Grandes problemas de irte a vivir a un barrio privado nuevo

Cuando un barrio privado ya está semi poblado, con más de la mitad de las casas construidas y una buena parte en construcción, los lotes que quedan disponibles salen una fortuna. Es lógico. Con esos lotes son con los que más lucran los dueños, claro está… no es lo mismo irte a vivir solo a un desierto amurado a vivir con vecinos instalados y todo funcionando.

Llegar a un lugar así es cómodo, todo anda, sabes cuánto hay que pagar por mes, firmas contratos, te dan chequeras por las expensas, no te podes quejar de nada y ya está todo hecho. Hay seguridad, viene el jardinero, se rompen cosas y se arreglan y todo funciona. Eso si… un lote ahí te va a salir un riñón, años de laburo o un crédito infernal en un banco.

Entonces, si sos un tipo común y corriente, un clase media que aspira a más, un adicto a la seguridad y al status, estas dispuesto a incursionar en un barrio privado y no te da la nafta o no queres endeudarte diez años, no tenes más chances que buscar un barrio nuevo, que recién esté empezando, con pocas casas habitadas, en lo posible ninguna, con proyección a ser poblado en cinco o siete años.

Un lote en un barrio nuevo, no tan céntrico, va a estar a un precio razonable. Mientras menos lotes vendidos, más razonable será el precio. Así que ese es tu lugar. Hasta ahí todo ok, pagas un precio justo por lo que aspiras, peeeeerooo, querido laburante, te cuento que va a llegar un momento que vas a haber deseado no haber sido pobre y poder acceder a la primera opción, un barrio listo. Te cuento porqué…

Vamos a poner el supuesto que vivís en un barrio mediano, de 30 lotes por ejemplo. Supongamos que vos y algunos vecinos más hicieron el tamaño esfuerzo y lograron terminar sus casas, mientras algunos otro están en mitad de la construcción. O sea que el barrio se divide en tres:

1- Los habitantes que terminaron y ya están viviendo (ponele que sean 5)

2- Los dueños que están construyendo (ponele que sean 5)

3- Los lotes vacíos propiedad del dueño del barrio (o sea, 20)

El primer problema es que los 5 que viven se dan cuenta que no hay ningún tipo de contrato de consorcio, que no existe, que nadie obligó al dueño a crear un contrato de este tipo. Además, no existe manera de que los 30 lotes tengan representatividad en los estatutos porque solamente hay 10 unidades vendidas, o sea que no serviría de todas formas. Nadie sabe qué monto pedir, ni que gastos hay que cubrir.

Entonces llega el segundo problema, viviendo en un barrio privado, ninguno puso rejas, así que ahora necesitan seguridad. Averiguan por poner una empresa las 24hs, todos los días, con todos los condimentos que la ley precisa… 40 lucas. Se preguntan porque no contratar 3 personas en blanco con sueldos de empleados de comercio y así gastarse 30 lucas, pero no tienen razón social para contratarlos. Queda la opción de buscar dos o tres serenos, medio pelo y arriesgarse a pagarles en negro, con todo el bardo que eso implica, o sea invertir unas 20 lucas. Las plantas del barrio comienzan a crecer, así que piensan en un jardinero. El muchacho viene una vez por semana, así que sale 2 mil por mes. Además habría que sumar los impuestos de luz y municipalidad que hoy por hoy se está haciendo cargo el dueño, o sea unos 2 mil más por mes. Sumado unos mil por mes en gastos extraordinarios, como artículos de limpieza, etc. Eso arroja tres presupuestos:

1- Con seguridad contratada: 45 mil por mes.

2- Con empleados contratados: 35 mil por mes.

3- Con serenos en negro: 25 mil por mes.

Ahora viene el tercer y más engorroso problema, definir el monto de las expensas. Por una cuestión lógica, justa, legal y formal, se debería elegir la opción 1 y dividir según los metros cuadrados de cada lote o los lotes como unidades, o sea que debería pagar una expensa de $1.500 cada lote. El primero en sacar números es el duelo del barrio… 20 lotes x 1500 cada uno, son 30 lucas por mes… ¡¿30 lucas?! Te dice que ni en pedo va a poner él solo 30 lucas por mes. Bajan a la opción 2, aún sabiendo que no pueden contratar gente, pero suponiendo buscarle una vuelta legal… $1.160 por lote… Vuelve a sacar la cuenta… 23 lucas por mes. Dice que no nuevamente. Queda la opción 3: $830 por lote. Saca la cuenta… $16.600 por mes. Se queja nuevamente, dice que no tiene esa plata para poner. Alude a que si en diez meses no vende un lote son 160 lucas que va para atrás. A ver… punto aparte… el tipo es el culpable por no haber establecido en el monto de la inversión este punto (o sea por lo menos un año de expensas bancadas por él), pero las cosas ya están hechas, él era el dueño de un lote que dividió y cerró, ahora tiene la guita justa y no la quiere poner… ¿lo vas a matar por eso? Ya la tienen “todos adentro” diría el Diego. Lo apuran al tipo y dice que va a hacer el esfuerzo de poner 5 lucas por mes. Definitivamente queda la opción 3… o sea que 25 lucas, menos las 5 del tipo, son 20 lucas dividido 10 propietarios. Son $2.000 cada uno.

Y lógicamente viene el cuarto problema y que más bronca da. Los que están construyendo dicen que no es justo que ellos paguen 2 lucas por mes, ya que no usan ninguno de los servicios del barrio. Nada los obliga a pagar, ni siquiera una parte de las expensas. Entonces explota todo y uno de los que está viviendo se manda “yo no tengo 2 mil pesos por mes para gastar en expensas, prefiero ponerle rejas a mi casa y no tener seguridad”. Joya… cerrame la 4. Te dan ganas de boxearlos a todos o acogotarlos cuál anaconda y verlos morir lentamente. Pero no… tenes que buscarle la vuelta a tal bardo.

Aparece el quinto y último problema, ajustar lo que tenemos con lo que necesitamos. El dueño pone 5 lucas, los 5 que viven no te quieren pagar ni en pedo la expensa carísima de 2 lucas, pero logras sacarle 1500, o sea $7.500 más. Y finalmente convences a los que están construyendo que piensen en en barrio y que alguien les tiene que cuidar los materiales, o sea que logras que paguen el 50% de la expensa, así que tenes $3.750 más. En total $16.250… chau gastos extraordinarios, chau jardinero caro de 2 lucas, hola pibito con podadora de una luca, chau tres serenos decentes de 7 lucas cada uno, hola tres viejitos jubilados hechos teta de $4.750 cada uno, seguridad nula, hola riesgo total ante la subsecretaría de trabajo.

Entonces querido lector, lo que te ahorres en guita, te lo vas a gastar en disgustos hasta que tu barrio esté en un 80% poblado… o sea 5 años de dolor de huevos. Pensalo.

NdA: Próximamente haré una nota dedicada a todos los gitanos que convierten las fincas heredadas de los padres o abuelos en barrios privados para que no cometan estos errores.

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