Grandes momentos de la década pasada

Perdón por el retraso, pero Feliz Año Nuevo. Una nueva década, y para sorpresa de muchos el mundo sigue girando. Ahora todos podremos decir que vivimos en los locos 20s, y estoy seguro que saldremos de ella con una que otra para contar; algunas más alegres que otras. Y si bien para muchos otros los últimos tres mil seiscientos cincuenta días fueron un interminable suicidio colectivo que amenaza con producir más secuelas; principio de año es la época perfecta para ejercitar un poco la mesura y la contemplación. Admito que en el Mendo no nos somos conocidos por la prudencia y los matices, pero creo que los nuevos tiempos lo requieren. Esta es una carta de paz y amor para todos, un pequeño recuento de una década que nadie parece entender pero de la que todos opinamos, compartimos y hasta publicamos en instagram. Esta es mi opinión y mi visión, formulada en diez entradas sin ningún orden en particular. De más está decir que los invito a todos a generar engagementen la sección de comentarios.

Sin otra cosa más con la que bromear, comencemos:

1- Marvel

Hablemos del elefante en la habitación. El fenómeno cultural de esta década, la mayor impresora de dinero, merchandasing y discusiones; el western de nuestros tiempos. Nos guste o no, todos vimos una de superhéroes esta década: hay de cada color, poder y forma. Y sé que podríamos discutir sobre su calidad o cuantas entregas de Ant-Man faltan para que nos hartemos de ellas, pero en el fondo nos sabemos culpables; y nos encanta. Si tengo que elegir dos, me quedaría con la saga de Guardianes de la Galaxia (nunca creí que un árbol y un mapache me harían llorar tanto), pero por miedo a los puristas, adjunto también Logan, una cinta crepuscular y emocionante.

2- Mineirazo

Vengo viendo mundiales desde el 2002, y no tengo dudas de que la edición del 2014 fue la mejor en años. Hubo milagros, cenicientas, y muchos pero muchos goles. También Argentina llegó hasta la final, pero ese es otro tema. Acá la protagonista es Brasil, y en menor medida  Alemania, ambas encargadas de darnos un evento único e irrepetible, emocionante, humillante, por momentos morbosa como una peli porno o snuff. Un partido que ya a los treinta minutos tenía cinco goles en contra de Brasil, y que al finalizar el partido explotó en llanto, protestas y disturbios. Un final de novela rusa para un país que quería ser grande, muy grande, y que solo quería ganar la copa en su casa.  Y es que fue tan dura la caída, que varios analistas cuentan este fracaso (y toda la corrupción que la rodeó) como uno de los posibles  motivos que produjeron la caída de Dilma y la subsecuente llegada de Bolsonaro. Lo único de lo tengo certeza, es que cada vez que me siento un poco decaído, abro YouTube, busco el resumen del partido en HD y disfruto a todo volumen de una comedia única. ¡Que viva el futbol, Kross!

3- Bojack Horseman

Decir que esta década fue buena para las series es como señalar al cielo y decir que es azul o celeste. Les fue muy bien, muy pero muy bien, excelente. La década dorada se tradujo en calidad narrativa, visual, y hasta en televidentes, con series como Breaking Bad, The Walking Dead y Game of Thrones rompiendo records y llenando los bolsillos con premios y comida de catering. Es por eso que elegir una sola de entre todas es garantía de generarme mucho odio, pero yo no soy un tibio. La serie del caballo aúna en sí todas las características de esta década: una animación para adultos producida por Netflix (un servicio de streaming) con un guion que no tiene nada que envidiarle al Padrino o a Charlie Kaufman. Un viaje en espiral hacia abajo, pero nunca sin recurrir al golpe bajo o las lágrimas de telenovela;  siempre decadente y consciente de su destino. Una catarsis para todos aquellos que queremos ser mejores personas, pero nunca lo logramos.

4- Undertale

Si hay algo que creció más que la billetera de Disney o el ego de Donald Trump, es con seguridad los videojuegos: una industria que genera más dinero que Hollywood al cuadrado; un nuevo género artístico a la espera de encontrar su rumbo; o hasta un deporte con múltiples disciplinas, reglas, patrocinantes, y una audiencia planetaria. Y de toda esa espiral de capitalismo desregulado, mi elección para representar esta década es un juego indie desarrollado casi en su totalidad por una persona. La historia de Undertale es simplona, pero sabe cómo aprovecharla para expandir un mundo hermoso, repleto de personajes carismáticos que esperan ser tus amigos. Nuestras decisiones y forma de jugarlo alteran por completo la experiencia: es lo más cercano que tuve a volver a tener diez años y jugar con juguetes (también llore, y mucho). Y por si fuera poco, tiene una banda sonora 8-bit que es increíble.

5- De Belgrano a Madrid

Ya sé que puse una entrada deportiva, y que en esta década fueron varias las sorpresas  y las maravillasdeportivas: San Lorenzo campeón de la libertadores, Leicester City ganando la Premier, el Wigan conquistando la FA Cup, la copa Davids de Argentina, el imparable crol de Michael Phelps, o hasta Costa Rica o Islandia demoliendo gigantes. Pero esta es mi lista, y me guardo el derecho para un solo capricho. Y es que el comienzo de década no podría haber sido peor para River: descendido, al borde de la quiebra, manchado por la corrupción y la violencia de las barras; literalmente en llamas (o una parte del estadio). Un final impensable, pero no inesperado, que cuatro años más tarde daría lugar a uno de los mejores retornos del fútbol. Con Marcelo Gallardo (no puedo resistirme, te amo tanto), River ganó once títulos, seis de ellos internacionales (para comparar, en 115 años, solo habíamos conseguido cinco títulos de ese calibre), siendo la cerecita del postre ganarle varios de ellos a Boca, a ese club que tanto fútbol y frustraciones me dio como hincha en los 2000s. Un acto de fe que no dudaré en repetir en la nueva década.

