bichos hasta el momento. Quizás los agujeros negros sean uno de los extremos de un agujero de gusano. En este caso debería haber tantos objetos que atraigan materia como otros que la dejen salir, proveniente de otros rincones del Universo. Estos últimos se conocen como “agujeros blancos”. Tampoco se los ha observado hasta el momento. Cuando se descubrieron los quásares, los astrónomos pensaron que los habían encontrado, aunque finalmente se determinó el funcionamiento de estos objetos y se descartó que fueran agujeros blancos.

Otra consecuencia interesante de la teoría es que estos túneles podrían llevarnos ya no sólo a otros lugares del Universo, sino directamente a otros universos paralelos. Si se aplica la Teoría Cuántica, que hasta el momento resulta excelente para explicar el mundo subatómico, se puede pensar en la posibilidad de que nuestro Universo no sea más que uno de infinitos posibles. Algunos serían muy parecidos a lo que conocemos, otros completamente diferentes. Todas estas aplicaciones de las teorías son puramente especulativas por el momento, ya que no se pueden comprobar. Si ya pensar en la inmensidad del cosmos nos marea y nos hace sentir diminutos, pensar en que puede haber infinitos más como este escapa a nuestra humilde comprensión.

Ahora los dejo porque encontré un atajo que me lleva a un super chino que vende baratísimo, pero cierra temprano…el atajo digo.

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