La máquina del tiempo

Un pequeño fallido del Dr. Bomur me dió pie para escribir este post (todo sirve…). Muchas veces nos habremos preguntado si es posible viajar en el tiempo. Poder volver al pasado con objetivos tan altruístas como evitar que Hitler llegue al poder o tan bajos como evitar conocer a esa mina que nos hizo la vida imposible. Conocer las maravillas y miserias que nos depara el futuro o simplemente saber que número va a salir a la cabeza el lunes que viene.

El tiempo siempre maravilló al hombre. Los filósofos hablaron de él, los científicos trataron de entenderlo. Todos viajamos en el tiempo, hacia adelante, de a un segundo por vez. La gracia sería poder cambiar esa velocidad a gusto, ¿no? Incluso pensar en retroceder. Vamos a analizar algunas características del tiempo.

En la mecánica clásica el tiempo es reversible. Las ecuaciones de movimiento de un cuerpo funcionan igual de bien si el tiempo es positivo o negativo, es decir si retrocede. Se puede volver atrás el tiempo imaginariamente y saber donde estaba un objeto en un cierto momento atrás. Esto es muy útil, por ejemplo, en criminalística. Los fragmentos de una explosión dan información acerca de cómo se produjo y el orificio de entrada de una bala puede decirnos desde que lugar se disparó.

La cuestión cambia fundamentalmente en la termodinámica. Hay eventos que sólo ocurren en una dirección en forma natural. Puede ser una reacción química o un vaso que se rompe. La palabra clave es entropía. El Universo tiende naturalmente a desordenarse y nunca a ordenarse. Por mucho que tiremos pedazos de vidrio en una bolsa, jamás sacaremos de ahí un vaso.

Einstein, el grosso, fue un paso más allá en la comprensión del tiempo. Demostró que las dimensiones espaciales (izquierda-derecha, arriba-abajo y atrás-adelante, para que nos hagamos una idea) se mezclan con la dimensión temporal. Esto parece una locura, pero sucede y está comprobado en experimentos. La velocidad de un objeto cambia el ritmo del tiempo para ese objeto. Un reloj atómico, muy preciso, que viaja en un avión mide el tiempo más lentamente que otro que se quedó en tierra. Además de esto la relatividad plantea otras cosas que van en contra del sentido común, pero eso es demasiado por el momento.

Vale aclarar que si bien el espacio y el tiempo se mezclan en la Teoría de la Relatividad, la forma en la que el tiempo entra en las ecuaciones no es igual. Sigue habiendo algo que no entendemos respecto al tiempo. Una diferencia fundamental que se nos escapa. Quizás cuando lo hagamos podamos construir una máquina que se mueva en el tiempo de la misma manera que los autos y los aviones nos permiten movernos en las tres dimensiones del espacio. Eso sí, habrá que tener cuidado de no pisar una cucaracha en la época de los dinosaurios, cambiando el mundo de tal manera que no lo reconozcamos al volver…

Es un post cortito como patada de chancho, pero sirve para tirar la piedra sin esconder la mano y empezar el debate…

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