6- Ecce Homo

Pongámonos serios; hablemos de arte. No soy muy conocedor de las nuevas tendencias en las artes plásticas, pero mi vuelo superficial me basta para ver dos grandes direcciones: la explosión de artistas online, muchos de ellos muy creativos e interesantes, y  que trabajan a encargo de sus propios seguidores; y por el otro, el mundo de las grandes galerías, muy solemne y lleno de dinero, que nos regaló charlatanes como Bansky, Damien Hirst o el impresentable de la banana en la pared. Y de entre todos ellos, el gran evento artístico de la década fue para mí el cometido por error por una ancianita española mientras restauraba de forma amateur un fresco. Puede que haya quedado olvidado en la memoria colectiva, pero a más de uno se le dibujará una risita al volver a ver ese enorme borrón con ojos y  corona de espinas; algo que el pueblito de Borja (donde se encuentra el fresco) supo aprovechar con turismo y merchandasing. Sonará a chiste, pero creó que no hay mejor representante que este para los años que vivimos de consumo irónico, seriedad artística y memes.

7- Drones

De novedad tecnológica a posible jinete del apocalipsis. El camino de las maquinas no tripuladas o a control remoto ha revolucionado nuestra vida. Ya son varias las empresas que los utilizan para trabajo de inspección o transporte; la gente de a pie tiene una forma entretenida de grabar su sábado primaveral; y los ejércitos un nuevo juguete para hacer volar muyahidines por el cielo.  Algo que parece salido de la ciencia ficción, ahora se vende en tu Wal-Mart a precios (relativamente) accesibles. La distopía nunca fue tan entretenida.

8- Bolson de Higgs

Muchos lo habrán olvidado, pero todos fuimos expertos en física por un tiempo a principio de la década. De la misma manera, y casi como un contrapeso necesario, también sucumbimos a la fiebre apocalíptica que nos traería un nuevo cambio de  época según algunos almanaques mal interpretados. Toda esa euforia e incomodidad se expresó en el descubrimiento del bolsón de higgs; una partícula que, por lo que tengo entendido, teóricamente debía existir para validar el modelo de universo que propone el Big Bang, pero que hasta ese entonces no se podía saber a ciencia cierta (je) si existía o no. Y bueno, casi veinte mil millones de dólares después, tenemos una respuesta concreta, y un grato recuerdo de una histeria colectiva sobre agujeros negros y mayas que por suerte, muchos ya dejamos atrás.

9- Random Access Memory

En la era de youtube, spotify, cds con mp3s o hasta pen drives en autos tuning, no podía publicar una lista digna sin incluir un acto musical o un evento digno de mención. Tenía la idea de hablar sobre la escena trap o rapera local, ya que me enorgullece  que los jóvenes busquen nuevas formas de expresión. Pero como no soy un experto en el tema, y tampoco quiero arruinarle comienzo de año a los rockeritos, es que nombró a este dúo francésy su último disco (por ahora) como lo que yo creo, fue lo más lindo que nos pasó en la década. Sus canciones supieron combinar el sonido retro del disco-funk de finales de los setenta con cierta jocosidad punk que tenía el house de los noventa, pero con una sensibilidad mucho mása fín a nuestra actualidad, casi preparada para esta era de trendings, hashtags o tatuajes en la nalga. Temazos como Get Lucky, Loose your self to dance, Instant Crush, Give life back to music o la entretenida Giorgio by Moroder, son alguno  de los momentos que te esperan en tu lista de reproducción.

10- Protestas de Chile

Para terminar, una nota de esperanza. Y es que una década que parecía venir bien en lo político, pisteando como un campeón, derrapó a casi doscientos kilómetros por hora con la llegada de gente como Donald Trump, Rodrigo Duterte, Boris Johnson, Nicolás Maduro, Jair Bolsonaro, Kim Jong-un, y para cumplir con el cupo, Marine Le Pen; personajes más cercanos a South-Park que a una novela de Frederick Forsyth, donde la gente es más estúpida que mala, y más inútil que poderosa. Y así no hay manera que nadie aguante por mucho, y el enojo y la esperanza llevaron a la gente a tomar las calles de Ecuador, Venezuela, Francia, Líbano, y otras muchas. La que más rescato, es la de los hermanos chilenos, a quienes el milagro económico no es suficiente para tapar todos los problemas de su país. Y si, que los destrozos estuvieron mal, y hubo muertos, pero es que los del otro lado se comportaron casi como los malos de una peli de Star Wars. Aún analizándolo con los matices y con sobriedad, Chile es una sociedad claramente jerárquica, con una elite aristocrática, racista, solemne y católica. Y a ello se opone una fuerza heterogénea de la sociedad, donde lo indígena, lo diversamente sexual y hasta los memes (el K-pop y el baile de Fortnite fueron considerados un elemento “subversivo” por parte de la inteligencia chilena)  juegan un papel importante en una manifestación que ni siquiera quiere que los partidos de oposición se aparezcan en sus filas, al considerar que son también parte del problema. Una sociedad que sabe lo que anda mal y lucha por ello tendrá siempre mi apoyo, y me da un poquito de ganas para asomarme a lo que viene.

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